Recomendaciones

  • Haga una dieta que consista en un 75 por ciento de alimentos crudos, con semillas, nueces y leche.
  • Incluya en su dieta alimentos que tengan el aminoácido fenilalanina, como almendras nueces de Brasil, pescado, pecanas, calabaza, semillas de sésamo, judías, garbanzos y lentejas.
  • Reduzca el consumo de proteína, especialmente si esta tomando levodopa. Esto le ayudara a controlar la coordinación y los movimientos musculares. Trate de limitar su consumo de proteína a 7 gramos al día, y preferiblemente durante la cena. En lugar de carne y aves de corral, consuma  tofu, yogur, judías, lentejas y otras fuentes de proteína.
  • Si usted tiene que tomar levodopa, consuma los siguientes alimentos con moderación: plátano, carne de ternera, pescado, hígado, patata y arroz integral. Estos alimentos contienen vitamina B6, que le resta eficacia a este medicamento. No tome vitamina B6 en suplemento, pues contrarresta los efectos terapéuticos de la levodopa (tenga cuidado con los suplementos de multivitaminas).
  • Le recordamos que consuma los alimentos que contienen proteína solamente por la noche, pues algunos de los aminoácidos que contienen pueden impedir que la droga llegue al cerebro, que es donde se necesita. Igualmente le recomendamos que no consuma los alimentos proteínicos al mismo tiempo que el medicamento. Cuando haya empezado a tomar el medicamento, infórmele al médico que cambios dietéticos piensa hacer porque puede ser necesario modificar la dosis.
  • Si por su trabajo o por su pasatiempo favorito usted entra en contacto con químicos o metales, como plomo o aluminio, colóquese siempre prendas protectoras y no olvide colocarse guantes especiales y una máscara en la cara.

Descripción

También llamada perlesía o parálisis agitante, el Parkinson es una enfermedad degenerativa que afecta al sistema nervioso. La causa se desconoce, pero los síntomas se presentan cuando hay deficiencia de dopamina en el cerebro. La dopamina es un neurotransmisor que conduce mensajes de una célula nerviosa a otra. En las personas sanas, la dopamina se encuentra en equilibrio con la acetilcolina, otro neurotransmisor. En las personas aquejadas por la llamada enfermedad primaria de Parkinson, las células que producen dopamina se destruyen y el cerebro no puede seguir produciendo ese químico. Existe también una forma secundaria de la enfermedad. En este tipo de Parkinson, los receptores cerebrales de la dopamina se bloquean, lo cual suprime la acción de ese químico cerebral.

Entre los primeros síntomas de la enfermedad de Parkinson están temblor entre leve y moderado de una o ambas manos mientras la persona está en reposo, sensación generalizada de lentitud y pesadez, rigidez muscular y tendencia a cansarse más de lo habitual. Entre los síntomas posteriores están rigidez muscular, babeo, perdida del apetito, temblores (incluido el roce típico de los dedos pulgar e índice), deterioro del habla y expresión facial fija. Además, la persona camina encorvada. El cuerpo y las extremidades gradualmente se vuelven rígidos. Los síntomas físicos pueden ir acompañados de depresión y/o demencia.

El Parkinson es una de las enfermedades debilitantes más comunes en Estados Unidos. Su evolución dura diez años en promedio, y termina produciéndole la muerte al paciente, generalmente por infección o neumonía por aspiración. La enfermedad de Parkinson afecta mas a los hombres que a las mujeres, y estadísticas recientes indican que una de cada cien personas mayores de sesenta años sufre de esta enfermedad.

A pesar de que no se conoce la causa de la destrucción de las células cerebrales que conduce a la enfermedad de Parkinson, se han formulado numerosas teorías. Según una hipótesis, las células que el hígado no puede filtrar, metabolizar o desentoxicar son destruidas por toxinas del organismo, porque a medida que este envejece el hígado  va dejando de funcionar con la misma eficacia. Según otra teoría, la causa de la enfermedad es la exposición a toxinas medioambientales, como herbicidas y pesticidas que van a dar al agua subterránea. Un descubrimiento que ha servido para orientar la investigación actual es que un químico conocido como N-MPTP (n-methyl-1,2,3,4 tetrahydropyridine), que es un subproducto de una clase de heroína utilizada por los adictos a esta sustancia, puede destruir las células cerebrales y producir enfermedad de Parkinson. Se cree que la malnutrición es otro de los factores que contribuyen al desarrollo de esta enfermedad.