RECOMENDACIONES

Si usted es propenso a la indigestión, aliméntese de manera bien balanceada y consuma abundantes alimentos ricos en fibra, como granos enteros y frutas y vegetales frescos.

Incluya en su dieta papaya fresca (contiene la enzima papaina) y piña fresca (contiene bromelaina). Estas dos frutas son magníficas fuentes de enzimas digestivas beneficiosas.

Agréguele acidophilus a su dieta. El acidophilus alivia la digestión, porque a menudo su causa es la falta de bacterias “amigables”. Abra diez cápsulas o utilice una cucharada de alguna fórmula en polvo.

Cuando se aplica en enema, el acidophilus puede producir ruidos estomacales y un poco de molestias durante aproximadamente una hora.

Para los gases, la sensación de plenitud y la acidez estomacal consuma arroz integral y/o caldos. Utilice cinco partes de agua por una parte de sustancia y hierva la mezcla durante diez minutos sin tapar. Luego tape y deje hervir a fuego lento durante cincuenta y cinco minutos. Cuele y deje enfriar. Tome sorbos a lo largo del día.

Disminuya el consumo de lentejas, maiz y soja. Estos alimentos contienen un inhibidor enzimático.

Para los gases del tracto gastrointestinal superior, tome pancreatina; para los gases del tracto gastrointestinal inferior, suplementos de microminerales. Si tiene gases, hágase un enema que equilibre el pH de su organismo utilizando el jugo de un limón fresco mezclado con un cuarto de agua tibia. Si los gases le duran varios días, hágase un enema de bífidus. Esto debe aliviar el problema en cuestión de horas.

Evite los siguientes alimentos: pasteles, judias, cafeína, bebidas carbonatadas, jugos cítricos, alimentos fritos y grasosos, pasta, pepinillos, patatas fritas y otros snacks, carne roja, carbohidratos refinados (azúcar), tomate y alimentos salados o muy condimentados.

No consuma productos lácteos,  ni alimentos procesados. Estos alimentos producen excesiva mucosidad, lo que redunda en mala digestión de la proteína.

Para aliviar las molestias digestivas que se presentan ocasionalmente, utilice tabletas de carbón activado. Las tabletas absorben los gases y las toxinas. Como interfieren la absorción de otros medicamentos y nutrientes, se deben tomar por separado y durante periodos cortos. Su uso ocasional no es perjudicial y no produce efectos secundarios.

Si la deposición tiene un olor fétido y la evacuación del intestino va acompañada de sensación de ardor en el año, haga un ayuno. Estos síntomas suelen indicar que el colon contiene material toxico.

Si le han hecho alguna cirugía abdominal (por ejemplo, si le han acortado el intestino), tome pancreatina para facilitar la digestión de los alimentos. Si sufre de hipoglicemia (bajo nivel de azúcar en la sangre), también necesita pancreatina. Si se siente muy lleno después de comer, s tiene gases o si el estómago hace ruidos, use también pancreatina.

Si el auto-test de ácido estomacal muestra que necesita mas ácido hidroclórico, tome una cucharada de vinagre de sidra de manzana, puro en un vaso de agua con cada comida para facilitar la digestión.

Acostúmbrese a masticar muy bien los alimentos. No los engulla y coma despacio.

No coma cuando está preocupado o demasiado cansado.

No tome líquidos con las comidas. Los líquidos diluyen los jugos estomacales e impiden que la digestión se realice correctamente.

Investigue que alimentos son difíciles de digerir para su organismo y evítelos por completo.

Si le da acidez estomacal y los síntomas persisten, consulte con su médico. Si el dolor empieza a bajarle por el brazo izquierdo, o si el malestar va acompañado de debilidad, vahídos o falta de aire, busque ayuda médica de urgencia. Como los síntomas iniciales del ataque cardiaco se parecen mucho a los de la indigestión y, en particular, a los de la acidez estomacal, mucha gente hace caso omiso de ellos.

Descripción

La indigestión puede ser síntoma de una enfermedad estomacal o intestinal, o puede ser una enfermedad en sí misma. Entre los síntomas de la indigestión están los gases, dolor abdominal, ruidos estomacales, sensación de llenura, eructos, nauseas, vómitos y sensación de ardor después de comer.

Tragar aire –bien sea por masticar con la boca abierta, por hablar mientras se mastica o por engullir los alimentos- puede producir indigestión. Tomar líquido junto con las comidas también contribuye a este problema porque diluye las enzimas que se necesitan para la digestión. Algunos alimentos y bebidas, entre los cuales están alcohol, vinagre, cafeína y alimentos grasosos, muy condimentados o refinados, causan indigestión porque irritan el tracto digestivo.

Otros factores que causan indigestión o que contribuyen a ella son obstrucción intestinal, malabsorción, úlcera pèptica y alteraciones del páncreas, el hígado o la vesícula biliar. Las alergias y las intolerancias alimentarias (como la intolerancia a la lactosa) también causan indigestión.

Cuando los alimentos no se digieren adecuadamente se pueden fermentar en el intestino, lo que produce dióxido de hidrógeno y dióxido de carbono. Los alimentos con un alto contenido de carbohidratos complejos, como los granos y las legumbres, son los principales responsables de los gases, pues son difíciles de digerir y, por tanto, dejan partículas sin digerir en las cuales actúan las bacterias intestinales.

Factores sicológicos, como estrés, ansiedad y preocupación, pueden alterar los mecanismos nerviosos de los cuales dependen las contracciones de los músculos estomacales e intestinales. La falta de enzimas digestivas también puede producir trastornos intestinales. La indigestión suele ir acompañada de acidez estomacal.