RECOMENDACIONES

Haga una dieta alta en fibra que consista básicamente en vegetales crudos y granos enteros.

Consuma semilla de sésamo, así como también higos (o jugo de higo) con el estómago vacío tres veces al día.

Beba únicamente agua filtrada o agua embotellada.

Controle su ingesta y su eliminación de líquidos, y reemplace los fluidos cuantas veces sea necesario.

Mientras las lombrices no se hayan erradicado por completo, elimine de su dieta todo el azúcar, los carbohidratos refinados, las frutas (excepto los higos y la piña), el cerdo y los productos que contengan cerdo. Las lombrices prosperan en presencia del azúcar.

Para la tenia, o solitaria, haga durante tres días un ayuno a base de piña cruda.

La enzima bromelanina de la piña destruye la tenia.

Nunca coma carne, pescado o aves de corral que no estén completamente cocidos o que hayan permanecido durante un rato largo a temperatura ambiente

Sea meticuloso con su higiene personal. No se rasque el área anal, lávese las manos con frecuencia y restriéguese bien debajo de las unas. Si alguno de sus hijos tiene este problema, enséñele buenos hábitos de higiene.

Lave la ropa interior, la ropa de cama y las toallas después de cada uno con agua muy caliente y lejía. Cambie todos los días las toallas y la ropa de cama.

Descripción

Las lombrices son parásitos que viven en el tracto gastrointestinal. Las más comunes son los nematelmintos (entre los cuales se cuentan la uncinaria, el áscaris y el oxiuro) y la tenia, o solitaria.

Los nematelmintos son parásitos intestinales contagiosos con la forma de la lombriz de tierra, pero más pequeños. Se ven sin dificultad a simple vista. Los áscaris son gusanos blancos y filiformes de aproximadamente un tercio de centímetro de longitud.

La tenia puede medir desde un centímetro hasta metros y puede sobrevivir en el cuerpo hasta veinticinco años.

Según el tipo de gusano implicado y la gravedad de la infestación, la persona puede experimentar:

• dolor abdominal,
• inapetencia,
 pérdida de peso,
 diarrea,
 anemia,
• problemas de colon y/o prurito rectal.

Este último síntoma se suele presentar de noche, cuando las lombrices tienden a salir del ano por el calor de la cama. Las larvas no siempre son visibles en la deposición. En algunos casos no se presenta ningún síntoma perceptible.

La infestación de lombrices ocasiona problemas de absorción de los nutrientes esenciales y, algunas veces, sangrado del tracto gastrointestinal. Por tanto, puede llevar a trastornos relacionados con deficiencias, como anemia y problemas de crecimiento. La malabsorción que produce la infección parasitaria vuelve propensa a la persona a contraer enfermedades porque debilita el sistema inmunológico.

Las lombrices se adquieren de muchas formas:

• manejo inapropiado de desechos humanos o animales,
• caminar descalzo sobre suelo contaminado, e
 ingestión de huevos o larvas en carnes mal cocidas o parcialmente cocidas.
• en algunos casos, los huevos se transmiten en el aire y se inhalan.

Éstos parásitos son mucho más comunes de lo que se piensa y contribuyen a múltiples enfermedades, entre ellas trastornos del colon. Son más comunes en los niños que en los adultos. Se presentan con más frecuencia en los pacientes de SIDA, en el Sindrome de fatiga crónica, candidiasis y muchos otros problemas de salud.

Es una pena que los médicos no suelen hacer exámenes para detectar la infestación de lombrices, de forma rutinaria.