RECOMENDACIONES

Tome abundantes líquidos, como agua, jugos y caldos de vegetales.

Evite los alimentos procesados.

Descanse mientras la erupción y la fiebre estén activas.

Evite el contacto con personas sanas, especialmente mujeres en edad de concebir y sus hijos, mientras no haya transcurrido una semana desde la desaparición de la erupción.

No le dé aspirina o ácido acetilsalicílico, a un niño/a que tenga rubéola, sin saber si es alérgico o no para evitar el SÍNDROME DE REYE.

Descripción

La rubéola, también conocida como “sarampión de tres días”, es una infección viral contagiosa que no reviste gravedad  y que la padecen casi siempre los niños.

Afecta a las glándulas linfáticas del cuello y de la parte posterior de los oídos. Entre los primeros síntomas están:

• tos,
• fatiga,
• dolor de cabeza,
• fiebre moderada,
• dolores musculares y rigidez, especialmente del cuello.

Entre uno y cinco días mas tarde aparece generalmente en la cara y en el cuello una erupción rosada que se extiende al resto del cuerpo. La evolución de la enfermedad tarda entre cinco y siete días.

Es una enfermedad benigna que no produce síntomas distintos de un malestar leve. Muy pocas veces se presentan complicaciones.

RUBEOLA Y EMBARAZO

Sin embargo, contraer la enfermedad durante el primer trimestre de embarazo, es decir, antes de que los órganos del feto estén formados, produce graves defectos de nacimiento.

El periodo contagioso de la enfermedad probablemente empieza entre dos y cuatro días antes de que aparezca la erupción, y el virus suele desaparecer de la nariz y de la garganta al mismo tiempo que la erupción desaparece del cuerpo, es decir, entre uno y tres días después de la aparición de los síntomas.

Por el peligro que entraña para las mujeres embarazadas, la rubéola debe considerarse contagiosa desde una semana antes de aparecer la erupción hasta una semana después de que esta desaparece.