La tendencia mundial Occidental es a comer menos carne. La tendencia actual es comer carne al menos tres días a la semana. De acuerdo con la Dieta Mediterránea, el consumo de carne es de un día a la semana, y además tiene que ser carne blanca. Las razones son muchas pero hay una fundamental, que es que comer carne puede aumentar el riesgo de padecer alteraciones cardiacas derivadas del Ácido Úrico etc..

En la búsqueda de una alimentación que sustituya los biotecnólogos proponen el “HEME” como un sustituto en la comida rápida. En el fondo es un producto 100% vegetal que tiene los inconvenientes que tiene cualquier otro producto vegetal. Cambiar las proteínas de la carne no va a ser tan fácil, y menos con el gancho del nombre que se quiere asemejar a la “sangre”. Las proteínas de la carne, son las mejores proteínas, biológiamente hablando. Las proteínas del nuevo producto vegetal no son tan buenas. Simular en el laboratorio sus propiedades va a ser un trabajo arduo.

Dicen además que la hamburguesa nacida en Estados Unidos “ también sangra como la carne”. Un hecho que se debe a una proteína de la soja que se llama, leghemoglobina.. Todo gracias a una levadura que se ha modificado genéticamente.

Como ven ya desde el principio se están utilizando conceptos erróneos y que desgraciadamente se camina hacia una alimentación sintética con lo cual se llegará a suprimir o desaparecer la alimentación como la conocemos. Se dice que el producto es ético y ecológico. Pero además de saber a nada como la mayoría de los productos de la soja, no tiene las mínimas propiedades biológicas.

Vamos, que caminamos hacia un mundo de valores artificiales donde queda por ver si la SALUD va a ganar a los productos normales por los productos sintéticos.

HEME……… ¿es bueno para la salud?

Aunque su producción es pequeña, se necesita una tecnología necesariamente cara. Además, la manipulación genética para la viabilidad de las células, no está exenta de riesgos. Por ahora quedan muchas interrogantes que responder, y desde luego no se podría decir que esas nuevas sustancias (Heme) sean beneficiosas para la SALUD. Sobre todo, cuando hay alternativas naturales menos costosas y más viables.