RECOMENDACIONES

En la inflamación de la vesícula biliar, no consuma alimentos sólidos durante unos pocos días. Tome únicamente agua. Luego tome zumos de pera, remolacha y manzana durante tres días. Después agréguele a su dieta líquida alimentos sólidos; remolacha cruda rallada con dos cucharadas de aceite de oliva, zumo de limón fresco y salsa de manzana recién preparada en batidora, pero sin cocinar.

Para los cálculos biliares, tome tres cucharadas de aceite de oliva con el zumo de un limón  antes de acostarse y al levantarse. Este remedio suele hacer que los cálculos pasen y se eliminen con la materia fecal. Una alternativa es tomar zumo de toronja.

Para aliviar el dolor, colóquese compresas de aceite de castor calientes en el área de la vesícula biliar. Caliente el aceite de castor en una cacerola sin dejarlo hervir. Introduzca un trozo de tela blanca de algodón hasta que se  impregne. Póngase la tela impregnada de aceite de castor en el área afectada y cúbrasela con un trozo de plástico un poco más grande y déjesela entre media hora y dos horas de acuerdo con sus necesidades.

El 75 por ciento de su dieta debe consistir en alimentos crudos. Incluya en su dieta salsa de manzana, yogur, queso fresco, pescado hervido o a la plancha, manzana fresca y remolacha.

Para limpiar el organismo, consuma durante cinco días todo el zumo de manzana que pueda. Tome ocasionalmente zumo de pera. El de remolacha también purifica el hígado.

Evite el azúcar y los productos que tienen azúcar. Evite también la carne y la grasa de origen animal, los alimentos fritos y condimentados, la margarina, las bebidas gaseosas, los aceites comerciales, el café, el chocolate y los carbohidratos refinados.

Ayune mientras tenga dolor, fiebre, náuseas y/o vómito, y hágase enemas de café durante unos cuantos días. Es importante hacerse estos enemas. También puede utilizar ajo en los enemas.

Para que mejore el funcionamiento de la vesícula biliar es importante seguir algún programa para desintoxicar el hígado y el colon. Utilice enemas de limpieza si sufre de problemas crónicos.

No coma en exceso. Se sabe que hay una relación entre la obesidad y las enfermedades de la vesícula biliar. Las personas más propensas a sufrir enfermedades de la vesícula biliar son las mujeres mayores de cuarenta años que tienen sobrepeso y que han tenido hijos.

Descripción

La vesícula biliar es un pequeño órgano ubicado debajo del hígado, que funciona como reservorio de la bilis; concentra la bilis que es secretada por el hígado y que es utilizada por el organismo para digerir las grasas. La bilis contiene colesterol, sales biliares, lecitina y otras sustancias.

La vesícula biliar puede afectarse:

• Cuando se inflama, entonces se presenta dolor severo en la parte superior derecha del abdomen. Junto con el dolor también se presenta fiebre, nauseas y vómito. Esta condición se debe tratar inmediatamente. Cuando no se trata, la inflamación de la vesícula biliar, o colecistitis, puede hacer peligrar la vida del paciente.

• En algunas ocasiones el colesterol se cristaliza, se combina con la bilis en la vesícula biliar y forma cálculos biliares. Las personas que tienen cálculos biliares no siempre experimentan síntomas. Sin embargo, cuando un calculo obstruye el paso de la bilis, se presentan nauseas, vómito y dolor en la parte superior derecha del abdomen. Estos síntomas suelen aparecer después de que la persona ha consumido alimentos fritos o muy grasos.