Llamamos uva al fruto que crece formando racimos de la vid común. Pertenece al género de las Vitáceas.

Su composición varía dependiendo si es blanca o negra, pero en las dos destacan dos nutrientes, los azucares (glucosa y fructosa) más en las uvas blancas, y las vitaminas (ácido fólico y vitamina B6). Al tener un alto contenido en azúcares es una fruta muy calórica. Entre sus minerales, encontramos el potasio de manera abundante (sobre todo en la uva negra). El magnesio y el calcio por el contrario está más visible en la uva blanca aunque su cantidad es menor.

En la uva podemos encontrar flavonoides (el resveratrol es el más conocido), antocianos y taninos que son los que dan el aroma, el color y la textura a esta fruta. Todos son potentes antioxidantes.

La Vitamina B6 ayuda a nuestro cerebro en sus funciones normales, interviene en el metabolismo de las proteínas y ayuda a la formación de glóbulos rojos.

El ácido fólico también interviene en la producción glóbulos rojos y blancos, y en la formación de anticuerpos del sistema inmunológico.

El potasio es necesario para transmitir y generar impulsos nerviosos, y para nuestra actividad muscular diaria.

La diferencia entre las uvas frescas y las pasas es el aporte energético, que en las pasas en cuatro veces superior a las frescas. Igualmente en las pasas hay un contenido mucho más elevado de fibra (laxante suave) minerales y vitaminas.

Composición por 100 gramos de porción comestible Uva blanca Uva negra
Calorías 63 67
Hidratos de carbono (g) 16,1 15,5
Fibra (g) 0,9 0,4
Potasio (mg) 250 320
Magnesio (mg) 10 4
Calcio (mg) 17 4
Vitamina B6 (mg) 0,1 0,1
Provitamina A (mcg) 3 3
Ácido fólico (mcg) 16 26
mcg = microgramos