RECOMENDACIONES

Ver DIABETES y seguir las recomendaciones dietéticas.

La carencia de vitaminas C y E, de zinc, así como de los carotenoides (luteína y zeaxantina) responsables del pigmento macular, afecta negativamente a su sistema de defensa y puede provocar la progresiva degeneración de la mácula.

Coma una variedad de alimentos nutritivos y evite las comidas con mucha grasa y azúcar.

Si está pasado de peso pídale a su médico o dietista que le ayude a bajar de peso. Haga ejercicio de cuatro a seis veces por semana durante 30 a 60 minutos a la vez. Antes de comenzar un programa de ejercicio hable con su médico

Si usted sufre de diabetes, no deje de hacerse examinar los ojos una vez al año para detectar oportunamente el comienzo de la retinopatía. Cuando esta enfermedad se detecta a tiempo, la cirugía con láser para suspender la exudación de los vasos sanguíneos ayuda a detener la pérdida de visión.

Descripción

RETINOPATÍA DIABÉTICA

La diabetes puede producir retinopatía, una enfermedad en la cual algunos de los pequeñísimos capilares que nutren la retina exudan fluido o sangre, lo que deteriora los bastoncillos y los conos, células de la reina sensibles a la luz.

Cuando esto ocurre, nuevos capilares se empiezan a formar en el área afectada, lo que también altera la visión.

La retinopatía diabética afecta a un alto porcentaje de enfermos diabéticos, casi siempre al final de sus vidas y deja ciegos a la mayoría de ellos.

Desgraciadamente, hay muy pocas señales de advertencia; este problema usualmente no produce síntomas mientras no está muy avanzado.

De forma sucesiva se producen los siguientes fenómenos:

 Formación de microaneurismas (dilataciones de los pequeños vasos que se rompen con facilidad).

 Aumento de la permeabilidad de los capilares de la retina. La consecuencia es la salida de líquidos del interior de los vasos y la formación de depósitos en la retina que se llaman exudados.

 Obstrucción de los capilares y arteriolas de la retina. La obstrucción de los vasos, produce falta de oxigeno a las células encargadas de la recepción de los estímulos luminosos, los conos y los bastones.

• Proliferación de nuevos vasos y tejido fibroso. El organismo trata de compensar la deficiencia de oxigeno formando nuevos vasos sanguíneos, pero estos vasos nuevos son frágiles, se rompen fácilmente y conducen a nuevas complicaciones.

 Contracción del tejido fibroso, hemorragias intraoculares y desprendimiento de retina debido a la tracción. Esta es la última fase de la enfermedad que puede conducir a una pérdida muy importante de la capacidad visual.

 Además los nuevos vasos crecen en otras partes del ojo, como la cámara anterior (rubeosis iridis) y bloquean la circulación del humor acuoso lo cual lleva a una última complicación, el glaucoma neovascular.