Campos Específicos

Plantae

Magnoliophyta

Magnoliopsida

Brasicales

Brasicaceae

Brassica

Descripción

Hortaliza de climas templados. Es una brasicácea cultivada con su suculenta raíz napiforme. Las variedades tiernas se utilizan para el consumo humano, mientras que las mayores son dedicadas a forraje para el ganado.

Los nabos son muy populares en Europa, en particular en las regiones más frías, ya que se pueden almacenar durante varios meses después de la cosecha. También es capaz de crecer en forma silvestre.
Las hojas se denominan grelos y se asemejan a las de la mostaza. El nabo tiene un sabor acre, parecido al del repollo crudo o el rábano que se suaviza al cocinarlo.

Tiene poco aporte calórico porque posee abundante cantidad de agua y un bajo contenido de hidratos de carbono y es buena fuente de fibra.

Su contenido vitamínico, aporta una apreciable cantidad de vitamina C y de folatos, y cantidades discretas de vitaminas del grupo B (B6, B3, B1 y B2). Carece de provitamina A y de vitamina E, abundantes en otras verduras y hortalizas.

La vitamina C además de poseer una potente acción antioxidante, interviene en la formación de colágeno, huesos, dientes y glóbulos rojos. Asimismo favorece la absorción del hierro de los alimentos y la resistencia a las infecciones.

Los folatos intervienen en la producción de glóbulos rojos y blancos, en la síntesis de material genético y la formación de anticuerpos del sistema inmunológico.

En cuanto a su composición en minerales, el más abundante es el potasio, seguido del calcio, el fósforo y el yodo. El calcio de estas raíces no se asimila apenas en relación con los lácteos y otros alimentos ricos en dicho mineral.

El potasio es un mineral necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso y para la actividad muscular normal, además de regular el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula.

El yodo es indispensable para el buen funcionamiento de la glándula tiroides, que regula el metabolismo.

El fósforo juega un papel importante en la formación de huesos y dientes, al igual que el calcio, y participa en procesos de obtención de energía del organismo.

Es importante tener en cuenta que las hojas del nabo o grelos son más nutritivas que el propio nabo. Los grelos aportan casi el doble de proteínas y de fibra que la raíz y mucho calcio. Lo más destacable de los grelos es su composición en vitaminas y minerales. Contiene cantidades varias veces superiores a las del nabo de provitamina A o beta-caroteno, vitamina C y folatos.

El beta-caroteno se transforma en vitamina A en nuestro organismo conforme éste lo necesita y posee una acción antioxidante. La vitamina A es esencial para la visión, el buen estado de la piel, el cabello, las mucosas, los huesos y para el buen funcionamiento del sistema inmunológico.

Composición

Contenido en 100 g de sustancia comestible.

Nabos
Porción comestible 0,86 POTNICOT 0,2
Agua (g) 91,4 Vitamina C (mg) 25
Azúcares (g) 4,2 Vitamina E (mg) 0
Fibra alimentaria (g) 2,7 Vitamina B6 (mg) 0,2
Kilo calorías 21 Vitamina B12 (mg) 0
Kilo Julios 88 Ac. Fólico Libre (mg) 23
Proteínas (g) 1,1 Ac. Fólico Total (mg) 27
Lípidos (g) 0 Ac. Pantoténico (mg) 0,11
Carbohidratos 4,3 Biotina (mg) 0,1
Potasio (mg) 140 Líp. Saturados (g) 0
Calcio (mg) 56 Líp. Monoinsat. (g) 0
Magnesio (mg) 11 Líp. Polisaturados (g) 0
Fósforo (mg) 19 Colesterol (g) 0
Hierro (mg) 0,4 Vitamina K (mg) 0
Retinol- Vitamina A (UI) 0 Glucosa (g) 1,9
Caroteno (mg) 99 Fructosa (g) 1,5
Vitamina D (mg) 0 Lactosa (g) 0
Tiamina (mg) 0,06 Sacarosa (g) 0,5
Riboflavina (mg) 0,04 Ac. Fítico (mg) 0
Ac. Nicotínico (mg) 1,2