RECOMENDACIONES

  • Haga una dieta baja en carbohidratos simples y alga en proteínas. Ver HIPOGLUCEMIA en la Segunda Parte y seguir las pautas dietéticas.
  • Incluya en su dieta almendras, leche de almendra, berros, perejil, fennel, ajo, cereza y piña fresca.
  • Elimine de su dieta alimentos que contengan el aminoácido tiramina, como carnes curadas, aguacate, banano, cerveza, cabbage, pescado enlatado, productos lácteos, berenjena, quesos duros, papa, raspsberry, ciruela roja, tomate, vino y levadura. También debe evitar las bebidas alcohólicas, la aspirin, el chocolate, el monosodium glutamate (MSG), los nitritos (preservativos que se encuentran en los hot dogs y en las luncheon metas) y los alimentos muy condimentados.
  • Haga ejercicio con regularidad y con moderación.
  • Masajéese todos los días el cuello y la parte posterior de la cabeza.
  • Evite la sal y los alimentos formadores de ácido, como carne, cereal, pan y granos. Evite, así mismo, los alimentos fritos y grasosos.
  • Haga comidas pequeñas y, si lo necesita, consuma snacks pequeños y nutritivos entre las comidas para estabilizar las fluctuaciones del azúcar sanguíneo que pueden dar origen a la migraña. Es muy importante que no omita ninguna comida.
  • Tome solamente suplementos hipoalergénicos.
  • Visite a su dentista cuando tenga cualquier problema odontológico que pueda incidir en las migrañas, como enfermedad de las encías, caries, infección bacteriana, TMJ (temporomandibular joint síndrome, o síndrome de la articulación temporomandibular) o bruxismo.
  • Intente tratar la migraña con café. A la primera señal de migraña, tome una o dos tazas de café fuerte y luego recuéstese en una habitación oscura y tranquila. Para que este tratamiento resulte eficaz, tome cafeína solo para tratar el dolor de cabeza. Elimine de su dieta los siguientes alimentos: café (incluso el descafeinado, pues contiene algo de cafeína) y todas las demás fuentes de cafeína, como chocolate, bebidas gaseosas y medicamentos con prescripción médica y sin ella que contiene cafeína (pero no suspenda ningún medicamento ni modifique la dosis sin consultarle previamente a su médico).
  • No fume y evite los ambientes con humo.

DESCRIPCIÓN

La migraña es un dolor de cabeza de origen vascular que se relaciona con la excesiva dilatación o contracción de los vasos sanguíneos del cerebro. Hay dos clases de migrañas: común y clásica. La migraña común evoluciona lentamente y produce un dolor palpitante que puede durar entre dos y setenta y dos horas. El dolor es severo y se suele centrar en la sien o detrás de uno de los oídos. La migraña puede comenzar en la parte posterior de la cabeza y extenderse a todo un lado de la cabeza (la palabra “migraña” proviene de la palabra griega hemikrania, que significa “medio cráneo”). Usualmente va acompañada de nauseas, vómito, visión borrosa, sensación de hormigueo y entumecimiento de las extremidades, síntomas que pueden durar hasta dieciocho horas.

La migraña clásica es similar a la migraña comuna, pero va precedida de una serie de síntomas llamados aura, que pueden consistir en trastornos del habla, debilidad y alteración de los sentidos de la vista y/o del olfato. El aura también puede consistir en el paso por el campo visual de puntos brillantes, destellos, o simples figuras geométricas. El síntoma más frecuente es la dificultad para ver con claridad. Las alteraciones visuales pueden durar solo pocos segundos, o pueden persistir durante horas y luego desaparecer.

La migraña es un problema de salud relativamente común y afecta al 10 por ciento de la población, aproximadamente. Se calcula que el 8.7 por ciento de las mujeres y el 2.6 por ciento de los hombres de Estados Unidos sufren de migraña. La migraña, que tiende a presentarse en algunas familias, puede atacar desde una vez por semana hasta una o dos veces por año. Las fluctuaciones de la hormona estrógeno contribuyen a la alta incidencia de migraña entre las mujeres. La migraña suele atacar a las mujeres en la época de la menstruación, cuando el nivel de l estrógeno es bajo. Este problema de salud es mas frecuente entre los veinte y los treinta y cinco años, y tiende a declinar con la edad. Sin embargo, los niños también pueden sufrir de migraña. En los niños, el dolor tiende a no ser localizado sino difuso. La migraña puede manifestarse en los niños no como dolor de cabeza, sino como cólico, dolores abdominales periódicos, vómito, vahídos y mareo severo. De acuerdo con los U.S. Centres for Disease Control and Prevention (CDC), la incidencia de la migraña ha aumentado en años recientes casi en un 60 por ciento en todos los grupos de edad.

Son muchas las cosas que pueden desencadenar la migraña en las personas susceptibles, entre ellas alergias, estreñimiento, estrés, mal funcionamiento del hígado, mucho o muy poco sueño, cambios emocionales, cambios hormonales, luz brillante, luz intermitente, falta de ejercicio y cambios de la presión barométrica. Los problemas dentales también pueden influir. Los niveles bajos de azúcar sanguíneo se han asociado frecuentemente con la migraña. Estudios han revelado que durante los ataques, los niveles del azúcar sanguíneo son bajos, y cuanto mas bajo el nivel de azúcar sanguíneo, tanto mas severo es el dolor de cabeza. Fumar puede producir migraña, pues la nicotina y el monóxido de carbono del humo del cigarrillo afectan a los vasos sanguíneos: la nicotina constriñe los vasos mientras que el monóxido de carbono tiende a dilatarlos. Muchos alimentos pueden precipitar ataques de migraña. Entre los alimentos que suelen producir este mal están chocolate, frutas cítricas, alcohol (especialmente vino rojo) y todos los alimentos curados, maduros, conservados en vinagre, agrios, con levadura fermentados.