Recomendaciones

  • Haga una dieta baja en grasa, en sal y en proteína de origen animal. Esta clase de dieta es suave para los riñones. Utilice solamente aceite de Cajola o de oliva. Consuma sardinas a menudo pues son buenas fuentes de ácidos grasos esenciales.
  • Consuma espárragos, huevos, ajo y cebolla. Estos alimentos contienen azufre, que favorece la absorción del calcio y se necesita para reparar y reconstruir los huesos, los cartílagos y el tejido conectivo.
  • Incluya en su dieta arroz integral, pescado, vegetales de hoja de de color verde, frutas frescas no ácidas.
  • Consuma con frecuencia piña fresca (no enlatada). La bromelanina, una enzima de la piña, es excelente para reducir la inflamación.
  • Consuma diariamente algún tipo de fibra.
  • No consuma leche, productos lácteos ni carne roja. Evite también la cafeína, las frutas cítricas, la páprika, la sal, el tabaco y todo lo que contenga azúcar.
  • Evite los vegetales solanáceos (pimiento, berenjena, tomate y papa blanca). Estos alimentos contienen sustancia llamada solanina, que contribuye a la inflamación y al dolor.
  • Obtenga hierro en los alimentos, no en los suplementos. Tomar hierro en suplemento puede contribuir al dolor, al edema y a la destrucción de las articulaciones.
  • No consuma brotes de alfalfa. Este alimento contiene canavaina, una sustancia tóxica que se incorpora a la proteína en vez de incorporarse a la arginina.
  • Descanse mucho y haga ejercicio con moderación, pero con regularidad.
  • No salga al aire libre cuando la luz del sol es más fuerte y utilice protección antisolar. No se exponga al sol sino cuando sea absolutamente necesario.
  • Evite los grupos grandes de gente y las personas que estén resfriadas o que tengan cualquier otra infección viral. Las enfermedades autoinmunes, como el lupus, vuelven a la gente más susceptible a contraer infecciones virales.
  • Evite las pastillas anticonceptivas porque pueden exacerbar el lupus.

Descripción

El lupus es una enfermedad inflamatoria crónica que puede afectar a muchos órganos del cuerpo. Esta es una enfermedad autoinmune, es decir, se presenta cuando los mecanismos del sistema inmunológico crean anticuerpos para combatir los tejidos del propio organismo. Muchos expertos en este tema creen que la causa del lupus es un virus aun no identificado. Según esta teoría, el sistema inmunológico desarrolla anticuerpos en reacción al virus, y esos anticuerpos después atacan los propios órganos y tejidos del organismo. Esto produce inflamación de la piel, los vasos sanguíneos, las articulaciones y otros tejidos. Otros dos factores que posiblemente inciden en el lupus son la herencia y las hormonas sexuales.

Esta enfermedad se denominó lupus, lo cual significa “lobo”, porque a muchas personas aquejadas por ella les aparece en las mejillas y en la nariz un sarpullido en forma de mariposa que les da una apariencia de lobo. Por lo menos el 90 por ciento de los pacientes de lupus son mujeres, y las mujeres de ascendencia asiática son las que mayor riesgo tienen de contraer lupus. Esta enfermedad se suele desarrollar entre los quince y los treinta y cinco años, aunque se puede presentar a cualquier edad.

Hay dos clases de lupus: lupus eritematoso sistémico (SLE), y lupus eritematoso discoide. Como su nombre implica, el SLE es una enfermedad sistémica que afecta a muchas partes del organismo. Puede ser leve, o puede ser severa que represente una amenaza para la vida del paciente. Los primeros síntomas de SLE se parecen a los de la artritis y los dedos y las articulaciones se hinchan y duelen. Esta enfermedad casi siempre aparece de manera súbita y con fiebre alta. El sarpullido rojo característico se suele presentar en las mejillas. Además, en la boca se pueden presentar úlceras y en cualquier parte del cuerpo pueden aparecer lesiones rojas y escamosas. Por lo regular también se afectan los pulmones y los riñones. Alrededor del 50 por ciento de todos los pacientes de SLE desarrollan nefritis, es decir, inflamación de los riñones. En casos graves, también se afectan el cerebro, los pulmones, el bazo y/o el corazón. El lupus eritematoso sistémico puede ocasionar anemia e inflamación de la superficie de las membranas del corazón y de los pulmones Así mismo, puede producir sangrado excesivo y aumentar la susceptibilidad a las infecciones. Cuando hay compromiso del sistema nervioso central, se pueden presentar convulsiones, amnesia, psicosis y depresión profunda.

El DEL, o lupus eritematoso discoide, es una enfermedad menos grave y afecta fundamentalmente a la piel. El típico sarpullido en forma de mariposa se desarrolla en la nariz y en las mejillas. También pueden presentarse lesiones en otros sitios, especialmente en los oídos y en el cuero cabelludo. Esas lesiones pueden ser recurrentes o pueden persistir durante años. Las lesiones son pequeñas protuberancias blandas y amarillentas. Cuando desaparecen, suelen dejar cicatriz. Las cicatrices en el cuero cabelludo pueden originar áreas de calvicie permanente. Aun cuando la DEL no es necesariamente peligrosa para la salud general, se trata de una enfermedad cutánea crónica que afea al paciente. Algunos expertos piensan que esta enfermedad puede ser una reacción a la infección con el bacilo de la tuberculosis.

Los dos tipos de lupus siguen un patrón en el cual alternan los episodios de exacerbación y los periodos de remisión. La exposición a los rayos ultravioleta del sol puede exacerbar el lupus eritematoso discoide y hasta precipitar el primer ataque. La fatiga, el embarazo, el parto, las infecciones, algunos medicamentos, el estrés, las infecciones virales no identificadas y los productor químicos también pueden exacerbar la enfermedad. Los casos de DEL inducidos por drogas suelen solucionarse al descontinuar la droga.

Para poder diagnosticar la enfermedad es necesario que se presenten cuatro de los ocho síntomas siguientes, bien de manera seriada o bien al mismo tiempo:

  1. Células anormales en la orina.
  2. Artritis.
  3. Sarpullido en forma de mariposa en las mejillas.
  4. Sensibilidad al sol.
  5. Úlceras en la boca.
  6. Convulsiones o psicosis.
  7. Bajo recuento de glóbulos blancos, bajo recuento de plaquetas o anemia hemolítica.
  8. Presencia en la sangre de un anticuerpo específico que se encuentra en el 50 por ciento de las personas que tiene lupus.

Puede ser necesario practicar una biopsia de riñón para hacer el diagnóstico de nefritis relacionada con el lupus.