Recomendaciones

  • Consuma abundantes vegetales de hojas de color verde oscuro. Estos vegetales contienen vitamina K, una vitamina necesaria para la curación y de la cual probablemente carecen las personas que tienen problemas digestivos.
  • No consuma café (ni siquiera descafeinado) ni bebidas alcohólicas.
  • Tome todos los días jugo de repollo o berza recién preparado. Tómeselo inmediatamente después de prepararlo.
  • Si sus síntomas son severos, consuma alimentos blandos, como aguacate, banano, patata y batata. Pase los vegetales por la minipimer. Consuma vegetales como brócoli y zanahoria solo de vez en cuando y cocidos al vapor durante un rato largo.
  • Haga comidas pequeñas y frecuentes. Incluya en su dieta, arroz blanco cocido integral, leche de cabra cruda y productos lácteos agrios, como yogur, queso fresco o kefir.
  • Tome zumos de alfalfa pues, por su contenido de clorofila, son potentes tratamientos contra la úlcera.
  • Si tiene una úlcera sangrante, consuma alimentos orgánicos para bebé y agrégueles fibra no irritante, como goma guar. Estos alimentos son nutritivos y fáciles de digerir; además, no contienen químicos.
  • Para aliviar rápidamente el dolor, tómese un buen vaso de agua. El agua diluye los ácidos estomacales y los elimina a través del estómago y el duodeno.
  • Evite los alimentos fritos, el té, la cafeína, la sal, el chocolate, las especias fuertes, la grasa animal de cualquier clase y las bebidas carbonatadas. En lugar de tomar sodas, tome sorbos de agua destilada con un poquito de jugo de limón.
  • No tome leche de vaca. Aun cuando la leche de vaca neutraliza el ácido estomacal, el calcio y la proteína que contiene en realidad aumentan aun más la producción de ácido. La leche de almendras es un buen sustitutivo.
  • Deje enfriar los tés y otras bebidas calientes antes de tomárselos. Las bebidas calientes pueden precipitar el malestar gástrico.
  • Mantenga limpio el colon. Asegúrese de que el intestino le funcione todos los días y hágase enemas de limpieza periódicamente.
  • No fume. Fumar puede demorar e, incluso, prevenir la curación. Además, aumenta la probabilidad de que se presenten recaídas.
  • Evite los analgésicos, como la aspirina. Muchos medicamento que no requieren prescripción médica contienen aspirina o ácido acetil salicílico. Lea las etiquetas detenidamente. Evite, también, el ibuprofeno.
  • Trate de evitar las situaciones estresantes. Aprenda técnicas de manejo de estrés.

Descripción

Una úlcera péptica es una zona en la cual el revestimiento del estómago y el tejido subyacente –y, a veces, parte del músculo estomacal- se han erosionado dejando una herida abierta dentro del estómago. El tejido circundante suele hincharse e irritarse. Las úlceras se pueden presentar en cualquier parte el tracto gastrointestinal, pero son mas frecuentes en el estómago (úlceras gástricas) y en el duodeno (úlceras duodenales). Las úlceras afectan aproximadamente al 10 por ciento de la población occidental.

Entre los síntomas de la úlcera péptica están dolor estomacal quemante o punzante que suele aparecer por la noche, o entre cuarenta y cinco o sesenta minutos después de comer. Este dolor, que puede ser leve o severo, se calma comiendo, tomando antiácidos, vomitando o tomando un vaso grande de agua. El dolor puede despertar al individuo en medio de la noche. Otros síntomas que se pueden presentar son dolor en la parte baja de la espalda, dolores de cabeza, sensación de asfixia, escozor y, algunas veces, nauseas y vómito.

Cuando el revestimiento del estómago no protege adecuadamente contra los efectos de los ácidos digestivos, éstos empiezan a digerir el mismo estómago, lo que da lugar a la aparición de las úlceras. Esta situación puede deberse a exceso de ácido estomacal, a producción insuficiente de mucosidad protectora, o a las dos cosas.

Son muchos los factores que influyen en la secreción de ácido estomacal. El estrés y la ansiedad tienen la capacidad de incrementar la producción de ácido. Esta es la razón por la cual las úlceras se relacionan tan estrechamente con el estrés. Algunos medicamentos y suplementos también aumentan la producción de ácido. Tomar aspirina o medicamentos antiinflamatorios no esteroideos durante periodos largos puede aumentar la acidez estomacal y conducir al desarrollo de úlceras. Los esteroides, como los que se recomiendan para el tratamiento de la artritis, e incluso los suplementos de vitamina C pueden contribuir a las úlceras. Los fumadores empedernidos son más propensos a las úlceras y su curación es más complicada.

Aunque desde hace mucho tiempo se sabe que las úlceras se relacionan estrechamente con el estrés, estudios recientes indican que en este problema también interviene una bacteria bastante común llamada Helicobacter pylori. Esta bacteria casi siempre se encuentra en el organismo de las personas que tienen ulcera, y raras veces en el de las personas que no presentan este problema. Más aún, la erradicación de esta bacteria suele conducir a la curación de las úlceras. La H. Pylori también puede representar un factor de riesgo para el cáncer de estómago. Su presencia se puede determinar a través de una biopsia directa del revestimiento del estómago o, un examen de sangre.