RECOMENDACIONES

Agréguele a su dieta ajo, productos agrios y acidophilus.

Mantenga la piel limpia, seca y libre de fricción. Después de perspirar mucho, báñese inmediatamente y no se seque el cuerpo con toalla sino con aire frío utilizando un secador de cabello. Luego aplíquese talco para bebe. Haga esto varias veces al día o cuantas veces lo necesite.

Utilice solamente jabones, desodorantes y demás artículos para la higiene personal a base de ingredientes naturales y sin químicos. Evite los productos comerciales pues contienen sustancias que irritan aun más las áreas inflamadas,

No consuma azúcar ni carbohidratos refinados. Tanto las bacterias como los hongos prosperan en presencia del azúcar.

Utilice prendas sueltas para que no le rocen la piel y 100 por ciento de algodón.

No permanezca sentado en la misma posición durante largos periodos de tiempo.

Descripción

El intertrigo es una clase de dermatitis o inflamación de la piel causada por la fricción continua de la piel contra ella misma. El intertrigo se puede presentar en cualquier sitio donde la piel está sometida a rozamiento constante con otra superficie cutánea, pero se presenta con más frecuencia en los pliegues de la ingle, en las axilas y en la región submamaria, es decir, entre las costillas y los senos. Este trastorno es más común en climas cálidos y durante el verano.

El intertrigo aparece como un sarpullido rojizo que puede ocasionar dolor y prurito. Su desarrollo es lento: empieza como una leve fisura que evoluciona poco a poco hasta que con la exposición continua a la humedad y a la fricción se convierte en una erupción persistente y pruriginosa. De vez en cuando se desarrolla una infección secundaria (por bacterias u hongos) con pústulas que exudan y luego forman costra, y que suele producir dolor y escozor severo. El intertrigo en la ingle o en los muslos puede ser tan severo que obstaculiza la movilidad del individuo.

El intertrigo afecta fundamentalmente a las mujeres obesas que perspiran profusamente. Las personas diabéticas son más propensas que las demás a contraer intertrigo e infecciones secundarias a esta enfermedad. Las personas que sufren de incontinencia urinaria también tienen un riesgo mayor de desarrollar intertrigo en el área inguinal.