RECOMENDACIONES

  • El 50 por ciento de su dieta debe consistir en alimentos crudos. Tome un suplemento proteínico para estabilizar el azúcar sanguíneo. Agréguele a su dieta brócoli, salmón, sardina y pescados de carne blanca (lenguado, merluza, etc)

  • Evite los productos lácteos y limite su consumo a pequeñas cantidades de yogur bajo en grasas. Los productos lácteos y la carne propician las oleadas de calor y contribuyen a que los huesos pierdan calcio.

  • Evite el alcohol, la cafeína, el azúcar, los alimentos condimentados y las sopas y bebidas calientes, pues pueden desencadenar oleadas de calor, agravar la incontinencia urinaria e intensificar los cambios anímicos. Así mismo, acidifican más la sangre, lo que promueve la liberación de calcio de los huesos para servir de amortiguación. Esta es una importante causa de pérdida de hueso.

  • Haga ejercicio moderado, pero con regularidad.

  • En lo posible evite el estrés.

  • Cuando cocine, reemplace la sal por ajo o cebolla en polvo. Consumir sal aumenta la excreción de calcio en la orina.

  • Tome todos los días dos litros de agua de buena calidad para prevenir la sequedad de la piel y de las membranas mucosas

  • Para el ardor del área vaginal, utilice crema de vitamina E (sin fragancia), o abra una cápsula de vitamina E y aplíquese el aceite…

  • Si las relaciones sexuales le ocasionan dolor, lubrique la vagina con aceite de vitamina E o con gel de aloe vera.

DESCRIPCIÓN

La menopausia conocida como “cambio de vida”, es el momento en el cual la ovulación y la menstruación cesan, lo que marca el final de la fertilidad.

Cuando la mujer deja de ovular, sus ovarios dejan en gran medida de producir las hormonas estrógeno y progesterona. Aunque el estrógeno se considera una hormona sexual estrictamente ligada a la reproducción también intervienen en el funcionamiento de diversos órganos del cuerpo. Las células de la vagina, la vejiga, los senos, la piel, los huesos, las arterias, el corazón, el hígado y el cerebro contienen receptores de estrógeno y requieren que esta hormona estimule esos receptores para poder funcionar normalmente. El estrógeno se necesita, por ejemplo, para que la piel se mantenga suave y húmeda, para que el termostato interno del organismo funcione correctamente y para que las arterias permanezcan libres de obstrucciones. También es necesario para la formación normal de los huesos.

Aunque el nivel del estrógeno desciende notoriamente después de la menopausia, esta hormona no desaparece por completo del organismo femenino. Otros órganos asumen la responsabilidad de los ovarios y siguen produciendo una pequeña cantidad de estrógeno y otras hormonas. Los órganos conocidos como glándulas endocrinas producen hormonas cuya función es garantizar que las distintas funciones del organismo se desarrollen adecuadamente.

Cada mujer vive de una manera distinta la menopausia. En algunas mujeres se presenta antes que en otras, aunque se inicia a los cincuenta años, en promedio. La transición suele durar hasta cinco años. La mujer que se somete a la histerectomía deja de menstruar después de la operación, y aunque conserve uno de sus ovarios de todos modos pasa por la menopausia. Cuando la histerectomía incluye extirpación de los ovarios, la menopausia se presenta súbitamente y los síntomas suelen ser más severos.

Algunas mujeres pasan por el periodo menopáusico con muy pocos síntomas, o ninguno. Sin embargo, muchas experimentan síntomas agudos o de corta duración, como oleadas de calor, sudor nocturno, cambios anímicos, fatiga, vahídos, dolores de cabeza, ansiedad, depresión, disminución de la libido, problemas de vejiga, sequedad y escozor vaginal, ardor e incomodidad durante las relaciones sexuales, sensibilidad anormal en los senos, sequedad y envejecimiento de la piel, falta de aire, palpitaciones e insomnio.

Todos esto síntomas se deben a la deficiencia de estrógeno y progesterona. Con el paso del tiempo, la baja producción de estrógeno aumenta la posibilidad de padecer enfermedades cardiovasculares osteoporosis y atrofia vaginal. En particular, la osteoporosis representa un problema para las mujeres tras la menopausia. Se calcula que el 80 por ciento de las doscientas cincuenta mil fracturas de cadera que se presentan cada año en Estados Unidos se deben a la osteoporosis.

Es importante recordar que la menopausia no es una enfermedad. La menopausia es un proceso natural de la vida de la mujer. Lo que la mujer piensa sobre esta época de su vida, es decir, la manera en que la conceptualiza, tiene mucho que ver con la frecuencia y la severidad de los síntomas que experimenta. Si la mujer piensa que la menopausia marca el final de su juventud y de su sexualidad, esa época será para ella mucho más difícil que si la considera con toda naturalidad como la siguiente etapa de su vida. Con una dieta apropiada, suplementos nutricionales y ejercicio es posible minimizar e, incluso, eliminar, la mayoría de los efectos secundarios desagradables de la menopausia.