Recomendaciones

  • Incluya en su dieta melazas, yema de huevo, perejil, albaricoques y dátiles. Consuma pescado o pollo, leche y quesos.
  • Consuma los siguientes alimentos con moderación: coles de Bruselas, duraznos, peras, espinacas, nabo y vegetales crucíferos, como repollo, brócoli, kale y hojas de mostaza. Si sus síntomas son severos, omita estos alimentos por completo pues podrían suprimir aun más la función tiroidea.
  • Evite los alimentos procesados y refinados, incluidos la harina blanca y el azúcar.
  • Beba solamente agua destilada al vapor.
  • No tome sulfamidas ni antihistamínicos, a menos que el médico, se los haya prescrito específicamente.
  • Evite el flúor (incluido el del agua del grifo y los dentífricos) y el cloro (también se encuentra en el agua del grifo). El cloro, el fluoro y el yodo se relacionan desde el punto de vista químico. El cloro y el flúor bloquean los receptores de yodo en la glándula tiroides, lo que redunda en una producción menos de hormonas que contienen yodo y, por último, en hipotiroidismo.

Descripción

La causa del hipotiroidismo es la baja producción de hormona tiroidea. Entre sus síntomas están fatiga, inapetencia, intolerancia al frío, frecuencia cardiaca lenta, aumento de peso, periodos menstruales dolorosos, secreción lechosa de los senos, problemas de fertilidad, debilidad muscular, calambres musculares, sequedad y desescamación de la piel, colaboración cutánea entre amarilla y anaranjada (especialmente en las palmas de las manos) protuberancias amarillas en los párpados, caída del cabello (incluidas las cejas), infecciones recurrentes, estreñimiento, depresión, dificultad para concentrarse, lentitud al hablar, bocio, babeo y ojos hinchados. Los síntomas más frecuentes son fatiga e intolerancia al frío. Si usted siente frío permanentemente a pesar de que los demás sienten calos, es posible que el funcionamiento de su glándula tiroides esté disminuido.

La tiroides es el termostato interno del organismo y regula la temperatura segregando dos hormonas que controlan la rapidez con la cual el organismo quema las calorías y utiliza la energía. Cuando la glándula tiroides segrega demasiada hormona, se produce hipertiroidismo; cuando segrega muy poca, se produce hipotiroidismo. El hipotiroidismo afecta aproximadamente a cinco millones de personas en Estados Unidos, de las cuales alrededor del  90 por ciento son mujeres. Los problemas de la tiroides causan fatiga y muchas enfermedades recurrentes.

Se cree que la causa más frecuente de la lenta función tiroidea es la enfermedad de Hashimoto. En esta enfermedad, el organismo se vuelve alérgico a la hormona tiroidea. Entre los adultos, la enfermedad de Hashimoto es una de las causas mas frecuentes de bocio, es decir, de inflamación de la glándula tiroides.

Cuantificar el nivel de las distintas hormonas sanguíneas ayuda a determinar si la glándula tiroides está funcionando de manera correcta. El médico puede ordenar un examen de sangre para conocer el nivel de la hormona tiroidea o de la hormona estimulante del tiroides (TSH). Esta hormona, que es producida por la glándula pituitaria, regula la producción de hormona tiroidea. Incluso un descenso insignificante de la función tiroidea se traduce en un aumento del nivel de la hormona TSH se eleva cuando está comenzando a alterarse el funcionamiento de la glándula tiroides.

Otro examen que se suele practicar es el de absorción de yodo. Este examen implica ingerir una pequeña cantidad de yodo radioactivo. Los rayos X muestran cuanto yodo absorbió la tiroides. Una absorción baja de yodo podría ser señal de hipotiroidismo.