Recomendaciones

  • Haga una dieta balanceada que incluya abundante frutas y vegetales crudos, pescado asado a la plancha, pollo sin piel asado a la plancha, yogur y otros alimentos que contengan acidophilus.
  • Evite las colas, los alimentos procesados, los granos refinados y todas las variedades de azúcar. No consuma alimentos fritos ni grasosos.
  • Tome suplementos de vitaminas A, B y C., de acuerdo con las indicaciones de la sección Nutrientes.
  • Mantenga secos los pies. Después de bañarse, séquese cuidadosamente entre los dedos. Utilice las toallas solamente una vez y luego lávelas. Use medias absorbentes de algodón. Ponga al aire sus zapatos y cámbiese de medias todos los días. Lave las medias, las toallas y todo lo que entre en contacto con el área infectada con agua muy caliente.
  • Pique ajo crudo en trocitos e introdúzcalos en sus zapatos durante unos días. La piel absorbe el ajo. Además, aplíquese en los pies ajo en polvo. Aunque existen medicamentos antifúngicos que se compran sin prescripción médica, nosotros consideramos que el ajo es mejor.
  • Sumerja los pies todos los días entre una mezcla de partes iguales de vinagre y agua. Séquese los pies meticulosamente y aplíquese en el área infectada aceite puro y sin procesar, como aceite de oliva. O sumerja los pies en una solución de dos cucharaditas de sal en medio litro de agua tibia durante diez minutos. Repita este tratamiento todos los días hasta que el problema se solucione.
  • Para mitigar el dolor y la picazón, utilice compresas rías. Aplíqueselas varias  veces al día durante quince a veinte minutos cada vez.
  • Pretéjase los pies y evite el contacto directo con pisos de áreas comunales, como vestuarios. En esos lugares debe utilizar  chanclas o zapatillas. No comparta con otras personas zapatos, medias, toallas ni nada que tenga contacto con los pies.
  • Si después de cuatro semanas la situación no ha mejorado, si las ampollas o las grietas contiene pus, si tiene fiebre, o si el pie o la pierna está inflamada, visite a su médico. Hay casos que requieren atención médica.

Descripción

Tinea pedis o pie de atleta, es una infección por hongos que se desarrolla en ambientes cálidos y húmedos. Entre las infecciones de la piel producidas por hongos, el pie de atleta es la más común. Los hongos viven especialmente entre los dedos de los pies, y se desarrollan gracias a las células muertas de la piel y a las callosidades de los pies. Algunos de los síntomas del pie de atleta son inflamación, ardor, prurito, descamación, grietas y ampollas.

El hongo causante del pie de atleta se propaga rápidamente cuando los antibióticos, algunas drogas o la radiación destruyen las bacterias. Esta infección es bastante común y altamente contagiosa en lugares cálidos y húmedos, como los gimnasios y los vestuarios de piscinas.