EL VINO

Su nombre proviene de la variedad ‘Vitis Vinifera’ que es la uva más utilizada para la elaboración de vino. La fermentación de su jugo, da como resultado EL VINO, una bebida alcohólica, muy ligada al ser humano.

Existen evidencias arqueológicas por las que la producciones de vino más antiguas parecen provenir de un área extensa que abarca, desde Georgia e Irán, en el periodo desde el 6.000 al 5.000 a. C.

Sus primeros cultivos datan de la edad del bronce en lugares cercanos a Oriente Próximo, Sumeria y el Antiguo Egipto alrededor del tercer milenio antes de Cristo.

Su primera elaboración se cree se localiza en una zona situada al sur del Cáucaso, entre Turquía, Armenia e Irán.

Hay evidencias arqueológicas de que la vitis vinifera sylvestris proceda de las inmediaciones de Turkmenistán, Uzbekistán y Tajikistan datadas en lo que va desde el neolítico hasta comienzos de la época de bronce. Incluso existen dataciones más antiguas en Ohalo II (cerca del mar de Galilea) que apuntan a los  20.000 años a.C.

Tanto el comercio y la expansión de algunas culturas e imperios hicieron que el vino y su cultivo se fuera extendiendo por diversas regiones de la Tierra, con nuevos sabores y aromas.

El vino cuenta siempre con las características de la zona donde se produce:

  • región con clima, suelo y topología,
    • mas los cuidados en su elaboración.
    una uva que crece en un determinado lugar y produce un determinado vino, llevada y cultivada en otro lugar, producirá un vino con características distintas.

Las uvas recién recogidas son prensadas para que liberen su mosto o jugo, que es rico en azúcares. A continuación interviene un segundo paso crucial como son las levaduras. Hongos microscópicos unicelulares que son importantes por su capacidad para realizar la descomposición mediante fermentación de diversos cuerpos orgánicos, principalmente los azúcares o hidratos de carbono. Ello produce distintas sustancias que transportadas por el aire, o la adición de levaduras seleccionadas al mosto, provocan la fermentación de éste, resultando como principales productos de la fermentación el alcohol etílico y el dióxido de carbono. Este último, liberado en forma de gas.

Este proceso se interrumpe cuando todos los azúcares fermentables han sido transformados en alcohol y dióxido de carbono, o cuando la concentración del primero supera la tolerancia de las levaduras. Para ese momento, lo que era mosto, se ha transformado en vino.

La uva que produce el vino pertenece a la familia biológica conocida como vitaceae, y posee once géneros diferentes, aunque sólo la vitis es interesante como fruta vitivinícola. Dentro del género vitis existen 60 especies: SÓLO la vinifera es la que proporciona vino (al parecer de origen indoeuropeo).

Los vinos son elaborados con uvas de diferentes variedades dentro de la especie vitis viniferea, como por ejemplo: el malbec, verdejo, el cabernet Sauvignon, el Carménère, el merlot, el chardonnay, etc. Todas ellas aportan un caracter especial a los vinos.

Al objeto de evitar plagas a las que está sometida cualquier planta, como la de la mosca Phylloxera Vastatrix,(mosca áfida), cuando a mediados del siglo XX, se transportaron variedades de vides americanas a Europa, propagándose la plaga por multitud de viñedos, se llevan a cabo injertos en las vides, con el objeto de obtener nuevas variedades más resistentes al ataque de plagas.

¿ Cómo es el Cultivo ?

Las uvas son auténticos «almacenes» de azúcares que se emplean posteriormente en la fermentación del vino. Las vides desarrollan el ciclo del carbono con sus hojas y la fotosíntesis generan en las frutas (las uvas) los azúcares necesarios para su almacenamiento.

Durante la poda, un problema que perjudique o rompa el equilibrio hará que el azúcar se concentre sólo en un número pequeños de frutos. Por regla general cuanto más sol esté expuesta la vid mayor es la concentración de azúcares en las uvas, y por el contrario poca exposición da una cantidad mínima de azúcares (y por lo tanto una pequeña cantidad de alcohol).

La concentración de azúcar en las uvas está reglamentada en los diferentes países y se mide con un refractómetro portátil. Un poco de mosto es suficiente para determinar la concentración de azúcar en grados Brix.

Hay un momento en la maduración de la uva en la vid donde se produce un cambio denominado en ampelología con una palabra francesa: véraison. En el que la uva cambia su metabolismo y empieza a almacenar azúcares a una velocidad muy superior, y a la vez va disminuyendo la concentración de ácidos dentro de la uva. Ése instante del véraison es el comienzo de una cuenta atrás para la determinación del momento en que se hará la vendimia.

Aunque hay otros factores que determinan ese instante como la transición de color de las semillas del interior de la uva, que suelen pasar de verdes a marrones, o la maduración de los polifenoles.

Los viticultores experimentados, en el pasado, masticaban una uva cada día a partir del instante del véraison y con los sabores y aromas que detectaban determinaban el comienzo de la vendimia. Hoy en día se realiza con aparatos de medida tales como: refractómetros, etc.

La vinificación es un proceso puramente anaeróbico, es decir sin la presencia de oxígeno. El primer paso para la vinificación es la vendimia, o recolección de la uva, que resulta ser un proceso delicado ya que tiene que pasar el menor tiempo posible desde su recolección hasta su siguiente paso.

El Prensado ó Aplastado

Tras la vendimia, antes se procedía al prensado de las uvas directamente al objeto de obtener el mosto (zumo de la vitis vinífera). La forma usual era mediante la ceremonia de las personas descalzas pisando la recolección de uvas en recipientes perforados en el fondo, de esta forma se obtenía el primer mosto

Este método fué adecuado para la producción en pequeña escala, pero a mayores recolecciones se inventaron las prensas en forma de husillo que permitían controlar la presión. En la actualidad se emplean prensas neumáticas herméticamente cerradas en las que la delicadeza del prensado permite una menor extracción de sustancias indeseadas y el máximo respeto por las cualidades de la uva.

El proceso de aplastado suele ser el más empleado en los vinos blancos, con el objeto de evitar la extracción de los antocianinas de los hollejos.

Para los vinos tintos el prensado es más habitual. En el aplastado no se reduce a puré la uva lo que permite la extracción de los jugos del mesocarpio y del endocarpio de la uva. En algunos vinos se emplean mostos concentrados de uva, como puede ser el Marsala, la Mistela, el vino de Málaga, y otros.

La Fermentación

Persigue la conversión de los azúcares del mosto en alcohol etílico. El organismo capaz de elaborar la fermentación son las levaduras del género de las Saccharomyces y las especies más abundantes son la S. cerevisiae y la S. bayanus (asociada con la producción del vino de jerez), estas especies tienen a su vez otras sub-especies como la montrachet, la epernay, la steinberger, etc. cada una de ellas objeto de una selección artificial hecha durante tiempo con el objeto de mejorar aspectos sutiles de la tolerancia a ciertos niveles de pH, contenido de alcohol, dióxido de azufre (SO2), etc.

La fermentación se hace en recipientes (hoy en día en cubas de acero inoxidable) y pasa por cuatro fases:

  1. Fase de demora – En la que las levaduras se aclimatan a las condiciones del mosto, a las altas concentraciones de azúcares, bajo valor de pH (acidez), temperatura y SO2. Suele ocupar un período entre dos y tres días.
  2. Crecimiento exponencial – las levaduras ya acondicionadas al entorno, empiezan a multiplicarse en crecimiento exponencial, alcanzando el máximo de su densidad de población, que suele estar en torno a los 100 millones de levaduras por centímetro cúbico. Debido al consumo que hacen las levaduras del azúcar presente en el mosto, las concentraciones del mismo declinan rápidamente. La duración de esta fase es de aproximadamente cuatro días.
  3. Fase estacionaria – En el cual la población de levaduras que ha llegado a su máximo valor admisible, lo que hace que se alcance un valor estacionario y que la fermentación se mantenga a una velocidad constante. El calor formado por la fermentación hace que temperatura de la cuba durante esta fase sea igualmente constante.
  4. Fase declinante – En esta fase la carestía de azúcares o la elevada concentración de alcohol etílico empieza a matar las levaduras y la población disminuye, con ello la velocidad de fermentación.

Hay algunos casos en que se realiza la inoculación de levaduras durante las fases estacionarias con el objetivo de alcanzar el máximo de 108/ml, lo que llevará a que el vino posea una mayor complejidad de sabores, esto es habitual en algunos viñedos de Francia y California.

Se puede medir la progresión de la fermentación mediante la medida con un picnómetro, de la densidad del líquido fermentante en las muestras extraídas de la cuba.

La fermentación se ve afectada por una variedad de factores, entre ellos se encuentra:

  • la temperatura; el rango de temperaturas entre los que es posible la fermentación se encuentra entre los 5oC hasta los 38oC. Los vinos blancos fermentan a un rango inferior (8oC hasta los 14oC) y los vinos tintos emplean rangos mayores (25oC hasta los 30oC). La fermentación se suele parar a 33oC. Los aromas de frescura y afrutados se preservan más en fermentaciones a baja temperatura.
  • Otros limitantes son la concentración de azúcares,
  • el grado de acidez debido a la presencia de ácidos,
  • y también a la presencia de micronutriente como vitaminas,
  • incluso la aireación de la cuba (oxígeno),
  • la adicción de inhibidores de la fermentación como: el propio etanol (en concentraciones por encima del 17%), los ácidos grasos, el empleo de levaduras asesinas que secretan polipéptidos tóxicos para las levaduras
  • Y en algunos casos la presencia de fungicidas y pesticidas puede limitar la fermentación.

La fermentación necesita de nutrientes diversos que están incluidos naturalmente en el mosto inicial, y dependiendo de la fase son necesarios unos u otros. Por ejemplo en la fase de crecimiento exponencial la presencia del ión fosfato (H2PO4-) es esencial en todos los procesos de transferencia de energía celular así como en el crecimiento de las levaduras.

Su presencia en el mosto es suficiente para la fermentación, pero a veces al objeto de activar la fermentación se añade fosfato diamónico para regular el balance de fosfatos y de nitrógeno. A menudo se emplean con el mismo propósito otras sales amoniacales.

Otras fermentaciones se pusieron en practica desde mediados del siglo XX.  De las más conocidas es la maceración carbónica. La maduración carbónica se realiza antes de la fase de prensado y hace que la uva fermente con el mosto de su interior, de esta forma los vinos obtenidos tienen sabores más afrutados y con menos contenidos de taninos.

Los caldos, poseen sabor fresco, pero por no estabilidad suficiente para ser envejecidos durante largos períodos (y mucho menos en barricas de roble). Uno de los vinos más conocidos que utiliza ésta modalidad es el Beaujolais nouveau francés, aunque su uso se está extendiendo a otros viñedos. Tras la maceración carbónica el mosto restante se hace fermentar de forma tradicional.

La Fermentación Maloláctica

A la vez que la fermentación se lleva a cabo, se produce una reacción similar o “falsa segunda fermentación”, la fermentación maloláctica en la que actúan bacterias lácticas presentes de forma natural en la uva para convertir el ácido málico en ácido láctico reduciendo la acidez del vino.

Esta es completamente imprevisible, pero los viticultores pretenden que ocurra al mismo tiempo que la fermentación alcohólica mediante levaduras. A entender este proceso colaboró Pasteur a comienzos del siglo XX.

Hoy en día se practica la inoculación artificial de bacterias lácticas en la fase de fermentación, con el objetivo de poder alcanzar la fermentación láctica.

Las bacterias malo-lácticas pertenecen a tres géneros:

  • Lactobacillus,
    Pediococcus y
     Leuconostoc.

Existen factores limitantes de la fermentación maloláctica:

uno de ellos es la temperatura (por debajo de 15oC es inexistente),
las bacterias malolácticas son sensibles a bajos niveles de pH, de inhibidores (uno de los más conocidos es el ácido fumárico) y
ácidos grasos (uno de los más efectivos es el ácido dodecanóico C12).19

Es de creencia generalizada que una fermentación maloláctica controlada aumenta la calidad de los vinos.

Entre los beneficios de esta fermentación, se encuentra:

la reducción de la acidez (acidez titulable o acidez titratable).
un cambio en los sabores del vino final debido a la presencia de ésteres volátiles (2,3-butanodiol), así como
una apreciación amantequillada de algunos vinos tratados con este procesamiento.

La Segunda Fermentación

Se produce en los vinos espumosos donde sucede una segunda fermentación en la botella. El desarrollo de este tipo de vinos no llegó hasta comienzos del siglo XVII, cuando los avances en las botellas y en los tapones de corcho alcanzaron un nivel suficiente como para permitir las altas presiones que se generan en una fermentación cerrada.

Entre los vinos espumosos más famosos se encuentra el Champagne y el Cava ambos elaborados según el denominado méthode traditionnelle de fermentación posterior en botella mediante inoculación de azúcar y levaduras (se denomina al proceso: tirage).

Esta fermentación hace que la concentración de gas se eleve y quede un vino espumoso agradable y chispeante al paladar. Otros vinos sufren una fermentación malo-láctica en la botella este es el caso del Vinho verde de Portugal. En otros casos se hace que al vino se le inyecte dióxido de carbono a presión de forma tradicional, con tal de simular las burbujas de forma artificial (es decir sin que proceda de la fermentación alcohólica).

Maduración

Ya se hacía en los vinos en la época del antiguo Egipto que conservaban el vino en ánforas de barro. Fueron los romanos quienes aprendieron la técnica de conservar el vino en barriles de madera de roble (quercus).

El género quercus posee cientos de especies diferentes, por ejemplo con una de las especies la Quercus suber (Alcornoque) se elaboran los tapones de corcho empleados en el embotellado.

El roble se emplea en la elaboración de los toneles debido a su robustez y a que resulta fácil trabajar su madera. Su madera es rica en estructuras celulares denominadas tilosas que impermeabilizan la madera. La composición de la madera de roble es de un 40% de celulosa, un 20% de hemicelulosa, 25% de lignina, 10% de elagitaninos (ésteres hexahidroxidifénicos que aportan taninos al vino), y 5% de componentes de naturaleza química diversa.

La influencia de la madera en el vino es compleja y hay muchos estudios acerca de la química de la maduración en barrica de roble. A veces se suelen añadir astillas de madera de roble (quercus fragmentus) con el objeto de acelerar el proceso de adopción de sabores de la madera, aunque hoy en día las condiciones de almacenamiento están reguladas por ley en cada país.

El vino tiende a evaporarse dentro de las barricas a una velocidad que puede variar entre un 2% y un 5% de su volumen por año (lo que hace una pérdida entre un litro y cinco por año en un barril de 225 litros).

El oxígeno juega una posición relevante en la maduración del vino en las barricas. Uno de los métodos recientes (desde 1991) permiten introducir pequeñas cantidades de oxígeno en la fermentación, se han venido a denominar microoxigenación.

También tiene un papel importante en la estabilización de los colores del vino tinto, permite que los taninos y las antocianinas tengan un proceso conocido como acoplamiento oxidativo. Algunos vinos generosos se suelen hacer pasar por una serie de barriles (criaderas). Ejemplo de este tipo de vinos es el fino, el amontillado y el oloroso. Otros vinos como el vermouth se maduran con hierbas aromáticas (entre ellas la artemisia absinthium).

Dos de las reacciones más habituales en la maduración son:
la oxidación fenólica y 
la polimerización de las antocianinas con otros flavonoides para formar pigmentos y sabores. Una de las más conocidas es la aparición de vainillina debido a las reacciones con la lignina presente en la madera.

En la actualidad el vino se almacena en barricas de roble procedente de América (qercus alba, qercus bicolor, qercus macrocarpa) y de Francia (principalmente qercus robur y quercus sessillis), la elección de uno de estos materiales influye considerablemente en el precio final del vino. El roble francés (europeo) contribuye más a la aportación de extractos sólidos y compuestos fenólicos, además su vida útil es mayor que el roble americano (más blando).

El Embotellado

Es una operación reciente de la historia del vino. Las botellas de vino primitivas tenían una forma abombada. El embotellado es un conjunto de operaciones (generalmente realizadas de forma mecánica) para el acondicionamiento final del vino con el objeto de realizar su expedición y venta final al consumidor. Las botellas actuales tienen un volumen estándar de 750 ml. Un elemento importante en el embotellado es la encapsulación que puede emplear tapones de materiales naturales (tapón de corcho), semisintéticos, sintéticos y cápsulas metálicas.

Por regla general antes de embotellar se realizan diversas operaciones como:

  • Clarificación – Corresponden al conjunto de operaciones que hacen del vino un líquido limpio, para lo que se emplean diversas sustancias.
    • Estabilización – Para que sea permanente en el tiempo la limpidez lograda en la clarificación.
    • Filtración – La filtración elimina cualquier residuo del proceso de elaboración del vino.

El Tapón de Corcho

Es la penúltima fase (la última es el etiquetado). Se puede decir que tras el embotellado el contacto con el aire es prácticamente nulo, por lo que el vino deja de envejecer (oxidarse).

El cristal es impermeable al aire, pero otros recipientes como el cartón no poseen esta característica. En algunos casos el oxígeno disuelto en el vino puede hacer que se produzcan reacciones de oxidación fenólica que se denomina, «enfermedad de la botella» y que es considerado uno de los defectos del vino.

El corcho es el más utilizado en el sellado de las botellas en el mundo y forma parte de nuestra vida cotidiana desde tiempos antiguos, casi podríamos decir que desde siempre. Existen registros escritos de diversas culturas, que ya hacían referencia al empleo del corcho como instrumento de pesca cerca del año 3000 a.C.

Las primeras noticias de la utilización de tapones de corcho para el vino, se remontan al imperio romano; las ánforas que se utilizaban como recipiente de almacenamiento y transporte, se cerraban con corteza de alcornoque envuelta en brea o resina.

Pero verdaderamente no fue hasta el S. XVII cuando este instrumento se empezó a usar de forma industrial para el taponado de vinos. El monje benedictino Dom Pierre Perignon, quien se cree que descubrió el champán, tuvo la necesidad de emplear tanto la botella de vidrio, como la de hallar un taponado hermético para impedir la pérdida del carbónico causada por la segunda fermentación, una particularidad de esta técnica.

En un viaje al monasterio benedictino situado en Sant Feliu de Guixols, descubrió la solución a sus problemas; allí empleaban el tapón de corcho para cerrar las cantimploras de la época. Tenían una forma cónica y no cilíndrica como ahora, debido a que su taponado era manual.

El corcho se fabrica extrayendo la corteza de una clase de alcornoque, el Quercus suber L, que es uno de las 300 tipos de roble conocidos. Esta especie requiere temperaturas invernales suaves, terrenos de pH ácido, altitud inferior a 700 metros respecto al nivel del mar y lluvias débiles para que el árbol crezca de manera lenta y así garantice un mejor ensamblaje de la madera. Este árbol suele encontrarse en la cuenca mediterránea occidental.

Existen tipos de corchos diferentes:

Los de vino suelen tener normalmente un diámetro de 24 mm. que puede comprimirse hasta los 18 cuando se introduce en la botella.

Otro más costoso o “corcho flor” (de baja porosidad) puede alcanzar los 53 mm. de largo.

Cuanta más longitud, mayor será su resistencia, y permitirá que el vino aguante durante más tiempo. Para la conservación de vinos de reserva y gran reserva, se emplean corchos de primera calidad que varían entre los 45 y los 55 mm. de longitud, los cuales deben sustituirse transcurridos varios años.

En los vinos jóvenes o de crianza se suelen usar corchos de unos 44 mm., y los vinos más corrientes pueden llevar corchos de conglomerado, elaborados con amalgamas de trozos de corcho.

Los de cava y champagne, por su parte, suelen ser más anchos, de unos 31 mm., ya que así pueden resistir mejor la presión del gas carbónico.

Para que el corcho no se deteriore con el paso del tiempo, hay que evitar que se seque. Para ello se colocan las botellas horizontalmente y se conservan a una temperatura que no sea superior a 18ºC, ya que cuanto mayor sea, más se acelerará el proceso de envejecimiento y habrá mayor evaporación a través del tapón.

Por otra parte, es conveniente reemplazar el corcho de la botella transcurridos unos 15 años, operación que, en principio, no suele alterar las características del vino.

Otras veces, sin embargo, el corcho está defectuoso y el caldo se estropea adquiriendo un olor a tapón que se denomina “bouchonnè”. Esto se debe a mohos que existen en la corteza de los alcornoques o simplemente a una elaboración deficiente, dejando poros por donde entran aire y bacterias que perjudican al vino.

Debido a este problema, en algunas bodegas se suelen recubrir los corchos con una parafina que ha sido tratada para resultar inodora, insípida e impermeable. También se emplea para sellar y rellenar las posibles grietas que tenga el corcho.

Cuando servimos el vino en la mesa, es aconsejable fijarse en el corcho. Si el vino es viejo y de buena calidad, el corcho estará oscuro en su cara interior, pero si se trata de un vino joven, tendrá un color púrpura.

Si muestra alguna mancha a lo largo del tapón, es señal de que ha podido producirse un escape de vino o bien una entrada de aire. En tal caso, en el tapón podrá apreciarse un aroma a moho que luego se percibiremos en el vino.

Los Azúcares

Los principales azúcares presentes en el mosto son la glucosa y la fructosa, otros azúcares se encuentran en la uva pero en proporciones insignificantes.

La concentración de azúcares es crítica para el desarrollo de las levaduras durante la fermentación, la principal levadura del vino (Saccharomyces cerevisiae) se alimenta principalmente de glucosa y fructosa

El azúcar residual es importante en la tonalidad dulce de un vino, mientras que la presencia de azúcares no residuales afecta sólo a la fermentación.

La presencia de azúcares residuales en los vinos da lugar a una clasificación entre:

vinos secos. En los que la concentración de azúcares es de menos de 1’5 g/litro, por lo que el paladar no informa del sabor dulce.

vinos dulces. En los que por encima de un 0.2% del volumen los sentidos empiezan a detectar el sabor dulce del vino. La mayoría de la gente detecta un dulzor si alcanza una concentración de un 1% la presencia de taninos, ácidos, así como el etanol.

Durante el madurado algunos azúcares sufren un cambio estructural y acaban dando pigmentos oscuros al vino, como la melanoidina detectada en vinos generosos como el de Jerez, Madeira, etc.

Esto sucede por producirse una variante de la reacción de Maillard, glicación o glucosilación no enzimática de proteínas, un complejo de reacciones químicas que se producen entre las proteínas y los azúcares reductores que se dan al calentar (no es necesario que sea a temperaturas muy altas) los alimentos o mezclas similares, como por ejemplo una pasta. Es similar a la que se produceque la que colorea de marrón, incluso caramelización de los alimentos, que colorea la costra de la carne mientras se cocina al horno.

Otras Sustancias

El contenido de alcohol etílico varía dependiendo del tipo de uva y de las condiciones, por ejemplo en los vinos de mesa está entre los 7%-14%, en los espumosos: 11%-13%, en el Jerez y otros vinos encabezados 16%-18% y en el Oporto así como en vinos de postre suele estar por debajo de 17%. La forma más común para averiguar el contenido de alcohol en un vino es medir el punto de ebullición

La graduación alcohólica de los vinos varía entre un 7 y un 16% de alcohol por volumen, aunque la mayoría de los vinos embotellados oscilan entre 10 y 14 grados. Los vinos dulces tienen entre un 15 y 22% de alcohol por volumen.

Los vinos poseen además pequeñas cantidades de otros alcoholes como puede ser alcohol metílico (CH3OH), no son resultado directo de la fermentación, sino de la hidrolización de las pectinas (existente en la piel de la uva) mediante acción enzimática. Debido a que la pectina se encuentra más en la piel que en el mosto, los vinos blancos contienen mucho menos alcohol metílico que los vinos tintos

El contenido de metanol o metílico, en vinos de todo el mundo indican concentraciones de 60 mg/litro (en un rango que va desde 40-120 mg/litro) para los vinos blancos y 150 mg/litro (en un rango de 120-250 mg/litro) para los vinos tintos. A pesar de ser el metanol tóxico, las cantidades que posee el vino no son del todo malignas ya que las dosis letales de 340 ml/kg de peso

Existen además otros alcoholes en muy pequeña concentración, como pueden ser los polialcoholes, uno de los más importantes tri-alcoholes es el glicerol (glicerina) y su concentración está relacionado directamente con la temperatura de fermentación, con el contenido global de alcoholes (mayor alcohol, mayor cantidad de glicerol) y con el color del vino (mayor en vinos tintos que blancos).

La concentración de este alcohol es mayor en los vinos de mesa. El contenido medio de glicerina en los vinos suele estar entre los 15-25 g/litro. El glicerol es un líquido denso y con un sabor dulce (aprox. 70% de la glucosa) y su presencia aporta dulzura y una sensación de llenado en boca. Se detecta fácilmente por dejar una especie de lágrimas en las paredes interiores de las copas.

Poli – alcoholes

Otro poli-alcohol presente en el vino es el eritritol y su concentración depende de la cepa de la levadura que fermenta el vino, por ejemplo la Saccharomyces cerevissiae tiene menos efecto en la concentración de eritritol que por ejemplo la levadura salvaje denominada kloeckera apiculata

Otros son el arabitol, el manitol, el sorbitol (hexa-alcohol isómero del manitol), el inositol (hexa-alcohol frecuente en frutas). Todos ellos aportan dulzura al vino.

Los ácidos tienen una capacidad de conservante del vino y resultan necesarios en aquellos vinos que se diseñan para añejar. La presencia de una cierta cantidad de ácidos hace que se refuerzen de forma natural otros sabores del vino en la cata.

Casi la mitad del aporte de acidez lo tiene la presencia del ácido málico, cuya misión es la de detener la maduración de la fruta en especial durante el periodo de calor. Su concentración en la uva es uno de los mejores indicadores de la época de vendimia.

El ácido tartárico es otro de los presentes en la uva, que reacciona con el potasio de la uva dando lugar a tartaratos potásicos. Se encuentra presente en muchas frutas pero su concentración es mayor en la vitis vinifera.

Las levaduras en el proceso de la fermentación,  generan pequeñas cantidades de ácido acético (el vino suele tener menos de 300 mg/litro) y su concentración refuerza los olores y sabores, proporcionando «complejidad». La presencia de acético hace que se sinteticen ésteres de acetato que proporcionan aromas afrutados.

Los ácidos en el vino tienen un efecto antimicrobiano ya que muchas variedades no crecen en ambientes de pH bajo. El ácido succínico está presente en el vino debido a la fermentación, posee un sabor mezcla entre salado/agrio. El ácido láctico está presente en pequeñas cantidades a no ser que se haya forzado la fermentación malo-láctica a costa de consumir ácido málico, lo que hace que el pH global aumente.

Los Ésteres

Los Alcoholes y la maduración, tras la fermentación, hace que reaccionen con los ácidos naturales de la uva para formar los ésteres: es la esterificación. De todos los grupos funcionales existentes en el vino, los ésteres son los más abundantes, de los que hay identificados cerca de 160.

Éstos en Enología se dividen en dos categorías:

los que provienen de reacciones enzimáticas (butanoato, exanoato) y
aquellos que se forman químicamente por esterificación.

Los esteres son los principales componentes responsables de aportar al vino un bouquet.

Hay otras clasificaciones de ésteres orientadas a la cata de vinos, y se dividen en:
ésteres volátiles. Uno de los más importantes y que se encuentra presente en el vino es el acetato de etilo.
no-volátiles. Estos se encuentran en mayor concentración en los vinos jóvenes.

Compuestos Nitrogenados

Entre los aminoácidos predominantes en las uvas está la prolina y la arginina. La razón de prolina/arginina varía significativamente en las diversas variedades de la vitis vinífera.

La prolina forma parte importante del metabolismo del nitrógeno en las levaduras. Como segundo grupo de aminoácidos dominante se tiene la glutamina y la alanina.

Tal y como es de suponer el contenido de aminoácidos disminuye tras la fermentación, ya que la mayoría de ellos entran en el metabolismo de las levaduras.

Entre los compuestos nitrogenados que posee el vino se encuentran las proteínas, en concentraciones de mosto que van desde los 100 mg/l a los 840 mg/l. Durante la fermentación el contenido de proteína puede descender casi un 40%.

Compuestos Fenólicos

Los polifenoles son abundantes en el vino y son los que proporcionan más atributos al vino. Es importante remarcar que tras los carbohidratos y los ácidos son el tercer compuesto más importante.

Se trata en muchos casos de un metabolito secundario de la uva que se concentran en la piel y en las semillas (pepitas). Los polifenoles afectan directamente a los sabores, a los olores y otras capacidades sensitivas del vino

Uno de los compuestos son los taninos, compuestos fenólicos muy reactivos que en solución pueden reaccionar con las proteínas y precipitar.

Otro compuesto fenólico son las antocianinas que aportan color a los vinos, son colorantes naturales que pueden blanquearse (perder su color) por la acción de diversos agentes u operaciones químicas tales como la oxidación o la reducción, en muchos casos la acidez mantiene el color (viraje). Los fenoles ocupan un papel muy importante en los procesos de oxidación del vino (oxidación fenólica) y es una de las reacciones más habituales en la maduración de los vinos tintos

La Coloración de los Vinos

Las antocianinas tienen la culpa del color rojo en el vino. Se encuentran en diversas frutas cumpliendo una misión similar. Este compuesto químico se encuentra en la capa exterior de la piel de la uva y durante el proceso de maceración se extrae antes que los taninos. La mayoría de los mostos (incluso los de uvas negras) son incoloros, así que la maceración es un proceso importante en la coloración de los vinos

Las antocianinas son un grupo de glicósidos de la cianidina (azul), la delfinidina (azul, puede verse en berenjenas, granadas, fruta de la pasión), la malvidina (púrpura), la pelargonidina (rojo), la peonidina (rosado) y la petunidina.

Durante la maceración la proporción de antocianinas azules cambia hasta virar desde colores púrpura-rojizos a anaranjados. En los vinos jóvenes el color es debido principalmente a las antocianinas, pero como son compuestos químicos no estables se van enlazando con los taninos formando polímeros más estables y con capacidad de pigmentación.

Los Sabores

Los principales componentes de sabor en la uva son los azúcares, los ácidos y los polifenoles. Estos tres compuestos proporcionan al vino tres de los cinco sabores básicos: dulce, ácido y amargo

Es importante diferenciar dos conceptos: el aroma y el bouquet. El aroma es un olor específico proveniente de la variedad de uva empleada, mientras que el bouquet es un olor característico de la forma de procesar el vino.

También es costumbre que los vinos blancos se beban frescos (que tengan una temperatura de entre 8°C a 10 °C) y que los vinos tintos se beban a «temperatura ambiente» (para esto se descorchan aproximadamente entre una a media hora antes de ser bebidos), entendiendo como tal la de la bodega, y en tal caso se aconseja beber un vino tinto que tenga una temperatura de 18 °C a 22 °C (algunos consideran temperaturas incluso más bajas: 15-16 °C, e incluso 13-14 °C para los tintos jóvenes o los claretes). En cuanto a los vinos blancos, aunque el consejo de beberlos frescos es generalizado, existe la excepción cuando se bebe en climas fríos;

Decantación

El decante: existen recipientes decantadores en los cuales se vierten los vinos para que se aireen y se decanten sus sedimentos. El vino así destapa sus aromas («se abre») permitiendo apreciarlos mejor.

Se recomienda el uso de copas de cristal transparante para poder apreciar el color y las tonalidades del vino

Almacenamiento

Un primer añejado puede darse en las propias bodegas, los vinos finos suelen ser guardados en toneles de roble, la madera de éstos suele conferirles, añadirles, matices especiales a los vinos en ellas guardados. No todos los vinos pueden ser añejados, de hecho tan sólo un 1% de los vinos puede hacerlo. Para ello este necesita una temperatura constante entre 7 y 21º C 44 , siendo la ideal 14 ºC

El Vino y sus Propiedades Saludables

El empleo del vino como medicina se remonta al antiguo Egipto, donde se empleaba como infusión de diferentes hierbas medicinales. Hipócrates menciona su uso como desinfectante de las heridas o como un vehículo de otras drogas. De la misma forma Galeno ilustra ejemplos de su uso en medicina como tonificante y estimulante de la digestión.

Las bebidas alcohólicas no son estimulantes mentales, sino sedantes y calmantes del sistema nervioso central. Los romanos tenían la antigua costumbre de dar a los criminales vino mezclado con droga para mitigar el dolor de la ejecución.

En muchos casos el uso del vino se relacionó con la magia y la alquimia. En 1555 el autor alquimista Alessio Piamontese escribió numerosas recetas con vino. Sin embargo, a partir de la destilación descubierta por Arnau de Vilanova (aqua vitæ), el uso medicinal del vino pasó a un segundo plano.

Actualmente se utiliza la vinoterapia como un tratamiento contra el estrés. A partir del vino, y por las cualidades antioxidantes que posee, se producen también cosméticos que tonifican la piel.

Criterios saludables 

El consumo excesivo y prolongado es claramente perjudicial, mientras que el moderado puede causar ciertos beneficios saludables. La ciencia médica intenta investigar la frontera entre el consumo perjudicial y el beneficioso.

Y parece que éste está en un consumo por debajo del intervalo que va desde los 250 ml/día hasta los 300 ml/día (un tercio de una botella estándar de 750 ml) para una persona adulta de media 70 kg.

Una curiosidad no resuelta hoy en día en la nutrición es la denominada paradoja francesa acerca del consumo de grasas saturadas y vino en la dieta de los franceses contrastado con la mortalidad en relación con la incidencia de las enfermedades coronarias. Algunos estudios muestran que la incidencia de enfermedades coronarias es mayor entre los abstemios que entre los bebedores. Estos estudios muestran la correlación con el consumo moderado de alcohol, aunque  no exclusivamente con el vino.

El dióxido de azufre existente en el vino puede generar ataques de asma en personas sensibles. No obstante la mayoría de vinos poseen cantidades muy por debajo de los niveles peligrosos para una persona normal.

Un consumo moderado de Vino, favorece al Aparato Circulatorio ya que inhibe la formación de trombos) y especialmente al corazón merced a la presencia de polifenoles como el resveratrol que disminuyen el llamado LDL o Colesterol malo, aumentando el HDL o bueno.

El color del vino tinto, es debido a la presencia de las antocianinas, sustancias antioxidantes que se encuentran también en las uvas negras y que reducen la incidencia de la Diabetes Mellitus tipo 2.

También tiene efectos sobre el Aparato digestivo, por ejemplo en la anorexia, la hipoclorhidria sin gastritis y la dispepsia. El vino blanco está indicado en la insuficiencia hepática secundaria.

El contenido de tanino y las propiedades antisépticas ligeras del vino lo hacen valioso en el tratamiento del cólico intestinal, la colitis ulcerosa, el estreñimiento espasmódico, la diarrea y muchas enfermedades infecciosas del sistema gastrointestinal

LA CATA DE VINOS

Catar, es realizar un análisis sensorial a un producto, en este caso al Vino.

Se realiza en tres fases:

  • El análisis visual: o sea color, transparencia, brillo, intensidad, matices del pigmento y formación de burbujas.
    El análisis de los aromas: frutales, florales, herbáceos, tostados y especiados, valorando su limpieza, complejidad e intensidad.
     El análisis de las sensaciones en boca: acidez, impresiones dulces, astringencia dada por los taninos, materia y cuerpo, equilibrio, persistencia de los aromas, etc.

Se trata casi de un arte porque exige una sensibilidad y sutilidad en el lenguaje que transmita de manera excitante una impresión fugaz. Hoy hay  maquinas que confirman las apreciaciones que realizan los buenos catadores.

La técnica de la cata es fácil de aprender, pero es difícil dominar su arte.

Los instrumentos típicos necesarios para una cata son:

  • una mesa cubierta de mantel blanco
    • una lámpara que provea buena iluminación
    un recipiente para el vino que se descarta o escupe
    • copas de cristal incoloro y fino y de pie largo, con una boca mas estrecha que su cuerpo. Lo mejor la Afnor o Catavinos.

El Análisis Visual

Lo primero a analizar cuando se descorcha una botella, es su corcho:

  • debe estar ligeramente humedecido por el vino, esto demuestra que la botella se ha guardado siempre inclinada
    al presionar el corcho se debe comprobar su flexibilidad, su aroma y confirmar que solo huele a corcho ligeramente envinado
    • cuando el corcho presenta olores fuertes y extraños, puede haber contaminación en el vino.
    • En este caso, se debe servir un poco de vino en la copa y comprobar su olor. Si esto no alcanza, se prueba el vino en boca y si no resulta agradable se escupe.
    • se debe rechazar cualquier botella que tenga el corcho estropeado.

Ya comprobado que el corcho está en buen estado, se sirve el vino en una copa hasta aproximadamente un tercio de su capacidad. Se agita suavemente y se coloca la copa delante de la luz. Se ve así, si esta limpio, sin sedimentos y aquí es donde se decide si conviene decantar el vino o servirlo directamente: si hay sedimentos, hay que decantar.

Al mismo tiempo se vera su brillo, si refleja frente a la luz de manera viva y alegre. Si fuese mate y apagado, mostrará defectos. Si se inclina la copa hacia adelante sobre el mantel blanco, se podrá apreciar la intensidad del color y el matiz del vino.

  • los vinos blancos con reflejos verdes o sutilmente dorados son vinos jóvenes, y
    los que tienen reflejos intensamente dorados o ámbar son viejos (han sido criados en madera o han sido mal conservados).
     
  • los tintos jóvenes son de color violáceo, y a medida que envejecen adquieren tonos cobrizos.

Al agitar la copa nuevamente y con suavidad se comprueba, a trasluz, como se forman las lágrimas del vino. Los vinos ricos en glicerina y los de alto contenido alcohólico derraman lágrimas en la copa, esto es quedan como pegados resbalando en la copa (efecto del glicerol).

Cuando se evalúan vinos espumosos, se observa que un buen vino debe tener:

  • burbujas diminutas,
    vivas y
     de incesante formación
    • las burbujas suben verticalmente formando un interminable rosario espumoso.

El Análisis de los Aromas

Esta es la fase mas importante y decisiva de la cata, para comenzar se aproxima la nariz a la copa para comprobar de manera global que no hay aromas desagradables en el vino. No deben detectar olores avinagrados, azufres, ajo, caucho o papel. Por esto, es muy importante vigilar la limpieza de la cristalería que se usa en la cata y secarla al aire, para no confundir los aromas.

Al remover la copa y sosteniéndola por su pie, los aromas del vino se airean, y es este el momento de acercar la nariz intentando reconocer los olores del vino. Los mejores vinos son siempre aromáticos y complejos, y se van abriendo, expanden o aparecen en la copa, haciéndose más expresivos a medida que hacen contacto con el aire.

  • La primera sensación notable, y la más fácil de explicar es la intensidad aromática. Según la potencia se calificara el vino por su intensidad desde débil hasta desarrollada, pasando por otros adjetivos como neutra, insípida, discreta, cerrada, aromática, abierta, expresiva, fuerte o intensa.
    • El paso siguiente es observar la limpieza aromática, es decir su nitidez desde la ausencia de defectos.
    • Una noción más subjetiva que requiere experiencia es observar la armonía de los olores: el vino será desagradable o complejo, pasando por común, simple, fino, severo, elegante, refinado, armonioso y con clase.

Para el final, se realiza el ejercicio más espectacular: la identificación de los matices aromáticos.

Se suele proceder identificando un olor: la frambuesa, la vainilla, la rosa u otros.

En esta etapa, se utiliza algún término instantáneo que describa el aroma sin mucha reflexión. Pero cuando no se identifica un aroma preciso se observaran impresiones agrupándolas por familias aromáticas.

Para distinguir los aromas se clasifican las diferentes gamas:

  • Los aromas primarios o varietales son muy característicos e identificables, predominan las series florales, frutales, vegetales, minerales y a veces especiadas.
    • Los aromas secundarios procedentes de las levaduras, de la transformación del azúcar en alcohol o de la fermentación malolactica son los mas frecuentes y abundantes en los vinos. En esta gama predominan las flores, las frutas, las especias y las notas vegetales.
    • Para los aromas de crianza o bouquet las gamas se multiplican: florales, frutales, miel, madera, café, chocolates, y otros.

Una vez la copa esta vacía, la historia aromática no se detiene. Aun hasta la última gota del fondo de la copa dirá alguna cosa.

El Análisis de las Sensaciones en la Boca

Después de analizar los aromas se procede a degustar el vino en boca, para ello se debe beber lentamente una pequeña cantidad de vino. Un buche medido para mantenerlo y removerlo en la boca durante unos segundos. El primer contacto del vino se nota en los labios y en la punta de la lengua.

Lo más conveniente suele ser utilizar un termómetro para medir la temperatura del vino en la copa, y así memorizar las sensaciones en las diferentes temperaturas.

Típicamente se utilizan:

  • 10ºC para los blancos,
    11ºC para los rosados,
     y 16ºC para los tintos.

Siempre que los vinos estén calientes se los debe enfriar, y si están a menos de 6ºC no se los debe catar ya que sus aromas serán imperceptibles.

Para saborear el vino se debe:

Pasar una y otra vez por la lengua, apretándolo contra el paladar, para buscar las sensaciones dulces en la punta de la lengua. La menor o mayor graduación alcohólica, se percibe en boca también, porque el alcohol produce una sensación calida y dulce.

Luego se buscan solo las sensaciones ácidas y amargas, los ácidos se notan en los laterales de la lengua, y los amargos en la parte posterior. Esos sabores amargos se deben a los taninos, donde en el caso de los vinos tintos, los taninos ponen la lengua rasposa y los labios tirantes.
Cuando el vino se calienta en la boca se comienzan a apreciar mas los aromas, ya que la boca y la nariz están íntimamente ligadas.

Por ultimo se traga y todos los aromas y sensaciones persisten en la boca después de ingerido, esa mayor o menor persistencia en boca es la que permitirá distinguirlos.

Clasificación de los Vinos

Sería poco eficiente clasificar a los vinos solamente por el lugar de origen. Esta clasificación se basa en la técnica de producción, llamada vinificación.

  • Vinos Calmos o Naturales

Son aquellos que se hacen desde el mosto, y que es fermentado en forma natural, o con algún aditivo en cantidades controladas como levaduras, azúcar o cantidades muy pequeñas de sulfuros. Estos vinos son de una graduación alcohólica que va desde el 10% al 15%, ya que se les detiene la fermentación alcanzando estos valores. Son los habitualmente conocidos como blancos, tintos y rosados.

  • Vinos Fortificados o Fuertes

Reciben alguna dosis de alcohol, usualmente un brandy de uvas, en alguna etapa de su vinificación. Las interferencias controladas tipifican la producción y características de los vinos fuertes resultando el Vermouth, Jerez, Marsala, Madeira y Oporto. El contenido alcohólico de estas variedades va desde los 16º a los 23º (grados por volumen).

  • Vinos Espumantes

Son aquellos del tipo del Champagne o Cava, los cuales tienen dos fermentaciones. La primera que es la habitual del vino natural, y una segunda que tiene lugar en la botella. Algunos vinos naturales tienen cierta efervescencia llamada pétillement, pero esta es muy suave y no es causada como resultado de interferencias en el proceso de fermentación.

Se elaboran según distintos métodos, siendo el más barato el de carbonatación forzada usando dióxido de carbono. Los de calidad son aquellos que no cuentan con aditivos y su segunda fermentación es alcanzada por añejamiento. En todos los casos los vinos espumantes presentan cierta sedimentación, donde los de calidad son de-sedimentados utilizando distintas técnicas que pueden incluir auxilios mecánicos y reapertura de las botellas, previo a su comercialización.

Clasificación por Edad

  1. a) Vinos Jóvenes:
    Son los que no han tenido ningún tipo de crianza en madera o esta crianza ha sido mínima. Son vinos que conservan mucho las características varietales de las uvas de las que proceden y de consumo ideal en los 12-24 meses después de la vendimia. Es frecuente encontrar a los tres tipos (blanco, rosado y tinto) como vinos jóvenes.
  2. b) Vinos de Crianza: 
    Han pasado un mínimo de crianza entre madera y botella. Son vinos que desarrollan, además de las características varietales de las que proceden, otras características organolépticas debidas a este periodo de envejecimiento.

Su consumo ideal varía dependiendo de varios factores, pero por lo general es de más o bastante más largo plazo que los vinos jóvenes (normalmente entre 3 y 10 años, aunque algunos aguantan hasta 20). Los vinos de crianza, en su mayoría, son tintos aunque también hay muchos blancos y es raro encontrar rosados.

Dentro de los vinos de crianza, según la reglamentación de las denominaciones de origen españolas, hay tres subtipos:

CRIANZA, RESERVA, y GRAN RESERVA. Cada Consejo regulador de las diferentes denominaciones de origen (D.O.) establece unos periodos de tiempo determinados para cada categoría. Los periodos aproximados de la crianza se mueve en estos márgenes:

CRIANZA.- Mínimo de seis meses en madera y hasta dos años en botella. Crianza será tanto el vino que tiene un año en madera y otro en botella como el que tiene 18 meses en madera y 6 en botella.

RESERVA.- Mínimo de un año en madera y hasta tres años en botella.

GRAN RESERVA.- Mínimo de dos años en madera y hasta cinco en botella.

Clasificación según los Colores

Vinos Tintos

El color del vino proviene del color de la piel de la uva, donde el mosto es dejado en contacto con la piel de la uva hasta que se alcance un color deseado.

Para hacer vino tinto, las uvas rojas se aplastan y el mosto pasa parte o la totalidad del periodo de fermentación y, en muchos casos, un periodo de maceración previo o posterior a la fermentación, en contacto con las pieles u hollejos. Toda la materia colorante, además de múltiples compuestos saborizantes y taninos, se encuentran en los hollejos de las uvas y la fermentación y maceración se encargan de liberarlos. Esta liberación se intensifica a menudo por técnicas de activación mecánica (remontado), o batido (bazuqueado), durante estos periodos.

  • Vinos Blancos

Los vinos blancos son aquellos producidos a partir de uvas verdes o blancas; o bien a partir de uvas negras aunque en estos casos nunca se deja al mosto en contacto con la piel de las uvas. El color obtenido en los vinos blancos es de tono verdoso o amarillento.

  • Vinos Rosados

El rosado (rosé) es producido dejando el mosto en contacto por un tiempo breve con la piel de las uvas. Suele producirse utilizando uvas rojas que permanecen en contacto con los hollejos (piel de la uva) por breves períodos. Con menor frecuencia se produce mezclando vinos tintos y blancos.

  • Vino Clarete.

 El vino rosado y el clarete no son lo mismo. La elaboración de ambos se puede obtener tanto de uvas negras como de la mezcla de uvas blancas y negras. Para conseguir un vino rosado de calidad, tendremos que dejar macerar el mosto y el hollejo entre 8 y 24 horas, evitando que fermenten y, una vez alcanzado el color deseado, extraemos el mosto; sólo entonces se inicia la fermentación. En el caso del clarete la toma de color se realiza por la fermentación de los hollejos junto con el mosto, es decir, que su elaboración es como la de los tintos

Clasificación por Grado de Dulzor

  1. a) Vinos secos

Son aquellos que contienen < 5 gramos/litro azúcares.

  1. b) Vinos semisecos
    Son aquellos que contienen entre 5-15 g/l azúcares.
  2. c) Vinos abocados
    Son aquellos que contienen de 15-30 g/l azúcares.
  3. d) Vinos semidulces
    Son aquellos que contienen 30-50 g/l azúcares.
  4. e) Vinos dulces
    Son aquellos que contienen > 50 g/l azúcares.
  5. f) Vinos especiales:

GENEROSOS
LICOROSOS GENEROSOS
DULCES NATURALES
MISTELAS
ESPUMOSOS NATURALES
GASIFICADOS
DE AGUJA
ENVERADOS
TXAKOLIS

La Denominación de Origen Controlada ( DOC )

Los orígenes de los vinos se conectan a una Appellation d’Origine llevada a cabo por los franceses, quienes son unos de los productores de vinos mundialmente mas reconocidos.

Los países reconocidos por contar con las mejores calidades de vino son Francia, Italia, España, Argentina, Portugal, Chile y Argelia, agregandose ultimamente ciertos vinos Californianos de Estados Unidos, Australia y otros Alemanes.

FRANCIA

Las regiones francesas que producen los vinos más finos son Bordeaux, Burgundy, Champagne, Côtes du Rhône, el Valle de Loire y Alsace. La codificación de estos vinos fué establecida por las comisiones de la industria vitivinicola francesa, y garantizadas por los estatutos franceses y leyes de Appellations d’Origine. De esta forma los vinos recibían el nombre a partir de su región, distrito, viñedo y recibían el sello de Appellation contrôlée.

  • Bordeaux

Produce los vinos nombrados como Claret aunque actualmente no se le conoce mas con ese nombre. Este es un vino pálido al que se llegaba mezclando uvas rosadas y blancas.

Los distritos que rodeaban Bordeaux fueron llamados Chateaux embotellando los vinos bajo ese nombre sin implicar un sabor pero si variedad. Sus categorías fueron divididas en 5, de las cuales por calidad se reconocen solamente 3, que son las Médoc, Graves, Sauternes – Barsac y St. Emilion.

o Médoc, son vinos tintos de cuerpo suave y sabor fuerte.
o Graves, que tiene reputación de ser blancos ricos en sabor y no muy dulces.
o Sauternes – Barsac, proucía vinos dulces, frutados y de fuerte sabor, resultando ser considerados como los más finos.
o St. Emilion llamados vinos masculinos, son de gran cuerpo y de color mas oscuro que los Médoc.

  • Burgundy

Se encuentran a 140 km al sur este de Paris, e incluye a los vinos de Yonne, Côte-D’Or, Saône-et-Loire y Rhone. Incluyendo al distrito de Chablis, los distritos incluyen a Côtes de Nuits y los del sur de Dijon, el área de Beaujolais en Lyons. Es una región de variedad mas que de tipo. Sus vinos blancos son mayormente secos con variedades de tintos de gran cuerpo. Las variedades Burgundy se producen tambien en otros paises como Italia, España, Chile, y California.

La plantación de esta área se remonta a Carlomagno cuando en el siglo 12 encontraron su mercado.

o Yonne produce vinos blancos, siendo el origen del conocido Chablis como vino seco, suave y con bouquet.
o Côte d’Or hace vinos tintos, de los cuales son conocidos los Chambertin, Morey-St. Denis, Chambolle-Musigny, Vougeot, Vosne-Romanée y Nuits-St. Georges. Debido al suceso mundial de esas bodegas los pueblos han transformado sus nombres a los de las bodegas. También conocidos son los Clos St. Denis, CLos de la Roche, Musigny, Clos de Vougeot, Les Grands, Echézeaux, Romanée-conti y Les Richebourg.
o En Côte de Beaune de producen vinos tintos y blancos, incluyendo los mejores Burgundies. Las comunas mas conocidas son las de Aloxe-corton, Savigny, Beaune Pommard, Volnay, Meursault, Puligny-Montrachet, Chassagne-Montrachet y Santeny.
o Saône-et-Loire produce vinos tintos en las localidades de Mercurey y Givry. En Mâcon se producen blancos de buena calidad, siendo notables los Rully, Mondagny y los Poully-Fuissé como secos de mucho bouquet.
o Rhône produce en Beaujolais un vino de fuerte sabor y frutado producido con uvas Gamay que en otras areas produce un mosto de muy baja calidad. Se bebe joven. Los vinos conocidos son los Juliénas, Fleurie y Moulin-á-Vent que tienen la característica de ser de muy buena calidad y buen añejamiento.

  • Côtes du Rhone

Desde el sur de Burgundy y hacia Avignon se producen vinos tintos gran sabor. Estos vinos finos como el Côte Rôtie, Hermitage y Châteauneuf-du-Pape, conocido el último como vino distinguido más fuerte de Francia. Al oeste de la región se encuentran los viñedos de Tavel donde se producen vinos rosados.

  • Valle de Loire

Los vinos de esta región son tipicamente blancos. Las áreas conocidas como distinguidas por su producción son las de Muscadet, Anjou, Saumur, Vouvray, Touraine, Quincy, Reuilly, Sancerre y Pouilly.
o Los Muscadet son pálidos y delicados con cierta pétillement tal como el Vouvray, fino y frutado.
o Saumur produce un blanco semi seco,
o Anjou produce una varidedad semi seca de rosado (rosé)
o Sancerre, Quincy, Blancs Fumés de Pouilly y Reuilly producen un blanco distinguido entre todos los vinos franceses.

  • Alsace

Los vinos de esta región son nombrados por su viñedo. Riesling, Traminer, Gewürztraminer, Sylvaner y Zwicker, mostrando mucha semejanza con los vinos producidos en Alemania a orillas del Rhin. Estos, suelen ser vinos suaves.

  • Champagne
    De más está decir que esta área produce vinos espumantes, pero existen zonas que producen vinos naturales muy reconocidos por su sabor ‘siliceo’. Esos vinos son los Arbois blancos y tintos y los Château-Châlon blancos con cierto sabor a jeréz.

Los mejores champagnes provienen de los viñedos que se encuentran a lo largo de Marne como Châteay-Thierry hasta Epernay y Côte des Blancs hasta Montagne de Reims. Se elabora a partir de tres viñedos: El Pinot y Meunier, ambos de uvas negras y el Chardonnay de uvas blancas. Sus características son las de un sabor siliceo y seco atribuido al suelo calizo.

Una variedad que es producida solamente a partir de uvas blancas es reconocida como blanc des blancs.

El champagne rosado es producido adicionando cierta dosis de vino tinto a la mezcla.

Los champagnes a los que no se les agrega azucar, o se lo adiciona muy poco, son llamados brut o extra secos. Los levemente mas dulces son llamados sec, y los más dulces demi-sec y doux.

El proceso de segunda fermentación, practicada en la botella, es atribuida a Dom Pierre Pérignon, monje Benedictino de finales del siglo 17 y llamado creador del Champagne.

ESPAÑA

Es el tercer productor mundial. Los mejores vinos son de Rioja quien produce vinos tintos y blancos, como los de Ribera del Duero (sin duda los dos mejores).

Así mismo, son reconocidos los viñedos de Valdepeñas (Castilla La Mancha) y Alicante (Valencia), en otras épocas llamados vinos “peleones” pero que hoy en día al igual que los vinos Catalanes, los Aragoneses o de Navarra, tienen un prestigio bien ganado.

Variedades de vinos Dulces como el Malaga son conocidas por su excepcionalidad.  Así mismo ocurre con el Jerez, originalmente producido en Jerez de la Frontera y que los ingleses descubrieron y copiaron llamándoles Sherry.
 

El Vino de Jerez se produce con cierta fermentación al aire. Existen cuatro variedades típicas: El Manzanilla, el Fino, el Amontillado y el Vino de Pasto. Estas variedades fueron luego transportadas y cultivadas también en Sudáfrica, Australia y Estados Unidos, aunque nunca han alcanzado la calidad del Jerez español.

Pero ya hay buenos caldos en Navarra, Aragón, Extremadura y en el País Vasco, en Asturias, en Galicia, en Murcia, como en Aragón, las Baleares y las Canarias.

AÑADAS DE LOS VINOS ESPAÑOLES 2006 – 2010

Nombre 2010 2009 2008 2007 2006
 Abona  –  –  – B B
 Alella  –  – MB MB MB
 Alicante  – MB E MB E
 Almansa  –  – MB MB MB
 Arlanza  –  – MB  –  –
 Arribes  –  –  – MB  –
 Bierzo  –  – MB E MB
 Binissalem-Mallorca  –  – MB E MB
 Bullas  –  – MB MB MB
 Calatayud  –  –  – MB B
 Campo de Borja  –  – B B B
 Cariñena  –  – MB E MB
 Cataluña  –  – MB MB MB
 Cava  –  – E E E
 Chacolí de Álava  –  – E B MB
 Chacolí de Bizcaia  –  – MB B MB
 Chacolí de Guetaria  –  – B  – MB
 Cigales  –  – E MB MB
 Conca de Barberá  –  – MB MB E
 Condado de Huelva  –  – E R MB
 Costers del Segre  –  – MB MB MB
 El Hierro  –  –  – MB MB
 Empordà  –  – MB E MB
 Jumilla  –  – MB B MB
 La Mancha  –  – MB E MB
 La Palma  –  –  –  – MB
 Lanzarote  –  – MB MB MB
 Málaga – Sierras de Málaga  –  –  – B MB
 Manchuela  –  – MB MB MB
 Méntrida  –  – MB MB B
 Monterrei  –  – MB MB E
 Montilla-Moriles  –  – MB MB MB
 Montsant  –  – MB E E
 Navarra  –  – MB MB MB
 Penedés  –  – MB E MB
 Plà de Bagés  –  – B MB MB
 Pla i Llevant  –  –  –  – MB
 Priorat  –  –  – MB MB
 Rías Baixas  – MB B E E
 Ribeira Sacra  –  – MB MB MB
 Ribeiro  –  – E E MB
 Ribera del Duero  – E MB MB B
 Ribera del Guadiana  –  –  – MB MB
 Ribera del Júcar  –  – MB  – MB
 Rioja  – MB MB MB MB
 Rueda  –  – MB MB MB
 Somontano  –  – MB E E
 Tacoronte-Acentejo  –  –  – B B
 Tarragona  –  – MB E MB
 Terra Alta  –  – B MB MB
 Tierra de León  –  – MB  –  –
 Toro  –  – E MB MB
 Uclés  –  – MB E E
 Utiel-Requena  –  – B MB E
 Valdeorras  –  – MB  – MB
 Valdepeñas  –  – E MB MB
 Valencia  –  – MB MB MB
 Valle de Güímar  –  –  –  – MB
 Valle de la Orotava  –  – MB MB MB
 Valtiendas, VC  –  – MB MB  –
 Vinos de Madrid  –  – B MB MB
 Ycoden-Daute-Isora  –  – MB MB MB
 Yecla  –  – MB B B

AÑADAS DE LOS VINOS ESPAÑOLES 2001 – 2005

Nombre 2005 2004 2003 2002 2001
 Abona B B MB  – B
 Alella E MB MB MB E
 Alicante MB MB B B MB
 Almansa MB E MB B MB
 Arlanza  –  –  –  –  –
 Arribes  –  –  –  –  –
 Bierzo E MB MB MB MB
 Binissalem-Mallorca MB E MB MB MB
 Bullas MB MB B B MB
 Calatayud E MB MB B MB
 Campo de Borja E B B B MB
 Cariñena E E B MB E
 Cataluña MB MB MB B E
 Cava MB B B MB MB
 Chacolí de Álava B MB E  –  –
 Chacolí de Bizcaia B MB MB MB MB
 Chacolí de Guetaria E MB MB B B
 Cigales MB MB E MB MB
 Conca de Barberá B MB MB MB B
 Condado de Huelva MB MB B B MB
 Costers del Segre MB E MB MB MB
 Dehesa del Carrizal, VP  –  – B MB  –
 El Hierro MB MB B  – MB
 Empordà E MB MB B MB
 Jerez-Xérès-Sherry y Manzanilla Sanlúcar de Barram  – MB MB  –  –
 Jumilla MB E MB B B
 La Mancha MB E MB MB MB
 La Palma MB MB MB MB MB
 Lanzarote MB MB E E MB
 Málaga – Sierras de Málaga E MB MB B MB
 Manchuela MB B MB B B
 Méntrida B B B B MB
 Mondéjar MB MB MB MB MB
 Monterrei E E  – MB E
 Montilla-Moriles E MB MB MB MB
 Montsant MB E MB MB  –
 Navarra E E B MB E
 Penedés MB B MB B MB
 Plà de Bagés MB MB  –  – MB
 Pla i Llevant  – MB MB  – MB
 Priorat E E MB B E
 Rías Baixas E E MB B B
 Ribeira Sacra MB  –  – MB  –
 Ribeiro MB MB MB MB MB
 Ribera del Duero MB E MB MB E
 Ribera del Guadiana MB B B MB MB
 Ribera del Júcar  – MB B  –  –
 Rioja E E B B E
 Rueda MB MB MB B B
 Somontano E MB MB E E
 Tacoronte-Acentejo MB B MB B MB
 Tarragona MB B MB B MB
 Terra Alta B MB MB B E
 Tierra de León  –  –  –  –  –
 Toro E E E E E
 Uclés B  –  –  –  –
 Utiel-Requena E B MB E E
 Valdeorras MB B MB B B
 Valdepeñas MB E MB MB MB
 Valencia E MB MB MB MB
 Valle de Güímar MB B B B B
 Valle de la Orotava B R B B B
 Valtiendas, VC  –  –  –  –  –
 Vinos de Madrid MB MB B E E
 Ycoden-Daute-Isora B MB B B B
 Yecla B MB MB MB MB

VINOS DE ANDALUCÍA

Andalucía es una tierra rica en vinos. Málaga, Córdoba, Cádiz y Huelva cuentan con magníficos vinos ciertamente peculiares.

La naturalidad y frescura de los vinos blancos del Condado de Huelva contrasta con otros más poderosos y dulces como los vinos de Málaga. Los finos de Montilla-Moriles y Jerez, con la manzanilla de Sanlúcar representan los vinos con más personalidad de Andalucía y, posiblemente, de España.

Los ingleses descubrieron los vinos de Andalucía hace más de tres siglos, e hicieron de ellos parte de su tradición y su cultura. Muchos (ingleses, australianos, americanos, sudafriacanos, …) han intentado imitar el saber hacer de los vinateros andaluces de Jerez sin conseguirlo. Porque los vinos de Andalucía son distintos, en cada sorbo llevan el sabor de lo antiguo y de lo moderno, el sabor de dinastías enteras luchando porque no se pierda el buen hacer, y porque los vinos de Andalucía sigan luciendo, ante el mundo, la bandera de lo sagrado y el atrevimiento de nuevos vinos que gusten a todos con la esencia que sólo la tierra andaluza sabe darle al vino y a todo lo demás.

VINOS DE ARAGÓN

Aragón es una de las regiones españolas con más zonas vinícolas y más Denominaciones de Origen. Acogidos o no la las correspondientes Denominaciones, los vinos aragoneses son vinos de plena tradición y se adaptan, cada vez más a los paladares actuales.

Los vinos de Cariñena son conocidos desde tiempos inmemoriales. Estos vinos recios ya eran citados en «EL Quijote» de Miguel de Cervantes haciendo honor a sus magníficas propiedades.

Los vinos de Somontano son los vinos del Prepirineo Oscense. Sus bodegueros se han empeñado en demostrar que se trata de unos de los mejores vinos del país y lo han conseguido. Los cuarenta y tres municipios que integran esta zona vinícola cuentan con una tradición elaboradora que se remonta a los griegos y que ahora quieren contar al mundo. Hasta las botellas de muchos de los vinos de Somontano son más estilizadas. Más modernas.

Porque todo Aragón rezuma vino y es vendimia en otoño. Sus vinos se han ganado justa fama de bien hechos y se suman a la importante tradición de estas tierras del norte.

Los vinos de Aragón continúan en Calatayud. Zona frutícola por excelencia, ha sabido dejar un hueco a la elaboración de vinos jóvenes muy del gusto moderno. Bien es verdad que, hasta hace poco tiempo, el cosumo de estos vinos era de orden local y que sólo se exportaba a granel. Sin embargo, al pasar de los tiempos, los vinateros han sabido envasar sus mejores vinos y darlos a conocer a los amantes de la buena mesa.

VNOS DE ASTURIAS

Para que una bebida pueda ser denominada como vino, su elaboración debe ser a base de uva. Por este motivo, los cavas son vinos y la sidra no, ya que ésta se hace partiendo de la manzana.

En cualquier caso, no queríamos olvidarnos de ese oro líquido que se escancia en las tabernas de Oviedo y de toda Asturias.

Pero aunque el hermoso principado no elabore vinos reconocidos, participa del gusto de sus vecinos norteños, degustando en sus tabernas fabulosos Riojas, Ribera del Duero y vinos tintos y rosados de Navarra.

En Asturias hay cientos de pèqueñas bodegas dedicadas a la elaboración de vino de mesa que se encuentran acogidas a ninguna Denominación de Origen. Se trata de pequeños bodegueros artesanos que dedican todo su afán en elaborar vinos de mesa capaces de satisfacer el día a día de los hogares asturianos pero sin mayores pretensiones enológicas.

Porque la inmensa mayoría de las bodegas no se encuentran bajo el amparo de ningún consejo regulador. Esto es por varios motivos, como por ejemplo el hecho de limitar su producción a ciertas variedades de uva y una cantidad determinada de hectolitros anuales de vino.

Este vino Asturiano, reguladado actualmente por normativa europea y amparado por una figura de calidad hasta ahora Indicación Geografica «Vino de la Tierra de Cangas», actualmente «Vino de Calidad de Cangas» y tras la entrada en vigor a lo largo de 2010 de la nueva normativa europea, este vino producido y elaborado en Asturias pasará a tener la denominación de origen.

El viñedo acogido a la denominación Vino de la Tierra de Cangas, se localiza en el suroeste de Asturias y, comprende los concejos de Cangas del Narcea, Allande, Grandas de Salime, Illano, Pesoz e Ibias. En el cuidado de estos vinos intervienen numeros procesos de calidad, muy exigentes con el buen hacer de los bodegueros. Todo ello esta consiguiendo que, cada año, la calidad se eleva por encima de las expectativas de los amantes del vino de verdad, como los vinos asturianos que se adaptan a los gustos actuales sin olvidar su historia.

VINOS DE BALEARES

Las Islas Baleares poseen una buena cantidad de vinos de calidad. Tanto los vinos con Denominación de Origen como los Vinos de la Tierra muestran toda la tradición de las islas y, cada vez más, gozan del reconocimiento de enólogos de todo el mundo.

D.O. Binissalem-Mallorca, D.O.Vinos de Pla y Levant, Vinos de la Tierra Islas Baleares, Vinos de la Tierra de Ibiza y Formentera y Vinos de la Tierra Sierra de Tramontana son algunos de los nombres de los vinos de esta tierra con verdadera vocación a la hora de elaborar alimentos y vinos.

Uno de los secretos de los vinos baleares radica en el empleo de uvas autóctonas perfectamente adaptadas al clima mediterráneo, en ocasiones riguroso, de la islas. En concreto la uva «manto negro» proporciona un excelente rendimiento y con ella se pueden elaborar vinos muy finos.

En la actualidad, como sucede en el resto de España, se están introduciendo nuevas cepas capaces de aportar nuevos aromas a los vinos actuales.

Los vinos baleares son vinos de familia. Se trata de bodegas familiares tradicionales en las que se elaboran vinos, las más de las veces destinados al consumo local. No obstante, las instalaciones se han modernizado y cuentan con la tecnología más puntera en este sentido.

VINOS DE CANARIAS

Los productores canarios de vinos están haciendo un gran esfuerzo de modernización en sus vinos. La tradición vinícola canaria tuvo su auge cuando las islas eran paso obligado para los buques que transitaban hacia el nuevo mundo. Así, las bodegas de los barcos se cargaban con vinos muy valorados en América y en toda europa.

Las Denominaciones de Origen Tacoronte-Acentejo, Ycoden-Daute-Isora y cientos de pequeños viticultores no acogidos a ninguna Denominación se esfuerzan por ofrecer vinos blancos y tintos, y por difundir sus excelencias por todos los mercados.

También los vinos blancos de Abona, los del Valle de Güimar, los del Valle de la Orotava o los de La Palma o El hierro se apuntan al auge de los vinos de las Islas Canarias.

En la actualidad, los vinateros canarios se han adaptado a los tiempos, incorporando toda la tecnología necesaria para elaborar buenos caldos al gusto de ahora. Todo ello ha supuesto un esfuerzo importante a todos los niveles.

El vino de Las Canarias es un vino lleno de tradición que no debemos olvidar por más que se elabore en medio del Océano Atlántico.
Desde que los galeones partían cargados de vino de Canarias hasta nuestros días, los bodegueros canarios no han hecho otra cosa que mejorar los sistemas productivos. Las variedades de uva se cultivan sobre la misma tierra volcánica (lo que le concede cualidades únicas), pero las bodegas saben vinificar mucho mejor que antaño.

Además de los mencionados vinos con Denominación de Origen se encuentran en las islas los afamados vinos de la tierra de La Gomera, que tan bién apuntan a los pescados y mariscos de estas tierras atlánticas tan españolas.

VINOS DE CASTILLA LA MANCHA

Los vinos de Castilla y La Mancha son unos de los más demandados en España, a juzgar por las cifras de producción.

Esta zona vinícola cuenta con su propia Denominación de Origen y con innumerables bodegas de vinos de la tierra y de mesa que combinan la tradición vinícola y la modernidad de las técnicas capaces de conseguir vinos del gusto actual.

La variedad de vinos tintos de Castilla y La Mancha es amplia y su gama extensa, que va desde los vinos jóvenes hasta los gandes reservas.

El vino y el queso son los gigantes de las anchas tierras castellanas Los potentes quesos manchegos maridan muy bien con los crianzas manchegos. Esta comunión es posible gracias a que, durante siglos, los manchegos han sabido guardar la tradición vinícola y quesera a la que ahora se suman importante adeleantos técnicos.

Los vinos de Castilla-La Mancha con D.O. conviven en la actualidad con los vinos de la tierra de Gálvez, la Sierra de Alcaraz, Pozohondo y la propia Castilla. Estos vinos de la tierra han demostrado estar a la altura de las circunstancias y encontrarse en su mejor momento.

VINOS DE CASTILLA LEÓN

Los castellano-leoneses elaboran sus vinos desde tiempos de los romanos. Sin embargo, actualmente se han producido cambios tendentes a la modernización de bodegas y cultivos que han elevado la calidad de estos vinos tradicionales.
Sin perder la tradición, En Castilla y León se elaboran vinos modernos, muy del gusto actual.

Esta comunidad española cuenta con una de las extensiones de tierra destinadas al cultivo de la vid. Es además una de las comunidades más completas en cuanto a elaboración de los más diversos tipos de vino.

Los alegres y frescos vinos de Rueda, frutales, vivarachos y refrescantes se elaboran con toda la tradición de los mejores vinos de aguja de este país. Porque Rueda se ha convertido en sinónimo de vino blanco de aguja.

Potentes y auténticos son los tintos de Toro. Bien es verdad que han ganado en finura en los últimos tiempos pero sin perder todo el gusto de lo auténtico. Guisos contundentes maridan a la prfección con estos vinos de Valladolid y Zamora.

Los vinos de La Ribera del Duero han demostrado estar a la atura de los mejores vinos de España. Desde que los bodegueros de esta zona de Valladolid se empeñaron en sacar partido a la variedad de uva «tempranillo» y modernizaron los procesos de elaboración del vino, estos caldos han ganado en todos los aspectos. La suavidad de su sabor y aroma, la buena estructura interna y su consistencia convierten a estos vinos en unos de los mejores del mundo.

León ama sus vinos, vinos que llegan del Bierzo y se consumen en el inmenso barrio húmedo de la capital. Cecina de vaca y chivo sirven para apaciguar los bríos de estos vinos tradicionales de tierra profunda. Los vinos del Bierzo continuan escalando puestos camino del podium donde reposan los vinos buenos de España.

La paleta cromática de los vinos de Castilla-León se completa con los fabulosos vinos de Cigales. Posiblemente los vinos rosados más conocidos y valorados de España sean los de Cigales. Esta fama es merecida y la consiguen los bodegueros que consiguen vinos muy frutales, frescos y naturales llenos de burbujas.

Pero, además de los vinos con D.O., esta comunidad cuenta con vinos de la tierra de excelente calidad. Los vinos de la tierra de Castilla-León no se encuentran auspiciados por ningún consejo regulador, lo que no significa que no resulten vinos de calidad. Muy al contrario, podemos encontrar estupendos vinos de la tierra de Castilla-La Mancha.

VINOS DE CATALUÑA

Cataluña es la tierra de España con más Denominaciones de Origen de vinos. Su característica orografía que va desde las llanuras de sur al paisaje alpino o a la cálida costa, le concede posibilidades inmejorables para elaborar caldos muy bien afinados, muy actuales.

Cataluña es mucho más que cava o vino del Penedés. Los pequeños viticultores (las más de las veces sin acogerse a Denominación alguna) son los protagonistas de una prodcción de vinos importante que todo amante del vino debe conocer.

De los potentes vinos del Priorato tarragonense a los más novedosos del Ampurdán-Costa Brava o Alella hay toda una gama de vinos tintos, blancos, rosados y cavas capaces de satisfacer los gustos más exigentes.

Uno de los factores que propician la profusión de Denominaciones de origen en Cataluña radica en la cantidad de microclimas de esta comunidad. Desde él frío seco de Manresa a las cálidas costas meditarráneas de Tarragona, mesetas, paisaje alpino y extensas llanuras se combinan por toda Cataluña. Esto da lugar a multitud de variedades que se adaptan a cada uno de los climas y suelos de la región.

La proximidad con tierras francesas ha permitido a los D.O. vinos de Cataluña contagiarse de las técnicas más novedosas. Dichas técnicas han mejorado los vinos de Cataluña y de España. La incorporación de variedades francesas de una como la cabernet sauvignon ha ampliado el campo de sabores y aromas de los vinos de Cataluña.

VINOS DE EXTREMADURA

Los vinos extremeños han alcanzado unos niveles de calidad que ya se aprecian en toda España y algunos países de Europa. Desde los robustos vinos de pitarra, que todavía conviven con los vinos modernos de Exremadura, hasta los vinos de la Ribera del Guadiana (D.O.) o los magníficos vinos de la tierra de Extremadura, los vinos extremeños ofrecen una gran varidad de tintos de altura.

Los vinos de la tierra de Extremadura representan una avanzadilla importante en la difusión y comercialización de los vinos de esta recia tierra. Sus notas de cata son excelentes, por más que no se encuentren acogidos a D.O. alguna.

En toda Extremadura se elaboran estupendos vinos de pitarra. Estos vinos antiguos casi sin elaborar que llaman la atención por su naturalidad y su frescura. Pero hay que ser muy rigurosos con los vinos de pitarra exremeños porque no todas las bodegas están a la altura de la circunstancias. Lo mejor es dejarnos acompañar por gentes del lugar si queremos realizar una elección acertada.

Pero el milagro extremeño, esta vez, ha sido la difusión de sus vinos. De no estar presentes en el mercado nacional a colocar un buen número de marcas tan sólo han transcurrido unos años.

Porque Extremadura es tierra de jamón queso y vino del mejor. Una tostada con torta del Casar de Cáceres, una lasca de jamón ibérico de Fregenal, Azuaga, Monesterio, … y un vino joven o de crianza de Extremadura nos elevan hasta el cielo por cuatro duros.

Porque Extremadura es la gran desconocida de España, pero quienes de verdad aman las cosas buenas acaban recorriendo las enormes dehesas extremeñas en busca de lo más auténtico al mejor precio.

Los bodegueros extremeños, cansados de vender vino a granel, dieron el salto hacia los vinos de ahora. Los cosecheros de «Tierra de barros», con Almendralejo a la cabeza, comenzaron a vinificar al uso actual. Los resultados no se hicieron esperar. Los vinos de Extremadura actuales, perfectamente etiquetados, se sirven en las mejores mesas del país sin el menor complejo.

En la Extremadura del S. XXI siguen elaborando ancestrales vinos de pitarra. Por fortuna, los vinos de pitarra extremeños (como los de Avila) cada vez resultan menos ácidos y encabezados. Estos vinos resultan muy del gusto de los amantes del vino natural, del vino ecológico debido a los naturales procesos de elaboración en los que se ven inmerso

VINOS DE GALICIA

Galicia es una tierra mágica y es posible que los vinos contribuyan a esa magia a medias entre su mar, repleto de buen marisco, y su tierra, llena de buenos vinos, carnes de primera y quesos inconfundibles.

Entendérnoslas con un centollo en la Plaza de Maria Pita en La Coruña, o con unos berberechos recién cocidos en San Xenxo es una experiencia única.
Pero si a estos manjares le añadimos un albariño o un ribeiro el placer es completo.

Porque el albariño sabe a tierra de dentro, a hierba húmeda y el ribeiro es la esencia de latradición gallega.

Refrescarse con vinos de Galicia en tierra extraña es volver a la tierra madre, es dejar la «morriña a un lado. Para los que no somos de tierras gallegas es acercarnos al fin de la tierra, al mar que huele a mar y a su gente enorme.
Los vinos gallegos han pasado de ser vinos de consumo localizado a ser vinos muy reputados y reconocidos. En la actualidad podemos encontrar vinos de Galicia en la práctica totalidad de las tiendas de España.

Son vinos con fuerte personalidad, con carácter, diferentes a los vinos que se elaboran en el resto de España.
No es de extrañar que la mayoría de los vinos de Galicia sean blancos, incluidos los que se acogen a la reciete Denominación de Origen Monterrei. La gran variedad de pescados y mariscos que no ofrece esta tierra, maridan deliciosamente con los vinos gallegos.

Hueco escaso tienen todavía los vinos de la Ribeira Sacra. Se trata de vinos artesanos muy bien elaborados, con una personalidad distinta al resto de vinos gallegos. Tampoco son muy conocidos los excelentes blancos de Valdeorras, de profundo sabor y tradición

Galicia es una tierra de tradiciones, y el vino es tradición. Sin embargo, los bodegueros gallegos han hecho un esfuerzo de modernización de procesos que están redundando claramente en los sabores y aromas de sus vinos. También las botellas han notado el cambio. De aquellas robustas botellas de vino con burdas etiquetas se ha pasado a botellas de vino más estilizadas, más del gusto actual.

No todos los vinos gallegos tienen Denominación de Origen. Los vinos de la tierra de Barbanza e Iria, de Betanzos o del Valle del Miño-Ourense presentan una muy buena estructura y son buenos de tomar. Su precio les hace convertirse en vinos de todos los días.

VINOS DE LA RIOJA

No vamos a descubrir aquí unos vinos que son del dominio público, como de la familia. Tampoco pretendemos alabar unos vinos que cuentan con adeptos en medio mundo. Sólo pretendemos exponer las grandezas del trabajo de siglos de una región española que ha sido el exponente del buen hacer vinícola de siempre. Una tierra que sabe combinar lo mejor de la tradición con la modernidad suficiente, como para que sus vinos acaben en las barras de los restaurantes más exigentes del mundo.

Aunque los orígenes de los vinos de La Rioja se pierden en la noche de los tiempos, parece ser que fue con la llegada de los monjes de Císter (Francia) se comienzan a elaborar vinos más estilizados con procesos que se importaron de Francia.

Con el discurrir del tiempo, los vinos de Logroño y La Rioja (en toda su extensión) fueron alcanzando tal fama que hasta los franceses los importaron.

Con la terrible epidemia de filoxera que sufrió Francia, el vino de La Rioja se convirtió en sustituto del vino francés en las mejores mesas. Eso si, los franceses los compraban a granel y los reprocesaban hasta alcanzar un gusto afrancesado.
En la actualidad, gracias a la fermentación a temperatura controlada en tinas de acero inoxidable, el vino se afina más y se consiguen caldos más homogéneos.

Las variedades tempranillo y garnacha han contribuido a hacer del vino de La Rioja uno de los más prestigiosos del mundo. En la actualidad se han aclimatado variedades francesas como la cabernet sauvignon que se emplean para mezclarlas con las variedades autónctonas durante la vinificación.

Curiosamente, los vinos de La Rioja con D.O. conviven con otros si esta regulación. Se trata de los vinos de la tierra de los Valles de Sadacia. El hecho de no encontrarse acogidos a la Denominación de Origen de los vinos de La Rioja no quiere decir que no sean vinos de buena cata. Muy al contrario, se pueden adquirir estupendos vinos de la tierra de esta u otras regiones vinícolas españolas.

Un buen crianza riojano en la Calle del Laurel de Logroño merece la pena, merece una vida.

Pero los vinos de Rioja no se circunscriben a la comunidad riojana. La Rioja alavesa contribuye a la producción de vinos con unos caldos de similar calidad a la que aportan los vinos riojanos. La proximidad con el País Vasco hace que varias comarcas de esta comunidad se en cuentren adscritas a la misma Denominación de Origen.

VINOS DE MURCIA

Murcia es pulpo, Jumilla, Plaza de las flores, campo y mar. Los vinos murcianos son tan buenos que hasta dan queso. El queso al vino de Murcia es uno de los exponente de los quesos tradicionales.

Los vinos murcianos son recios, de verdad, vinos de los de toda la vida. Esa tierra de nadie entre Valencia y Andalucía nos da lo mejor de las dos regiones por cuatro duros.
Murcia se reinventa en sus vinos y sus verduras.

Los vinos de Murcia de Jumilla y Yecla han experimentado cambios muy positivos. De una cierta robustez han pasado a ser vinos del gusto actual, mucho más suaves.

También los vinos de Bullas se suman a esta interesante propuesta enológica.

Gracias a la variedad monastrell consiguen vinos de fantástica cataura en Jumilla y todos los pueblos que se acogen a esta Denominación de Origen.

También los vinos de Yecla se elaboran con la variedad monastrell. Crianzas, reservas y grandes reservas envejecen en las tierras del norte de Murcia, consiguiendo mejores vinos cada año.

Pero en Murcia se elaboran también muy buenos vinos de autor y vinos de mesa de bodegas muy reputadas que se consumen en todo el país.
Porque no todos los vinos de Murcia se encuentran acogidos a Denominación de Origen alguna. Los vinos de la tierra del Campo de Cartagena, de Abanilla y del Valle de Sadacia son buenos vinos sin la etiqueta del consejor regulador corresondiente.

Murcia goza de un clima excepcional para el cultivo de la vid. Unos veranos largos y tórridos dan lugar a inviernos escasos y de temperaturas suaves. También la tierra murciana permite buenos rendimientos en la uva monastrell y otras variedades.

Conocer los vinos de España es acercarse a los vinos de Murcia para degustar los mejores caldos de nuestra tierra.

VINOS DE NAVARRA

la Calle de la Estafeta es famosa por Los Sanfermines durante unos cuantos días al año. Pero la estafeta se pone «hasta la bandera» todos los fines de semana cuando los vinos se ponen sobre las barras de los muchos bares que la flaquean.

Unos chiquitos en plena Estafeta no tienen precio. Yo me los pido siempre con chistorra y me acodo en la barra abrumado por gentes de todas las edades que frecuentan la cuesta cuando llega el medio día o la noche.

Los vinos de Navarra se elaboran en diferentes comarcas:

La Baja Montaña, donde se desarrollan cepas de garnacha sobre caliza y de grava.
Valdizarbe, que produce vinos más corpulentos y de amplia graduación cuyo origen se encuentra en cepas que maduran sobre suelos de naturaleza cretácea.
Tierra Estrella, donde se cultivan excepcionales vinos blancos procedentes de una chardonay y vinos tintos de tempranillo, cabernet sauvignon y merlot.
La Ribera Alta, donde las tierras arcillosas permiten el cultivo de cepas que darán lugar a vinos tintos de intenso aroma.
La Ribera Baja, que produce garnachas muy intensas a una mayor temperatura y una menor humedad. Todo ello da lugar, finalmente, a excelentes vinos tintos.

En la actualidad, los vinos de Navarra gozan de un reputación merecida y resultan muy atractivos por su buena relación calidad precio. Sin acogerse a ninguna Denominación de Origen, en Navarra abundan los cosecheros que ofrecen estupendos vinos de autor y vinos de mesa muy bien elaborados

VINOS DEL PAIS VASCO

El País Vasco huele a chacolí. El chacolí es un vino fresco que, bien tirado, sabe a hierba, a limones y a tradición. Resulta un vino atrevido de gran aceptación en España y el mundo, es un vino nuevo de saber hacer antiguo.

El chacolí de Guetaria, el de Alava o el de Vizcaya es un vino refrescante, joven y ligeramente espumoso. El vocablo vasco txacolí significa «vino del caserío». Los vinos vascos, por tanto, tienen un profundo arraigo a la tierra y a la tradición.

Las variedades de uva autóctonas hacen el resto. Se trata de las variedades hondarribi beltza, hondarribi zuri, gross manseng, petit manseng, y petit Corbu. Con ellas se consiguen magníficos blancos y tintos jóvenes de una calidad excepcional.

Alava linda al sur con La Rioja, y algunos de sus municipios se acogen a esta prestigiosa Denominación de Origen.

Si bien sus vecinos navarros y riojanos disponen de una amplia paleta de vinos de crianza, reserva o gran reserva, los vascos se consagran al chacolí con devoción. No obstante, un buen puñado de bodegueros vascos no acogidos a ninguna denominación de origen, elaboran estupendos vinos de autor y vinos de mesa dignos del amparo de cualquier consejo regulador.

VINOS DE VALENCIA

Decir Valencia es decir pescado, paella y arroz. Pero Valencia es mucho más que eso… Valencia es tradición, es costumbre y es vino. Porque los vinos valencianos han ido ganando terreno a los altivos vinos del centro y norte de España.

La comunidad de Valencia cuenta con excelentes vinos tintos, blancos y, por supuesto, mistelas generosos que son capaces de alegrar aperitivos, comidas y postres.

Los vinos alicantinos están demostrando ser vinos actuales, dignos de los amantes del vino nuevo, mediterráneo, de perfecto maridaje con el marisco y los arroces de la costera valenciana.
Todo ello sin contar con los alicantinos vinos de fondillón, conocidos en medio mundo durante mucho tiempo. Unos vinos que, en la actualidad se limitan a una exigua producción para la feligresía valenciana y poco más. En cualquier caso, un lujo contar con un fósil como este vino dulce de alicante, a base de Monastrel que tan buen maridaje consigue con hojaldres, chololates, frutos secos y dulces tradicionales.

Los vinos con Denominación de Origen de Valencia conviven con los vinos de la tierra de «Castellón» y «El Terrerazo». Vinos tradicionales que presentan buena estructura y se pueden tener como vinos de cabecera.

Las tierras pobres, semiáridas de buena parte de la comunidad valenciana resultan ideales para el cultivo de variedades españolas y foráneas. Variedades capaces de producir vinos con personalidad, tanto si se acogen a la Denominación de Origen Vinos de Valencia como si no.

ITALIA

Es conocida por ser el mayor productor de vino en el mundo y el país con mayor índice de consumo por habitante, con 135 litros al año en 2009. Varias bodegas italianas son famosas por la calidad de sus vinos, sin embargo, no son rivales de los vinos franceses o españoles. Dentro de los más importantes, está la producción del Marsala que es típico de Sicilia.

Cada zona del país cuenta con sus propios sabores y tradiciones, así como con diferentes variedades de vid. Sumando a toda Italia nos da millares, cada una con sus características y calidad distintiva.

Italia, además, es el país con mayor cantidad de variedades de uva diferentes. Resulta imposible realizar un recorrido por las diferentes uvas que se cultivan y producen, pero si se puede tener un concepto general de cada vino a la hora de comprarlo gracias a sus denominaciones.

DOC, DOCG e IGT

La Denominación de Origen Controlado (DOC) se creó en 1963 para ser aplicada a los vinos con características particulares que denotan su calidad superior. Éstas características vienen determinadas por la cepa y el área de producción.

La Denominación de Origen Controlada y Garantizada (DOCG) es otorgada únicamente a ciertos vinos de las zonas de calidad superior embotellados dentro de los límites de esas zonas por el cosechero y con el sello del Gobierno.

En 1992 la legislación, a través de la Ley Goria, trajo un cambio radical en el concepto de denominación de origen. Con el origen geográfico como epicentro, los vinos de una categoría reconocida, manteniendo su calidad durante 5 años alcanzaban su denominación de origen DOC y luego de otro lustro alcanzaba la denominación DOCG. Esta ley trajo consigo una nueva clasificación, los vinos con  

Indicación Geográfica Típica (IGT)

Los vinos italianos se pueden clasificar en una pirámide de la siguiente manera:

– 1º escalón: vinos di tavola o de mesa
– 2º escalón: IGT
– 3º escalón: DOC
– 4º escalón: DOCG

– DOCG (Denominación de Origen Controlada y Garantizada)

Prestigio tanto en Italia como en el extranjero. El reglamento prevé el embotellamiento obligatorio del vino mientras que en las DOC se admite vender el vino a granel o en damajuanas y los vinos DOCG deben ser comercializados en recipientes menores a 5 litros.

– DOC (Denominación de Origen Controlada)

Producidos en una zona delimitada (normalmente pequeña o de dimensiones medianas). Llevan siempre su nombre geográfico. El reglamento de producción es más severo que el de los IGT y llegan a los consumidores previos análisis químicos y sensoriales por parte del estado.

– IGT (Indicación Geográfica Típica)

Proceden de una zona geográfica concreta (nombre) y su etiqueta puede ir acompañada por las menciones (casta, tipología, etc.).
La identificación de la variedad es algo secundario, lo primordial es la zona geográfica.

Las zonas de producción son bastante amplias y el reglamento de producción no es excesivamente restrictivo. Las IGT no pueden utilizar el nombre de regiones o zonas ya empleados por las DOC o DOCG. La IGT corresponde a un vino típico de la zona y debe ser reconocido como tal por la Unión Europea. Un IGT reconocido mantiene esta clasificación durante cinco años por concesión y gracia del Ministerio de Agricultura.

Vino Da Tavola ( Vino de mesa )

Es la clasificación más básica. Sólo pueden identificarse por la tipología y el nombre de la bodega o del vino. En la etiqueta no pueden llevar información sobre la añada, zona de procedencia o variedad con la que esté elaborado. Son vinos que no responden a normas establecidas por reglamentos.
La ley indica que un vino da tavola debe esperar tres años antes de convertirse en IGT.

Las regiones vitivinícolas más tradicionales son:

Piamonte y 
Toscana, a las que se han sumado
Véneto, Friuli, las Marcas, Sicilia, Puglia, Umbría, Cerdeña, entre otras.

Los últimos años han marcado la recuperación de uvas tradicionales que habían quedado en el olvido debido al auge que obtuvieron las variedades internacionales.

Las principales variedades tradicionales son:

la nebbiolo
sangiovese
sagrantino
barbera
corvina
teroldego
vermentino
verdicchio
montepulciano
negroamaro
aglianico
nero d’avola
gaglioppo
cannonau
pinot Bianco
pignoro
garganega

En Italia la palabra “Riserva” no denota el mismo significado que “Reserva” tiene en España. Aquí puede tener diferentes acepciones, puede significar que se escogen las mejores uvas de las distintas parcelas de la finca, o un pago seleccionado de ella. Nada tiene que ver con el tiempo de envejecimiento.
En otras regiones se utilizan otros adjetivos para estas características. En Montalcino es común que lleven la palabra “Poggio” (colina), en cambio en los territorios de Chianti y Montepulciano es común divisar en las botellas de los viñedos de mayor calidad las palabras «Vigna» o «Vigneto».

Características aromáticas

Varían según el lugar donde creció.
Frutos rojos, perfumes florales y aromas terciarios.
Cerezas amargas, mermeladas, compota de frutas, violetas, gladiolos, herbáceos (heno recién cortado),
aromas terrosos, flores marchitas y frutos secos.

La Nebbiolo

Es una uva originaria de los valles del Piamonte, en el norte italiano.

Los vinos de nebbiolo tienen una longevidad proverbial y deben pasar cierto tiempo en la botella para que sus taninos se reduzcan y su buqué se desarrolle. La amargura de esta cepa puede llegar a ser astringente si el producto no está bien vinificado. Se obtienen vinos de extraordinario carácter, poseen una riqueza alcohólica que supera los 13º, con una concentración única de extracto, taninos y acidez, pero que exigen una vinificación muy cuidadosa.

Características aromáticas

Juventud: cerezas, ciruela madura y violetas.
Madurez: los aromas de la juventud evolucionan hacia aromas quemados, como alquitrán, trufa y ahumados.

La Sangiovese

Uva típica de Toscana.

Es la uva de la que salen los chiantis de calidad media y mayor consumo, pero también con la que se elaboran los vinos más nobles y personales de Toscana. Vinos tintos de los más típicos de Italia pertenecen a estas uvas.

No se tiene la certeza del origen de esta uva pero se estima que proviene de la civilización Etrusca. Su nombre proviene del latín “Sanguis Jovis”, que significa “La sangre de Júpiter”.

La sangiovese se utiliza en 18 regiones italianas, ocupando el 10 % del viñedo italiano y el 15% del vino con denominación de origen. Clones – sangiovese grosso – sangiovese píccolo Biotipos – sangiovese di Romagna – prugnolo gentile en Montepulciano – sangiovese grosso o brunello – sangioveto pícalo o montanino – morellino di Scansano.

La sangiovese envejece, principalmente, en los «botti» de roble de Eslavonia, donde el contacto con el vino es menor, el mosto se estabiliza y la oxidación es mucho más lenta. Los antocianos (sustancias colorantes (polifenoles) que se encuentran en la piel de las uvas tintas, responsables del color de los vinos tintos) de la sangiovese tienden al granate y cuando envejece es reconocible por el ribete anaranjado.

Top Ten de Vinos Italianos Famosos

Nombre                                Tipo de Vino                                                Región

1) Chianti              Blanco o tinto, áspero, muy popular          Toscana
2) Barolo               Tinto, seco, de mucho cuerpo                   Piamonte
3) Valpolicella        Tinto, seco, delicado                                 Veneto
4) Soave               Blanco, seco, agradable                             Veneto
5) Orvieto              Blanco, seco o ligeramente dulce                Umbría
6) Est-Est-Est         Dorado, Mostacel ligeramente dulce             Lacio
7) Verdicchio          Blanco o rosado, seco, ligero                    Marches
8) Lacryma Christi   Blanco o tinto, un poco seco, aromático    Campania
9) Frascati              Blanco, seco, sabor de fruta                       Lacio
10) Marsala            Blanco, seco o dulce                                  Sicilia

VINOS DE OTROS PAÍSES

ALEMANIA

Es reconocida por su producción de vinos blancos desde las épocas romanas. Al punto que los viñedos de Johannisberg y Steinberg se remontan a 1.106 y 1.131.
Los vinos alemanes de la región del Rhin, son reconocidos por su finura, su bouquet

PORTUGAL

Produce varios vinos de buena calidad. Tintos en Colares, Torres Vedras, Dao y dulces blancos en Setubal y Bucellas.
Igualmente Portugal es mas conocido por sus variedades de Dulces omo el Madeira, (de la isla con ese nombre) y el Oporto.

ARGELIA

Este país es uno de los mayores productores de viñedos debido a la influencia de los cien años de dominio frances.

AUSTRALIA

Es reconocida por su producción de vinos tintos ‘ferrosos’ debido al alto contenido de este mineral en sus suelos. (a pesar de este detalle, su sabor no denota gusto metálico).

ARGENTINA

Produce vinos blancos y tintos de muy alta calidad y reconocimiento, producidos en la zona cordillerana de las provincias de Mendoza, San Juan y La Rioja. Siendo los más reconocidos los vinos producidos en Mendoza. Las bodegas más reconocidas son las Navarro-Correa, Bianchi y Orfila entre otras.

Paralelamente a la producción de vinos normales, existe una gran evolución en la producción de vinos espumantes como es el caso de los champagnes producidos por Chandon.

CHILE

Es el otro productor sudamericano reconocido mundialmente por la calidad de sus vinos. Las bodegas más reconocidas de este país son las Santa Rita, Undurraga, Concha y Toro, Tarapaca y Vial.

Tal como ocurre en Argentina, estas bodegas de excelente calidad no cuentan con la historia de las europeas, pero simplemente por una cuestión de colonización de los diferentes terrenos, por lo que su competición con las europeas es de mas rápida evolución que las de otros países del mundo

ESTADOS UNIDOS

Las plantaciones de vinos finos están en determinadas zonas de California donde existe cierto microclima. Tal es el caso de las que se encuentran cerca de San Francisco, Napa Valley, Sonoma, Livermore y Santa Clara.

A pesar de que pretenden compararse con los vinos europeos, no alcanzan la elevada calidad debido principalmente a que la evolución de los viñedos la da el tiempo, y debido a las vedas de consumo de alcohol que sufrió Estados Unidos, muchas veces esta industria ha prácticamente desaparecido para reaparecer posteriormente. Su producción ha sido continua a partir de la finalización de la segunda guerra mundial.

Proyectos interesantes han surgido en Ohio y al norte de New York, donde se han efectuado cultivos para vinos con variedades de uva distinta a la Vitis Vinifera.

LOS PAÍSES PRODUCTORES DE VINO EN EL MUNDO

Producción de vino por país en 2008 según Wine Institute
Puesto País Producción
(toneladas)
1  Italia 5.150.000
2  Francia 4.569.200
3  España 3.678.100
4  Estados Unidos 2.427.400
5  Argentina 1.501.300
6  Australia 1.475.000
7  China 1.450.000
8  Alemania 1.036.300
9  Sudáfrica 1.030.000
10  Chile 869.000
11  Portugal 604.900
11  Rumania 528.800
13  Rusia 500.000
14  Moldavia 365.000
15  Grecia 333.700

CONSUMO

Consumo de vino per capita en 2008
Puesto País Consumo
(litros anuales)
1  Ciudad del Vaticano 66,67
2  Isla Norfolk 57,44
3  Francia 53,22
4  Luxemburgo 52,70
5  Andorra 51,78
6  Italia 50,06
7  Portugal 44,32
8  Eslovenia 43,77
9  Islas Malvinas 41,99
10  Croacia 41,16
11  Islas Turcas y Caicos 39,10
12  Islas Caimán 36,92
13  Suiza 36,22
14  Hungría 35,07
15  España 32,

PRODUCCIÓN

La Producción de vino en el Mundo descendió en el año 2009. La cifra bajó con relación al año anterior y se situó en 236,5 millones de hectolitros frente a los 245,2 millones de 2008, según informó hoy la Organización Internacional de la Viña y del Vino (OIV).

El Consumo mundial de vino, en cambio, sí aumentó en 2009 y registró un alza del 1,1% respecto al año anterior, pasando de 267,6 millones de hectolitros en 2008 a 268,6 millones en 2009.

El mayor productor del planeta es Italia, con el 17,7% del total mundial, seguida de Francia (17%), España (13,1%), Estados Unidos (7,7%), Argentina (4,5%), China (4,5%), Australia (4,3%), Chile (3,7%), Sudáfrica (3,6%) y Alemania (3,4%).

Italia es, además, el mayor exportador de vino, ya que acapara una cuota de mercado del 21,5% del total de los caldos vendidos en el extranjero, seguida de España (16,7%) y Francia (14,5%).

El mayor mercado de vino del mundo sigue siendo Francia, que consumió en 2009 el 12,6% del total global, seguido de Estados Unidos (11,5%), Italia (10,4%), Alemania (8,6%) y China (5,9%).

España, donde se consume el 4,8% del vino mundial, es el séptimo país de la lista, seguido de Argentina, donde se coloca el 4,2% del total del caldo consumido anualmente.

El consumidor francés, no obstante, elige principalmente vinos de su país, lo que explica que Francia no sea más que el cuarto país en términos de importaciones, con el 7% del total mundial.

Sin embargo, sigue siendo un mercado importante para las exportaciones, no como otros grandes productores de vino como España, Italia o Argentina, que no entran en la lista de los diez mayores importadores, que cierra Dinamarca con un volumen del 2,3%.

En volumen de importaciones, por encima de Francia se sitúan Alemania (16,8%), Reino Unido (14,2%) y Estados Unidos (11,0%).

Por último, la superficie de viñedo mundial registró un retroceso del 1,2% en 2009, caída similar a la de la producción de uva, que también disminuyó un 1,5% en 2009 respecto a 2008.

LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS Y EL VINO

Comprar vino en la red

Comprar vino por Internet es según los expertos en nuevas tecnologías una tendencia en constante crecimiento, si bien España no encabeza el ranking de países cuyos consumidores de vino tengan la costumbre de utilizar la red para comprar vino.

Reino Unido y Francia lideran ése ranking. En Francia ya existen empresas de venta de vinos en la red, que cotizan en Bolsa, lo que a los españoles debería servirnos de ejemplo de la fuerza mediática del vino en ése país.

El crecimiento de empresas especializadas en vender vino por Internet en Francia y Reino Unido, seguidos a gran distancia por España, viene dado por varios factores, entre los que el precio no es el único aunque si uno de los mas importantes, debido a los márgenes excesivos del vino en la restauración, que en algunos casos alcanzan, según afirman los expertos, hasta el 400 por cien por encima de su precio de salida de bodega.

Según distintas encuestas entre compradores habituales de vinos por  la red son 3 los factores que influyen en su decisión:

1.- El Precio del vino al comprar por Internet Le sorprenderá saber que el precio del vino no es el factor decisivo a la hora de comprar vino por la red, sino que seria la segunda razón según los encuestados a la hora de tomar su decisión. Aproximadamente una cuarta parte de los encuestados respondieron que la posibilidad de comprar vino mas barato por Internet era lo que les impulsaba a hacerlo.

2.- La comodidad de comprar vino por Internet Es la razón principal que los compradores de vinos alegan para utilizar esta tecnología, ya que es posible comprar la marca de vino preferido sin tener que moverse de casa, evita tener que cargar peso y la entrega es relativamente rápida según la capacidad de distribución que tenga el portal de vinos donde se realicen las compras.

Mayor comodidad y menor precio son una combinación que puede desaparecer en el futuro, ya que la comodidad es un lujo que por lógica debería pagarse. De momento no es así, ya que la distribución y venta de vino por Internet no es a día de hoy en España el principal canal utilizado por los compradores de vino, eso si, es un mercado de vinos con un progresivo aumento que esta llamado a sustituir a la distribución de vinos tradicional, aunque en el caso del vino español solo un 20 % aproximadamente del vino que se vende utiliza Internet como soporte.

Según los expertos en tecnología e Internet, el mercado del vino en España por la red tendrá un crecimiento exponencial llegando a superar la venta de vinos tradicionales en pocos años, tal como ya esta sucediendo en otros países como Francia o Inglaterra.

3.- Buen asesoramiento a la hora de comprar vino por Internet es el tercer factor que más valoran los españoles que compran vino desde sus casas a través de su ordenador.

Los grandes portales de venta de vino por Internet en Francia o el Reino Unido, no solo dan la posibilidad al internauta de comprar vino de una forma cómoda y normalmente mas barata que la distribución tradicional, sino que además contienen una sección de noticias de vinos donde el consumidor puede estar al día de las ultimas novedades tecnológicas utilizadas por las bodegas y también pueden acceder a una información cualificada de un vino o una bodega en concreto gracias a los comentarios de expertos reconocidos en el mundo del vino. Y pueden tener acceso a distintas selecciones de cestas de vinos recomendadas por expertos independientes, en las que normalmente podremos encontrar vinos de calidad avalados por una completa ficha técnica que no son conocidos en el mercado del vino tradicional

CURIOSIDAD

Los 10 vinos más caros del mundo.

El número 1 lo ocupan las botellas Château Lafitte cosecha 1787, cuyo valor es de 156.450 dólares (unos 100.578 euros). El valor aquí radica en su antigüedad, ya que estamos hablando de un vino que se conserva desde hace más de 220 años. Su origen se ha discutido, pensándose que pertenecía al ex presidente estadounidense Thomas Jefferson.

El segundo lugar lo ocupa la botella Château d’Yquem, también de 1787, valorada en 100.000 dólares.

En el tercer puesto de botellas vendidas se ha reducido mucho el valor: se trata de una botella de Penfolds Grange Hermitage del año 1951, cuyo costo es de 50.200 dólares.

En el número cuatro tenemos la botella de 3 litros de Cheval Blanc, que data de 1947 y fue vendida en 33.781 dólares los 750 ml (la botella de tres litros fue vendida en 135.125 dólares, pero en esta lista la revista Forbes decidió equiparar proporcionalmente el ránking).

La quinta botella viene del Château Mouton-Rothschild, cosecha 1945, y costó 28.750 dólares.

La sexta en la lista es la botella Montrachet Domaine de la Romanée Conti, que es de 1978 y costó 23.929 dólares.

La séptima botella de esta lista es de 1934, la DRC Romanée Conti, y fue vendida en 20.145 dólares.

El octavo vino es la botella Inglenook Cabernet Sauvignon Napa Valley, del año 1941, y su coste es 24.675 dólares.

La novena botella, aunque no pueda creerse, es de cosecha del 2003, la Romanée Conti, que costó 4.650 dólares.

Y la número 10 un Chateau Petrus, del año 2005, cuyo costo es 3.176 dólares la botella.

GLOSARIO

Acético: lo vinos, no importa lo bien hecho que sean, que contienen cantidades de acético y que por su acidez tienen un olor avinagrado.  Si hay una cantidad excesiva de acidez acética, el vino tendrá un olor avinagrado y será, acético o sea vino defectuoso.

Ácidos: los vinos tienen la necesidad natural de la acidez al gusto fresco y vivaz , pero un exceso de acidez da como resultado un vino ácido que se agria.

Acidez: La acidez de un vino es fundamental para su disfrute. Los ácidos naturales que aparecen en el vino son cítrico, tartárico, málico y láctico.  Vinos de años calientes tienden a ser menores en la acidez, mientras que los vinos de años fríoso años lluviosos tienden a ser altos en acidez.  La acidez en un vino puede preservar el vino de la frescura y conservar el vino alegre, pero mucha acidez también, que enmascara los sabores y comprime su textura, es un defecto.

Afrutado: Un buen vino muy debe tener suficiente concentración de fruta para que pueda decirse que es afrutado.  Afortunadamente, los mejores vinos tendrán algo más que una personalidad frutal.

Agresivo: agresivo suele aplicarse a los vinos que son altos en acidez o tienen fuertes taninos, o ambas cosas.

Animado: Un sinónimo de fresco o exuberante, un vino vivo, vino joven con buena acidez.

Aroma: El aroma es el olor de un vino joven antes de que haya tenido tiempo suficiente para desarrollar los matices de olor. La palabra aroma se usa comúnmente para significar el olor de un vino relativamente joven, vino no evolucionado.
-Como el vino de aroma se vuelve más desarrollado a partir de la crianza en botella, el aroma se transforma en algo más que al olor de la uva.

Arrugas: Los vinos producidos a partir de uvas que están demasiado maduras adquieren el carácter de las ciruelas pasas.  Arrugas en los vinos son vinos defectuosos.

Astringentes: Vinos que son astringentes no son necesariamente malos o buenos vinos.  Astringente significa que son duros y gruesos al gusto, ya sea porque son demasiado jóvenes y sólo necesitan tiempo para desarrollarse.  El nivel de taninos (si es duro) contribuye a su grado de astringencia.

Aterciopelados: Una descripción de textura y sinónimo de exuberantes o de tacto sedoso , un vino aterciopelado es un vino rico al gusto.  Es una característica muy deseable.

Austeros: Vinos que son austeros son generalmente agradable vinos para beber. Un vino austero es duro, en vez de vino seco, que carece de riqueza y generosidad.

Boca de llenado: Grandes, ricos, son los vinos que se rellenan con fruta y con alto contenido de alcohol y glicerina. Son vinos que tienden a llenarse la boca de textura.

Botrytis cinerea: Es el hongo que ataca la piel de la uva en determinadas condiciones climáticas (por lo general alternan períodos de humedad y de tiempo soleado).  Hace que la uva pase a convertirse en superconcentrada porque causa una deshidratación natural.  Botrytis cinerea es esencial para los grandes vinos blancos dulces de Sauternes y Barsac.  Rara vez se desarrolla en el valle del Ródano a causa de la constante y sol seco y fuertes vientos

Bouchonné: olor a tapón que se denomina “bouchonnè”. Esto se debe a mohos que existen en la corteza de los alcornoques o simplemente a una elaboración deficiente, dejando poros por donde entran aire y bacterias que perjudican al vino.

Brillante: Brillante se relaciona con el color del vino.  Un vino brillante es el que es claro, sin niebla o turbidez en el color.

Caliente: En lugar de lo que significa, que la temperatura del vino es demasiado caliente para beber, denota que el vino caliente es demasiado alto en el alcohol y por tanto, deja una sensación de ardor en la parte posterior de la garganta cuando se traga.  Los vinos con niveles de alcohol por encima  del 14,5% , tienen a menudo sabor picante si la profundidad necesaria de la fruta no está presente.

Carnoso: sinónimo de masticable. Denota que el vino tiene un montón de cuerpo, el alcohol y extracto y por lo general un contenido de glicerina de alta.  Châteauneuf-du-Pape y el Hermitage son un ejemplo de vinos carnosos especialmente.

Cedro: puede ser vinos que sean débil o abiertamente al olor de la madera de cedro.

Centrado: Tanto un vino fino de aroma y sabor debe ser enfocado.  Centrado, simplemente significa que los olores, aromas y sabores son precisos y delimitados con claridad.  Si no es así, el vino es como una imagen fuera difusa, confusa, fuera de foco y problemática posiblemente.

Cerrado: El término cerrado se utiliza para denotar que el vino no está mostrando su potencial, que permanece bloqueado en él, porque es demasiado joven. Los  vinos jóvenes a menudo tienen cerca de 12-18 meses después del embotellado, y dependiendo de las condiciones de cosecha y almacenamiento, permanecen en ese estado durante varios años más de una década.

Complejo: Uno de los términos descriptivos subjetivos más utilizado, el vino complejo es un vino que nunca el catador se aburre de probar y se encuentra con interesantes razones para beber. Los vinos complejos tienden a tener una variedad de aromas y sabores sutiles que mantienen el interés de uno en el vino.

Concentrado: vinos finos, ya sean de medio, o de cuerpo entero, deben tener sabores concentrados.  Los concentrados denotan que el vino tiene una profundidad y riqueza por sus frutos que le da, atractivo e interés. Profundo es sinónimo de concentración.

Corcho: Un vino con corcho es un vino defectuoso que ha sido contaminado por el olor de corcho como consecuencia de un defectuoso taponado o por el propio corcho.  Es perceptible sólo el olor de la humedad del corcho, que recuerda a cartón mojado.

Cuerpo: El cuerpo es el peso y la plenitud de un vino que se puede detectar a su paso por el paladar. Los vinos con cuerpo tienden a tener una gran cantidad de alcohol, y concentración de glicerina.

De cuerpo entero: Vinos ricos en extracto, en alcohol y glicerina son vinos de cuerpo entero.

Cubas de acero inoxidable: Este es el término para depósitos de acero inoxidable que se utilizan para la fermentación y el almacenamiento de vino.

De espesor: rico , maduro , concentrado, vinos con bajo contenido de acidez se suele decir que es duro.

De hoja: Un vino de hoja en un vino similar a una herbácea y se refiere al olor de las hojas en lugar de hierbas. Un vino que es demasiado frondoso es un vegetal o vino verde.

Delgado: Sinónimo de poca profundidad, es una característica deseable para un vino el ser delgado, lo que significa que es acuoso, carente de cuerpo, y que e diluye solo.

Delicado: La palabra lo indica, son ligeros, sutiles, vinos que son apreciadas por su timidez. Los vinos blancos suelen ser más delicados que los vinos tintos.  Pocos vinos tintos de Rhône correctamente se pueden llamar delicados.

Demi-Muid: Medida del Borgoña en litros de barriles-650 l,  que son esencialmente el equivalente a tres barriles normales.

Difuso: Vinos que el olfato y el gusto juzgan como no estructurados y fuera de foco se dice que son difusas.  Cuando los vinos tintos se sirven a una temperatura demasiado caliente se convierten a menudo en difusos.

Doble decantación: Esto se hace primero en una jarra y luego enjuagar el frasco original con agua no clorada e inmediatamente rellenar el vino de la jarra de nuevo en la botella.

Dorado: Con el envejecimiento de los vinos tintos, su color cambia de color rubí / púrpura a rubí oscuro, de color rubí medio, a rubí con un borde de color ámbar, o de color rubí con borde marrón.  Cuando un vino se dora por lo general es completamente maduro y sin posibilidades de mejorar.

Duro: Vinos con características abrasivas, astringentes, con taninos o de alta acidez, se dice que son duros.

Duros: Si un vino es muy difícil se dice que es duro. La dureza en un vino, joven o viejo, es un defecto.

Elegante: Los vinos blancos más que los tintos se describen como elegantes, de estilo más ligero.

Equilibrio: Uno de los rasgos más deseados en el vino es un buen equilibrio, donde la concentración de la fruta, el nivel de taninos y acidez estén en total armonía. Los vinos equilibrados son simétricas y tienden a envejecer con gracia

Exhuberantes: son vinos aterciopelados, suaves, ricamente afrutados que son concentrados. Un vino exuberante nunca puede ser astringente o duro.

Extracto: Se trata de todo en un vino, además de agua, azúcar, alcohol y acidez .

Final: Como el término lo sugiere, el gusto en la boca cuando uno ingiere Vino, es el regusto.  Esta palabra es sinónimo de longitud o del acabado.  Cuanto más tiempo permanece el sabor en la boca (asumiendo que es un sabor agradable), más fina es la calidad del vino.

Flácido: Un vino que es demasiado gordo o grueso, es un vino flojo. Vinos  con falta de estructura y pesados al gusto.

Flexible: Un vino suave es el que es suave, exuberante, aterciopelado y muy atractivo, redondo y sabroso.  Es una característica muy deseable, ya que sugiere que el vino es armonioso.

Florales: vinos producidos de la uva moscatel o Viognier, que tienen un componente de flores.

Foudre: barricas de roble que varían enormemente en tamaño, pero son significativamente más grandes que la barrica de roble normal utilizado en Burdeos o las utilizadas en Borgoña.  Son ampliamente utilizados en el valle del Ródano.

Frescos: Frescura, tanto en vinos jóvenes como viejos es una bienvenida a sus componentes.

Garriga: En el sur del valle del Ródano y la Provenza, este es el paisaje de pequeñas pendientes y mesetas.  Esta palabra se aplica a estas colinas barridas por el viento y laderas pobladas de maleza y hierba.  El olor de monte bajo se atribuye con frecuencia al sur de vinos del Valle del Ródano.

Grandes: Un vino grande es un vino, con cuerpo, con un sabor intenso y concentrado que se sienten en el paladar.  La mayoría de los vinos tintos de Rhône son grandes vinos.

Grosella: Un olor pronunciado de fruta de grosella negra se ha asociado con ciertos vinos del Ródano.  Puede variar en intensidad de leve a muy profundos y ric

Hedonistas: Ciertos estilos de vino, son introspectivos. Otros están diseñados para proporcionar un verdadero placer, la alegría y euforia. Los vinos hedonistas pueden ser criticado porque en un sentido proporcionan el éxtasis de modo que puedan ser llamados obvios, pero en esencia, son vinos totalmente gratificante, vinos destinados a fascinar y cautivar a placer en su mejor momento.

Herbáceos: Muchos vinos tienen un aroma característico a base de plantas que generalmente se dice que es herbácea.  Específicos a base de hierbas de olores como tomillo, lavanda, romero, orégano, hinojo, o la albahaca y son comunes en los vinos del Ródano.

Hierbas de Provence: La Provence es conocida por las hierbas silvestres que crecen prolíficamente a través de la región.  Estas incluyen la lavanda, el tomillo, la salvia, el romero y el orégano.  No es sólo una fantasía olfativa se puede oler muchas de estas hierbas en los vinos del Valle del Ródano, en particular los realizados en el sur.

Huecos: También conocido como superficial, vinos que se diluyen, sin la profundidad concentración necesaria.

Humedad: vinos con crianza en barricas sucias o bodegas incumplidas o expuesto a un corcho mal asumir una, mohoso carácter húmedo que es un defecto.

Humo: Algunos vinos, ya sea por el suelo o por los barriles utilizados para envejecerlos, tienen un carácter distintivo a humo.  Côte Rôtie y el Hermitage a menudo tienen una calidad a ahumado.

Intensidad: La intensidad es uno de los rasgos más deseables de un vino de alta calidad.  Los vinos de gran intensidad también deben tener equilibrio Nunca deben ser pesados o empalagosos. Intensamente concentrados. Vivos, vibrantes, aromáticos, con capas y textura convincentes.  Su intensidad se agrega a su carácter, en lugar de apartarse de ella.

Largo: Un rasgo muy deseable en cualquier buen vino es que se alarguen en la boca.  Larga (o longitud) se refiere al vino a terminar con una, lo que significa que después de ingerir el vino, usted sentir su presencia durante mucho tiempo.  (Treinta segundos hasta varios minutos es la gran longitud.) En un vino joven, la diferencia entre algo bueno y algo grande es la longitud del vino.

Leñosos: Un sinónimo de vegetal , que se utiliza más frecuentemente para denotar que el vino ha tenido un contacto muy probablemente también con los tallos, dando como resultado un color verde vegetal, o leñoso, al vino.

Maceración carbónica: Este método de vinificación se utiliza para hacer suave sabor a fruta, vinos muy accesibles.  racimos enteros de uvas se colocan en una tina que se llena con gas carbónico.  Este sistema se utiliza cuando la fruta va a hacer hincapié en el vino final, en contraste con la estructura y taninos.

Maduro: Un vino está maduro cuando sus uvas han alcanzado el nivel óptimo de madurez.  Uvas menos maduras producen vinos que son verdes y al contrario uvas demasiado maduras producen vinos que están demasiado maduros .

Masivo: En grandes cosechas donde hay un alto grado de madurez y concentración excelente, algunos vinos pueden llegar a ser tan alta, que se dice que tienen cuerpo, son ricos se les llama masivos.  Un gran vino, como la Ermita o de La Chapelle 1990 1961 es un ejemplo clásico de un vino de gran escala, masivo.

Masticables: Si un vino es bastante denso y textura viscosa, tien un contenido de glicerina alta, hace a menudo que sus valores sean masticables.  De alto extracto de vinos de grandes cosechas que a menudo se pueden masticar, en gran parte porque tienen mayorescantidades de alcohol y altos niveles de glicerina, que imparte una sensación carnosa en boca.

Miel: Un rasgo de la personalidad común de determinados vinos blancos del Ródano, un vino de miel es uno que tiene el olor y el sabor de la miel de abejas.

Mermelada: Los vinos tienen una gran intensidad de fruta de excelente madurez que pueden ser mermelada, que es una muy concentrado, es vino sabroso, con excelente extracto.  En grandes cosechas como las de 1961, 1978, 1985, 1989, 1990 y 1995, algunos de los vinos son tan concentrados que se dice que son mermelada.

Monocepage: Este término describe un vino hecho totalmente de un varietal. Una sola cepa.

Monopolio: Se utiliza para denotar un viñedo propiedad exclusiva de un titular, el monopolio  aparece en la etiqueta de un vino elaborado en un solo viñedo.

Morsellated: Muchos viñedos están fragmentados, con productores múltiples que poseen una parte de la misma explotación vitícola.  Este viñedo se refiere a menudo como una viña morsellated.

Musculoso: con cuerpo de vino con un montón de peso y sabor, aunque no siempre la más elegante refinada clase de vino.

Muy unido: Vinos jóvenes que tienen buena acidez, buenos niveles de taninos, y están bien hechos se dicen “muy unidos”, lo que significa que aún tienen que abrirse y desarrollarse.

Nariz: El olor general y aroma de un vino, detectados a través de la nariz y el sentido del olfato a menudo se llama el vino de la nariz.

Oxidado: Si un vino ha sido excesivamente expuestos a la atmósfera durante su fabricación o bien el envejecimiento, el vino pierde la frescura y le lleva a un olfato y gusto como a rancio. Este vino se dice que está oxidado.

Pesado: vino pesado es un vino que se ha convertido en pesado y agotador para beber.

Pimienta: es una cualidad de un vino que suele ser notable en muchos vinos del Ródano que tienen un aroma de pimienta blanca o negro y un sabor picante.

Perfumada: Este término generalmente es más aplicable a, vinos blancos aromáticos que a los vinos tintos.  Sin embargo, algunos de los vinos blancos secos y vinos blancos dulces pueden tener un olor perfumado fuerte.

Picante: los vinos a menudo desprenden un olor picante con aromas de pimienta, la canela y otras especias bien conocidas. Estos aromas picantes suelen agruparse.

Pigeage: es una técnica de elaboración del vino, perforando hacia abajo la tapa de piel de la uva que se forma durante el inicio de la fermentación el vino.  Esto se hace varias veces al día, a veces con más frecuencia, para extraer el color, sabor y taninos del jugo fermentado.

Plummy: rico, concentrar los vinos, a menudo puede tener el olor y el sabor de las ciruelas maduras.

Precoz: Los vinos que maduran rápidamente son precoces.  Sin embargo, el término también se aplica a los vinos, que puede durar y evolucionar con gracia durante un largo período de tiempo, pero el sabor es como si estuvieran envejeciendo rápidamente debido a su sabor.

Profundo: Esencialmente lo mismo que concentra , expresando el hecho de que el vino es rico , lleno de extracto , y la boca de llenado.

Raisiny: vinos de la cosecha de última hora para ser bebidos al final de una comida a menudo pueden ser un poco raisiny, lo que en algunos vinos de Jerez es deseable.  Sin embargo, una cualidad raisiny es una falla importante en un vino.

Rancios: cuando los vinos se oxidan o les falta equilibrio de acidez y de frescura se llaman rancios.

Ricos: Vinos con alto contenido de extracto , el sabor y la intensidad de fruta.

Roble:  En algunas propiedades, un porcentaje de las barricas de roble pueden ser nuevas, y estos barriles impartir un tostado sabor a vainilla y el olor al vino.  Si el vino no es rico y concentrado , los cañones pueden desbordar el vino, por lo que es el sabor excesivamente a roble.  Cuando el vino es rico y concentrado yel  enólogo ha hecho un uso juicioso de los barriles, los resultados son un matrimonio maravilloso entre la fruta y el roble.

Roble Tronçais: este tipo de roble viene del bosque de Tronçais en el centro de Francia

Redondos: una personalidad muy deseable en los vinos, la redondez se produce en los vinos que maduran plenamente y que han perdido su juventud, astringencia, taninos, y también en los vinos jóvenes con baja acidez

Salados: término general que denota que el vino es redondo, sabroso e interesante para beber.

Sedosos: Un sinónimo de terciopelo o exuberantes , vinos sedosa son suaves , a veces la grasa , pero nunca dura o angular .

Sharp: es un rasgo indeseable, vinos fuertes, amargos y desagradables

Sobremadurado: Una característica indeseable, las uvas que se dejan mucho tiempo en la vid son demasiado maduras, pierden su acidez y la elaboración de sus vinos resultan pesados. Esto puede suceder con frecuencia en los lugares calientes vitivinícolas del valle del Ródano, si los productores realizan la cosecha demasiado tarde.

Suaves: Un vino suave es el que es redondo y afrutado, bajo en acidez , y tiene una ausencia de agresividad.

Tánicos: Los taninos de un vino, que se extraen de los hollejos y los tallos, son, junto con la acidez y el alcohol, su línea de vida.  Los taninos dan una firmeza y algunas asperezas cuando son jóvenes, pero poco a poco se apartan y se disipan.  Un vino tánico es aquel que es joven y no está preparado para beber.

Tabaco: Algunos vinos tintos tienen el aroma de tabaco fresco.  Es un olor característico y maravilloso en el vino.

Tierra: Se puede utilizar tanto en un negativo y un sentido positivo, sin embargo, yo prefiero usar tierra para denotar un positivo aroma de fresca, limpia suelos ricos.  Terroso es un intenso olor a más de leñosas o aromas de trufa.

Tostados: Un olor a pan tostado a la plancha a menudo se pueden encontrar en los vinos, porque los cañones de los vinos se añejan en están carbonizados o tostado en el interior.

Untuosos: rico , exuberante vinos intensos, con capas de concentrado , suave , aterciopelada de fruta se dice que son untuosos.

Vegetal: Una característica indeseable, los vinos que el olfato y el gusto por lo general son de origen vegetal a partir de uvas verdes.

Verde: Son vinos elaborados con uvas verdes, que carecen de riqueza y generosidad.

Vino base: Muchos productores hacen producciones especiales, un lote de vino de una variedad de uva particular. Estos lotes se refieren a menudo como vinos base.

Viscosos: vinos viscosos tienden a ser relativamente concentrados, grasos , vinos con una gran densidad de fruta extracto, un montón de glicerina y alto contenido de alcohol.  Si tienen el equilibrio de acidez, pueden ser tremendamente sabrosos y vinos interesantes.  Si carecen de acidez, a menudo son flácidos y pesados.

Volátiles: Un vino volátil es uno que huele a vinagre, como resultado de una excesiva cantidad de acético. Es un vino defectuoso.

Woody: Cuando un vino sabe excesivamente a roble se dice a menudo que es leñoso.

Oakiness: Es un vino de aroma y sabor bueno hasta cierto punto.

EL CHAMPAGNE – CAVA

 

Es el vino espumoso que más vende en todo el mundo a pesar de ser el más caro. Lo que hoy llamamos cava no es sino una imitación del Champagne, elaborado con chardonnay y pinot noir.

Pero la introducción de las tres variedades de uva, autóctonas, -xarelo, parellada y macabeo-, le confirió una personalidad específica. Hoy hay cavas que se elaboran exclusivamente con chardonnay y pinot noir, y si no fuera porque crecen en el mediterráneo catalán se parecerían más a un champagne que a un cava.

En Champagne se trabaja con tres tipos de uva: chardonnay, pinot noir y pinot meunier. La pinot noir es la más abundante y una de las curiosidades del Champagne es que es un vino blanco espumoso de segunda fermentación elaborado con un alto porcentaje de uva tinta, porque la pinot noir como su nombre indica es tinta. Cuando un Champagne se elabora exclusivamente con chardonnay se dice que es un «blanc de blancs», algo así como un superblanco.

Fue a finales del siglo XIX, en Cataluña, cuando Josep Raventós elabora un vino espumoso al estilo del champagne sin demasiado éxito. Su hijo Manuel Raventós decide utilizar las tres variedades autóctonas, – macabeo, xarelo y parellada-, creando el primer vino espumoso español con personalidad propia y logrando de esta forma un gran éxito de ventas.

Las tres son uvas blancas, que crecen en el soleado mediterráneo catalán. En un Cava no se encuentra la marcada acidez del champagne. En los alrededores de Reims, cerca de París, el clima es lluvioso y frío. El resultado, uvas con mucha acidez que tienen que vendimiarse muy temprano para conseguir ese menor grado que se necesita para una segunda fermentación en botella. Salen con poco grado y encima tienen que «chaptalizar», es decir, añadir azúcar para lograr más grado.

Otra característica de la zona es que la mayor parte del champagne es mezcla de vinos de varias cosechas y cuando hay una añada de muy buena calidad se le llama «millesimé» y se le pone el año de cosecha. Mientras que los cavas son siempre mono añada, siendo típico embotellar un coupage de vinos de una sola vendimia.

Calidad, Identidad, Diferencia

Actualmente, el Consejo Regulador del Cava admite la utilización de la uva chardonnay y desde el 2005 de la pinot noir, de ahí las diferencias entre Cavas y Champagnes

 

Conozca el Cava y el Champagne

CAVA CHAMPAGNE
Uvas Las variedades de uva autóctonas son tres : Macabeo, Xare-lo y Parellada. Al tratarse de la única zona vitivinícola del mundo donde se utilizan como base para la elaboración de un espumoso, le dan una personalidad muy marcada al producto.

· Las tres son uvas blancas

· También están autorizadas la subirat o la malvasía riojana y la chardonnay. Para los cavas rosados se utiliza la garnacha, monastrell, pinot noir y trepat (uva que sólo se da en la Conca de Barberà)

Se utiliza como uva blanca básica el chardonnay, acompañada del Pinot Noir y el Pinot Meunier, tintas pero vinificadas de la misma manera que si fueran blancas, es decir, sin extracción de la coloración de la piel.

El Pinot Noir aporta consistencia al coupage y el Pinot Meunier aromas afrutados.

· El champagne es un vino blanco, espumoso, de segunda fermentación, elaborado con un alto porcentaje de uva tinta

· Cuando un champagne se elabora exclusivamente con chardonnay se dice que es «Un Blanc de Blancs»

Clima Básicamente el cava se elabora en el mediterráneo catalán, que goza de un clima soleado y con pocas lluvias. Las uvas tienen por tanto menor acidez que en Champagne. Pero para conseguir ese mayor grado de acidez que se necesita para una segunda fermentación en botella, es necesario vendimiarlas muy temprano. En esta zona la vendimia, la primera de toda España, comienza a mediados de agosto. La zona de Champagne está situada cerca de París, en torno a la localidad de Reims. El clima es atlántico, lluvioso y frío.
Las uvas en Champagne tienen mayor acidez y salen con poco grado, por lo que es necesario «chaptalizar», es decir añadir azúcar para lograr más grado.
Añadas En los cavas es típico embotellar un coupage de vinos de una sola vendimia.

· Son productos mono-añada.

Debido al clima, en Champagne acostumbran a hacer mezclas con vinos obtenidos en vendimias diferentes. De esta forma se compensan buenas añadas con añadas regulares o no tan buenas.

·En el caso de añadas excepcionales elaboran un millesime. Un champage millesime indica que procede exclusivamente de una vendimia y se le pone el año de la cosecha.

Elaboración Se elabora según el Método «Champenoise» descubierto por el monje benedictino Dom Perignon, de la abadía de Hautvillers a finales del s XVII. Se caracteriza porque la segunda fermentación y crianza del vino se llevan a cabo en la misma botella, lo que permite adquirir las burbujas de forma natural.

Para obtener un grado óptimo de maduración, requieren crianzas relativamente cortas (2-4 años)

Se elabora según el Método «Champenoise», descubierto por el monje benedictino Dom Perignon, de la abadía de Hautvillers a finales del s XVII. Se caracteriza porque la segunda fermentación y crianza del vino se llevan a cabo en la misma botella, lo que permite adquirir las burbujas de forma natural.

Requieren largas crianzas (5 años o más) para obtener un grado óptimo de maduración.

Licor de expedición No son necesarios en exceso La marcada acidez, a causa de una maduración incompleta de la uva debida al clima propio de la región de Champagne, se contrarresta con la adición de una mayor cantidad de azúcar, -licor de expedición-. A esta operación también se le llama «chaptalizar», es decir añadir azúcar para lograr más grado, lo que suaviza el producto y lo hace más agradable en boca

Clasificación según su dulzor

La cantidad de azúcar agregada después de la segunda fermentación añejamiento varía y determinará el nivel de dulzura del Champán.

  • Brut Nature o Brut Zéro (menos de 3 g de azucar por litro)
    Extra Brut (menos de 6 g de azúcar por litro)
    • Brut (menos de 15 gramos de azúcar por litro)
     Extra Sec (12 a 20 gramos de azúcar por litro)
    • Sec (17 a 35 gramos de azúcar por litro)
     Demi-Sec (33 a 50 g de azúcar por litro)
    • Doux o Dulce (más de 50 g de azúcar por litro)

El más común es el brut, aunque a lo largo del siglo XIX y en los inicios del siglo XX el champán era generalmente mucho más dulce de lo que es hoy.

El Tapón de la Botella de Cava

El característico tapón cónico del champán no es tal en su origen. Realmente se trata de un corcho cilíndrico de gran diámetro que se comprime fuertemente antes de meterlo en la botella, a fin de que no se salga a consecuencia de la presión. Con el tiempo el corcho pierde elasticidad, lo que sucede de forma más acusada en la parte superior, que está más seca. Por esta razón tras el descorche adquiere la característica forma cónica.

Consta de dos partes distinguibles a simple vista:

  • La cabeza, que está hecha de un aglomerado de corcho por razones económicas, ya que esta parte nunca está en contacto con el vino.
    • El cuerpo, que esta constituido por redondeles de corcho y que está pegado a la cabeza. Esta parte entra en el cuello de la botella y es el que está en contacto con el vino.

La superficie del tapón se suele tratar superficialmente con parafina para garantizar su estanqueidad y facilitar la introducción.

En algunas botellas, sobre el tapón se pone una chapa de hierro, sujeta por un bozal de alambre. Estas placas, que también se denominan cápsulas o placas de Cava, son objeto de colección, es la placomusofilia.

El Destapado

Es típico en muchas zonas para resaltar lo festivo se prefiere hacer un sonoro ruido al destapar la botella del champagne, las reglas de etiqueta (especialmente en banquetes o establecimientos de categoría elevada) sugieren que el destape sea lo más silencioso posible.

Tamaño de Botellas

Balthazar, salmanazar, mathusalem, jéroboam sobre el suelo.

La botella clásica es de 74 cl. Es más gruesa y resistente que la de vinos corrientes para que resista la presión del gas. El fondo de la botella está reforzado por la misma razón.

Los comerciantes de la zona normalizaron en el siglo XIX una serie de botellas de distintas capacidades, a las que recientemente se han añadido cuatro tamaños enormes (salomón, soberanos, etc.):

  • el octavo: de 9,4 cl (en desuso)
    • el cuarto: de 18,75 ó 20 cl, que en España se denomina «benjamín»,
    • la media: 37,5 cl
    • el medium: 60 cl (en desuso)
    la botella: 75 cl
    • el magnum: 1,5 L (2 botellas)
     el jeroboam: 3 L (4 botellas)
    • el réhoboam: 4,5 L (6 botellas)
     el mathusalem,: 6 L (8 botellas)
    • el salmanazar: 9 L (12 botellas)
     el balthazar: 12 L (16 botellas)
    • el nabuchodonosor: 15 L (20 botellas)
     el salomón: 18 L (24 botellas)
     el souverain: 26,25 L (35 botellas)
     el Primat: 27 L (36 botellas)
    • el melchizédec: 30 L (40 botellas)

Solo la media botella, la botella y el mágnum se usan para criar el vino. Los otros formatos se rellenan con vino ya fermentado. La tradición dice que el tamaño idóneo es el mágnum, siendo el tamaño en que mejor envejece el champán.

Los tamaños del salomón en adelante, son recientes y se consideran un tanto extravagantes. Los tamaños superiores al jeroboam son infrecuentes, porque las botellas son difíciles de manejar, frágiles y caras de producir. Los nombres de las botellas superiores al magnum vienen de reyes de la Biblia salvo el soberano y el Primat.

CURIOSIDAD

El anterior record de Champagne más caro del mundo, lo ostentaba una serie limitada de 10 Jéroboams (botellas de 3 litros) de Dom Pérignon (grupo LVMH), vendidos cada uno 12.000 euros, lo que representaba 4.000 euros el litro, durante el Festival de Cannes en 2005

Sin embargo la compañía francesa Pernod Ricard (segunda en el ranking mundial de ventas de bebidas alcohólicas) lanzó el hasta ahora Champagne más caro del mundo, con la puesta a la venta de cajas de 12 botellas de la casa Perrier-Jouët-Belle Epoque,  a 50.000 euros cada una, cada botella de 75 cl. costará 4.166 euros

LVMH, Louis Vuitton Moët Hennessy es el líder de las ventas de champágne en el mundo. Pernord Ricard ocupa la cuarta plaza, con 338 millones de botellas vendidas en 2007