Pertenece a la familia de las Asteráceas y al género Lactuca. El nombre actual viene del griego Aster (estrella), sus flores están compuestas por miles de flores diminutas. Dentro de ésta familia hay muchos tipos de especies:

De hoja, como la escarola, la achicoria, la endivia y la lechuga, de tallo, como el cardo y de flor como la alcachofa.

Su cultivo comenzó hace 2.500 años, pero su origen no está muy claro, algunos dicen que viene de la India mientras que otros hablan de América del Norte o Eurasia.

Las primeras lechugas que aparecieron son las de hoja suelta y en Europa hasta el siglo XVI no se conocieron las acogolladas. Hoy es una verdura cultivada al aire libre en zonas templadas y en invernaderos y gracias a los horticultores alemanes hay distintas variedades como:

Lechuga Iceberg, de hojas grandes apretadas y crujientes, blancas cerca del tronco y verdes por fuera. Su forma es redonda (como los repollos). Es la que tiene menor cantidad de vitamina C

Lechuga Batavia, de color verde que se vuelve rojizo en los extremos de las hojas.

Lechuga Hoja de roble, de variedad acogollaga, sus hojas son verdes y onduladas.

Lechuga Butter-head o mantecosa, muy `parecida a la iceberg pero más pequeña.

Lechuga Romana o española, variedad de tronco ancho, alargado y erguido, hojas verde oscuro que se agrupan poco apretadas alrededor de un tronco sin formar un cogollo. Cultivada al aire libre es la que contiene mayor cantidad de vitaminas.

Lechuga Lollo rosso, su origen es italiano es de sabor amargo, color rojizo y hojas rizadas.

Cogollos, son lechugas con un tallo pequeño y forman una cabeza parecida a la col. Destacan sobre todo los de Tudela.

La lechuga tiene un alto contenido en agua, pocos hidratos de carbono, grasas y proteínas y nos aporta pocas calorías.

Propiedades

La mayor parte de las vitaminas y minerales están en las hojas más externas de la lechuga.

Si hablamos de vitaminas, destacaremos los Folatos (intervienen en la síntesis de material genético, en la producción de glóbulos rojos y blancos y la formación de anticuerpos del sistema inmunológico.

La Provitamina A o beta caroteno ( pigmento que da el color característico amarillo-anaranjado-rojizo a los vegetales, en el caso de la lechuga prevalece la clorofila ). El organismo según sus necesidades lo transforma en vitamina A. Esta vitamina es esencial para el cabello, los huesos, la piel, la visión, las mucosas, los huesos y para que el sistema inmunológico funcione correctamente. Y tiene propiedades antioxidantes.

La vitamina E, interviene en la estabilidad de las células, es igual de antioxidante que la vitamina C y ésta participa en la formación de huesos, dientes, colágeno y glóbulos rojos, favorece la absorción del hierro de los alimentos y la resistencia a las infecciones.

En cuanto a los minerales, destacan el Potasio (necesario para transmitir y generar impulsos nerviosos y para la actividad muscular normal, también colabora en el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula. Y el Hierro.

También tiene Magnesio (se relaciona con el buen funcionamiento del intestino, músculos y nervios, mejora la inmunidad y forma parte de huesos y dientes) y Calcio (el que está presente en la lechuga apenas se asimila) pero en menor proporción.

 

Composición por 100 gramos de porción comestible
Energía (Kcal) 16,7
Agua (ml) 95
Hidratos carbono (g) 1,4
Fibra (g) 1,5
Proteínas (g) 1,5
Potasio (mg) 240
Magnesio (mg) 5,7
Calcio (mg) 34,7
Vitamina A (mcg de Eq. de retinol) 29
Folatos (mcg) 33,6
Vitamina C (mg) 12,2
mcg = microgramos (millonésima parte de un gramo)