Descripción

REFLUJO GASTROESOFÁGICO

Es la inflamación del esófago resultante del movimiento del líquido formado por ácido y otros contenidos que retrocede (reflujo) hacia el esófago desde el estómago.

Esto se puede producir con o sin un debilitamiento de la válvula de unión del esófago y el estómago (hernia de hiato).

Los síntomas descritos a continuación se desarrollan normalmente una hora o más tras la ingesta de alimentos, empeorando con la misma y al tumbarse.

 Quemazón en el tórax (sensación de quemazón en la zona del corazón y detrás del esternón).

• Puede confundirse con los síntomas del ataque al corazón.

• Eructar, con sensación de acidez.

 Dificultades al tragar (raro).

Para su diagnóstico es preciso realizar un detallado examen físico y del historial del paciente.

Análisis de sangre, rayos X, endoscopia, manometría esofágica (estudio de las presiones dentro del esófago) y análisis de perfusión de ácidos (al introducir ácido en el esófago se reproducen los síntomas).

Se deberá, en su caso, descartar un cáncer subyacente.

Tratamiento

Aliviar los síntomas, así como prevenir y manejar las complicaciones.

Se optará por la cirugía sólo en casos muy graves, en casos con complicaciones o en aquellos casos que no respondan a la terapia convencional.

Al dormir, eleve la altura de la cabeza de 10 a 15cm. Para ello coloque unos ladrillos bajo las patas de la cabecera de la cama.

Si fuma, déjelo.

No lleve fajas apretadas, cinturones o ropa interior ajustada.

No se fatigue al defecar o levantando pesos ni contenga la micción en exceso.

Pierda peso si le sobra.

Medicación

Antiácidos:

• Éstos resultan más efectivos para algunas personas cuando los toman 1 hora antes de las comidas y a la hora de dormir.

• Para otras personas, resultan más útiles 1 ó 2 horas después de las comidas y a la hora de dormir.

 Son la medicación de elección para este transtorno. Los bloqueantes de los receptores H2 (cimetidina y derivados) y los inhibidores de la bomba de protones (omeprazol y sus derivados) inhiben ambos la producción de ácidos. Resultan muy efectivos, pero al anular la secrección fisiológica (natural) de ácidos, deben reservarse para casos más rebeldes. Puede prescribírsele una medicación que acelere el vaciado gástrico.

Complicaciones

Sangrado del esófago: éste puede llegar a ser importante, llevando incluso al shock.

Confusión con un ataque al corazón. ¡Pero, recuerde que se pueden dar las dos enfermedades juntas!

Estenosis (estrechamiento) del esófago.

Posible cáncer de esófago.

Factores de riesgo

Debilidad congénita en la zona muscular del diafragma a través del cual pasa el esófago vaciándose en el estómago.

Daños abdominales que puedan causar una presión muy grande llegando a rasgar algunas partes del diafragma.

Estreñimiento crónico y fatiga al realizar evacuaciones intestinales.

Obesidad.

Embarazo.

Fatiga constante o tirones de los músculos abdominales al levantar pesos.

Tabaquismo.

Edad superior a 50 años.

Dieta

No coma justo antes de acostarse.
Realice comidas escasas y frecuentes: de 5 a 6 comidas ligeras en lugar de 2 ó 3 comidas copiosas.
o Evite los alimentos especiados, los cítricos, los tomates, la cafeína y el alcohol.
o Coma menos grasas y más proteínas.
o No coma nada durante al menos dos horas antes de acostarse.
o Evite las bebidas alcohólicas, que contengan cafeína (café, té, bebidas de coco o cola), bebidas carbonatadas y cualquier otro alimento, zumo o especia que agrave los síntomas.
o Pruebe con tes de hierbas suaves, manzanillas o poleos.
o Tome leche desnatada y pruebe con quesos desnatados.
o Hay frutas y verduras que no son recomendable, por su acidez o porque realmente no caen bien en el estómago.
o Cualquier medicación, vitamina o mineral puede ser perjudicial. Consulte antes de tomarlas.