Como hemos dicho los prebióticos son productos alimenticios no digeribles o fibra que estimula el crecimiento de especie bacteriana, están presentes en el colon y mejoran la salud del huésped, contiene sustratos que nutren a la microflora intestinal benéfica. Son sustratos la fibra alimentaría y los fructooligosacaridos (FOS), que son azucares simples de cadena corta (Neoazúcares), con una longitud de 3 a 10 unidades de azúcar de los cuales por lo menos dos son fructuosa. Se dividen en tres categorías según el número de unidades de fructuosa que contienen.

Los azucares de los fructoligosacáridos están vinculados entre si por enlaces no digeribles que no pueden ser hidrolizados por las enzimas del intestino delgado de manera que los carbohidratos de estos compuestos pasan sin digerirse al intestino grueso, las fuentes de prebióticos son: Miel, cerveza, cebolla, espárragos, centeno, alcachofa, plátano, azúcar de arce o miel, avena, y cebollinos chinos. Estos FOS estimulan selectivamente el crecimiento de bacterias benéficas y bifidobacterias y lactobacillus, las que reducen bacterias patógenas como salmonella y Clostridium en el tubo digestivo, estos neoazúcares, producen aumento de bifidobacterias y disminuyen la actividad glucoronidasa beta.

Características

Origen humano, resistente a la acidez y toxicidad de la bilis, se adhieren a las células intestinales epiteliales, colonizan el tubo digestivo, entran en competencia con los gérmenes patógenos, producen agentes antimicrobianos, modulan el sistema inmunitario, presentan efectos demostrados en humanos, y son aceptados desde el punto de vista reglamentario.

Alimentos Enriquecidos con Prebióticos

  • EL YOGURT

El grupo de las leches fermentadas se distingue por su gran variedad. Destaca, de manera especial, el yogurt. Este producto de consistencia semisólida que procede de la leche, generalmente de vaca, se obtiene al fermentar la lactosa por acción de ciertas bacterias; Streptococcus thermophilus y Lactobacillus bulgaricus.

Los yogures y otras leches fermentadas son alimentos que han alcanzado una gran popularidad por diversas razones; un mayor conocimiento por parte de los consumidores de la relación que existe entre alimentación y salud, la importancia de prevenir enfermedades, la búsqueda generalizada de una vejez más saludable y, desde luego, una mayor evidencia científica de la eficacia de estos productos.

De un tiempo a esta parte, las leches fermentadas se vienen presentando al gran público como productos especialmente saludables. Pero en absoluto se trata de algo novedoso o sorprendente. Esta característica, bien conocida en el mundo científico, es debida a la acción de bacterias lácticas. Este tipo de microorganismos constituye ahora la base para el desarrollo de nuevos alimentos funcionales. A estos productos se les denomina alimentos probióticos, que se definen como “aquellos microorganismos vivos que se ingieren como suplemento alimenticio y que tienen efectos positivos para los consumidores al actuar sobre la flora bacteriana del intestino”.

Estos dos microorganismos consiguen que el producto tenga las siguientes características:

  • Una acidez importante, lo que dificulta el crecimiento de otros microorganismos alterantes.
  • Que el número alcanzado sea elevado, impidiendo así la existencia de otros microorganismos.

  • Que tenga además un sabor agradable.

  • Grasas yproteínassufren una predigestión, transformándose en sustancias más sencillas y digeribles por parte de nuestro organismo (aminoácidos y ácidos grasos libres).
  • Reduce intolerancia a la lactosa

  • Estimulación del sistema inmunológico de nuestro cuerpo contra las infecciones.

Su dosis recomendada es de 10 bacterias / ml. esto equivale a 100ml. de yogurt por día.

  • EL QUESO

Generalmente el vehículo elegido eran leches fermentadas, ya que reunían varios factores, que las hacían aptas, en primer lugar para la experimentación y después para el trabajo, como es la facilidad y rapidez de producción y facilidad para mantener una serie de condiciones y también los beneficios nutricionales, como es la mejor digestibilidad de grasas y proteínas, por estar parcialmente digeridas, cuando llegan al estómago por los microorganismos de los cultivos con que se fermentan.

Últimamente se están llevando a cabo estudios con queso, ya que se cree es un mejor vehículo para estos microorganismos tan sensibles, por ser y presentar una estructura muy estable y adecuada por la matriz proteica que lo conforma; protegerá de forma adecuada los microorganismos probióticos de una serie de factores que los afectan, en su desarrollo y crecimiento, que son principalmente:

– Acidez Final.

Oxígeno disuelto. (Sobre todo para las bífido bacterias).

– Composición química del medio.

– Concentración final de azúcares (Por la Presión Osmótica final).

– Prácticas de inoculación.

Temperatura de incubación.

– Duración de laFermentación y el Almacenamiento.

El efecto sobre los microorganismos, de los factores anteriores, es menos agresivo, en el queso. El pH del mismo es mayor, que el que presentan las leches fermentadas o el yogurt, la matriz es más compacta, lo que hace que sí exista una mayor exclusión de oxígeno, por tanto genera una atmósfera más anaerobia, existe además en el queso un mayor contenido en grasa, que también ejerce una mayor protección de los microorganismos probióticos, por recubrimiento de los mismos por la grasa láctea; esto favorecerá la mayor resistencia y supervivencia, de los microorganismos, durante el almacenamiento y tránsito intestinal.

Algunos beneficios de los Prebióticos

Los efectos sobre los factores de riesgo de la diarrea y el cáncer de colon reposan en la neutralización de la agresión y en la mejora de la capacidad de reparación.

  • Sobre la Diarrea

El efecto de defensa de los probióticos reside simultáneamente en un efecto sobre la flora, un efecto sobre la pared y la mucosa y un efecto sobre el sistema inmunitario.

El interés de los probióticos con respecto a estos tres puntos se ha demostrado tanto en lo que respecta a la prevención de la diarrea del viajero como en lo que se refiere a la diarrea provocada por el consumo de antibióticos.

El efecto beneficioso de los probióticos y de los productos lácteos fermentados sobre la evolución de la diarrea aguda se conoce desde hace muchos años, en Chile hace unos años se comprobó con lactantes hasta 12 meses de edad el efecto de una leche acidificada biológicamente (S. Tehrmophilus y L. Helveticus), coincidiendo este en una menor incidencia de la enfermedad diarreica.

Un número creciente de publicaciones demuestra la evolución diarreica ya sea disminuyendo su duración o su intensidad., asimismo los probióticos han sido utilizados con éxito en el tratamiento y la prevención de recaídas de algunas infecciones vaginales y del tracto genital femenino bajo, el efecto benéfico se debe a la migración de las bacterias probióticas desde la región del ano recto hacia la vulva y la vagina durante el aseo local.

  • RIESGO DE CÁNCER DE COLON

Se ha atribuido a los probióticos la posibilidad de modificar la susceptibilidad al cáncer del tubo digestivo. La administración de probióticos ha sido asociada con disminución de la actividad de las enzimas fecales a los que se ha atribuido un papel en la génesis de tumores malignos.

Existen suficientes pruebas científicas sobre la eficacia de las bacterias lácticas contra el cáncer a partir de productos lácteos comercializados, al inhibir los efectos genotóxicos de un potente carcinógeno, el 4-nitroquinolina-1-óxido, los probióticos podrían reducir la proliferación celular o bien favorecer la apoptosis de las células enfermas, al mismo tiempo que serían capaces de limitar la apoptosis de células sanas, de acuerdo con estudios de la Universidad de Perugia.

Inocuidad de los Prebióticos

Los prebióticos no han demostrado tener la capacidad de inducir patologías locales o sistémicas, algunos individuos toman hasta 1 kilo por día, recordemos que se tratan de especies con las que el ser humano ha convivido por miles de años ingerida en diferentes productos fermentados, incluso al ser ingeridos por personas que presentan factores de riesgo que favorecen infecciones por agentes oportunistas (edad avanzada, embarazo, valvulopatías, prótesis de valvulares cardiacas etc.)