RECOMENDACIONES

Visite a su médico si sospecha que tiene neumonía. Esta  es una enfermedad potencialmente peligrosa.

Haga una dieta consistente en frutas y vegetales crudos.

Tome algún suplemento de proteína de origen vegetal, como un complejo de aminoácidos en estado libre

Tome abundantes zumos frescos. Los líquidos ayudan a aclarar las secreciones de los pulmones. Haga un ayuno a base de jugos puros, jugo de limón fresco y agua mineral.

Incluya en su dieta “bebidas verdes” o tome clorofila en tableta.

Si esta tomando antibióticos, tome acidophilus en cápsula o en líquido tres veces al día. El acidophilus y los antibióticos no se deben tomar al mismo tiempo.

Elimine de su dieta los productos lácteos, el azúcar, los productos con harina blanca, el café y todos los tés, excepto los de hierbas.

No fume.

Para que respire sin dificultad, utilice un vaporizador o un humidificador.

Para aliviar el dolor, colóquese en el pecho una compresa caliente p manta eléctrica o botella de agua caliente.

Para que no contagie a otras personas, deshágase de las secreciones de manera adecuada. Estornude y/o tosa protegiéndose con un pañuelo de papel y deshágase de esos pañuelos inmediatamente arrojándolos en el inodoro.

Descripción

La neumonía es una infección grave de los pulmones que puede ser causada por diversos agentes infecciosos, entre ellos virus, bacterias, hongos, protozoarios y micoplasmas.  La infección hace que los minúsculos sacos de aire de los pulmones se inflamen y se llenen de mucosidad y pus.

 Aunque la intensidad de los síntomas puede variar, entre ellos se cuentan:

• fiebre,
 escalofrío,
• tos,
 esputo con sangre,
• dolores musculares,
 fatiga,
• dolor de garganta,
 aumento de tamaño de las glándulas linfáticas del cuello,
• cianosis (piel y uñas azuladas),
 dolor en el pecho, y
• respiración rápida y difícil.

La neumonía  va precedida de manera característica de una infección del tracto respiratorio superior, como resfriado, influenza o sarampión.

 Entre los factores que aumentan el riesgo de contraer neumonía están:

Ser menor de un año o mayor de sesenta,
Debilidad del sistema inmunológico,
Enfermedad cardiovascular,
Diabetes,
Infección con HIV,
Convulsiones,
Derrame cerebral,
Aspiración bajo los efectos de la anestesia,
Alcoholismo y tabaquismo,
Insuficiencia renal,
Drepanocitosis,
Malnutrición,
Cuerpos extraños en las vías respiratorias,
Exposición a irritantes químicos e, incluso, alergias.

El diagnóstico exacto de la enfermedad solo se puede hacer mediante radiografía del tórax.

La neumonía bacteriana es muy peligrosa y se presenta súbitamente, casi siempre como secuela de otra enfermedad.

Los síntomas incluyen temblor, escalofrío y fiebre alta. Al principio la tos es seca. Luego se producen flemas de color rojizo, la respiraciónse vuelve rápida y difícil, y el dolor del pecho empeora alinhalar. También son frecuentes el dolor abdominal y lafatiga. Este tipo de neumonía no suele contagiarse deuna persona a otra.

La neumonía viral es más variable en cuanto al curso y a la severidad. Puede aparecer de repente o de manera gradual, y los síntomas pueden ser moderados, severos o de mediana intensidad. Es menos grave que la neumonía  bacteriana, pero si el paciente no se cuida adecuadamente, puede contraer una segunda infección, esta vez bacteriana.

La neumonía por hongos es mucho menos común que la neumonía por bacteria o por virus, y se suele relacionar con debilidad o supresión del sistema inmunológico. Las personas más vulnerables son las que están infectadas con HIV, las que tienen AIDS o algunos tipos de cáncer, y las que están tomando drogas inmunosupresoras a causa de un trasplante de órgano.

Es la sexta causa de muerte en el mundo occidental. Independientemente de su causa, le neumonía produce una gran debilidad, que suele durar entre cuatro y ocho semanas después de que la fase aguda de la infección se ha superado.