RECOMENDACIONES

Haga estrictamente una dieta que no contenga sal. Esto es fundamental para bajar la presión arterial. Sin embargo, disminuir el consumo de sal no es suficiente, la sal se debe eliminar por completo de la dieta. Lea detenidamente las etiquetas de los productos y evite aquellos cuya etiqueta diga “sal”, “sodio” o el símbolo “Na”. Algunos alimentos y aditivos que se deben evitar en una dieta libre de sal son glutamato monosódico, vegetales enlatados (excepto si en la etiqueta dice SIN SODIO o SIN SAL), alimentos preparados comercialmente, dentífricos que contengan sacarina, medicamentos sin prescripción médica que contengan ibuprofeno, bebidas gaseosas dietéticas; alimentos que contengan inhibidores de moho, preservativos y sustitutivos del azúcar; ablandadores de carnes y salsa de soja.

Haga una dieta alta en fibra y tome fibra en suplemento.

Nota: La fibra en suplemento no se debe tomar junto con otros suplementos o medicamentos, sino por separado.

Consuma muchas frutas y vegetales, como manzana, espárrago, plátano, brócoli, repollo, melón cantalupo, berenjena, ajo, toronja, vegetales color verde oscuro, guisantes, pasas y boniato.

Incluya en su dieta zumos frescos. Los de remolacha, zanahoria, apio, frutas cítricas, perejil, espinaca y sandía son muy saludables.
Consuma granos, como arroz integral.

Tome únicamente agua envasada.

Evite todas las grasas de origen animal. Los siguientes alimentos están prohibidos: bacón, carne de res, consomés, hígado de pollo, cerdo, salchichas y carnes ahumadas o procesadas. Se puede consumir, pescado de piel blanca, y pavo o pollo sin piel y asados a la parrilla. Obtenga su proteína en fuentes vegetales, en los granos y en las legumbres.

Evite alimentos como queso curado, carne curada, anchoas, aguacate, chocolate, fabas o judías, arenque conservado en vinagre, crema agria, Jerez, vino y yogur.

Evite por completo el alcohol, la cafeína y el tabaco.

Si está tomando algún inhibidor MAO para la depresión (drogas que los médicos prescriben para bajar la presión arterial y para tratar la depresión, las infecciones y el cáncer), evite el químico tiramina y su precursor, tirosina. Combinar los inhibidores MAO con tiramina hace que la presión arterial se dispare y puede precipitar un accidente cerebrovascular.

Entre los alimentos que contienen tiamina están:

• las almendras,
 aguacate,
• plátano,
 hígado de res y de pollo,
 cerveza, chocolate, café,
 habas o judías,
 arenque
• piña,
 semillas de sésamo, pasas,
• salchichas, crema agria, salsa de soja, vino, extractos de levadura y yogur.

 En general, se deben evitar todos los alimentos ricos en proteínas que hayan sido conservados en vinagre o que hayan sido sometidos a un proceso de maduración o de fermentación entre otros.

• También se deben evitar todos los medicamentos para el resfriado y las alergias que se compran sin prescripción médica.

Manténgase en un peso bajo. Si tiene sobrepeso, tome medidas para perder las libras que le sobran.

Ayune todos los meses entre tres y cinco días. Hacer periódicamente ayuno de limpieza es provechosos para desintoxicar el organismo.

Haga con regularidad ejercicio moderado. No se exceda, especialmente si está en clima cálido o húmedo.

Advertencia: Consulte con su médico antes de emprender cualquier programa de ejercicios, especialmente si ha llevado una vida sedentaria durante algún tiempo.

Duerma el número de horas que necesite.

Hágase chequear la presión arterial cada cuatro o seis meses, por lo menos. Como los síntomas de la hipertensión a menudo no son perceptibles, es importante hacerse examinar periódicamente la presión arterial por un profesional, en particular cuando se pertenece a la categoría de alto riesgo.

Si usted está embarazada, haga que su médico le tome la presión arterial frecuentemente. Cuando no se trata, la hipertensión arterial durante el embarazo es muy peligrosa, pues puede avanzar repentinamente y convertirse en un peligro tanto para la madre como para el hijo.

No tome antihistamínicos, excepto con supervisión médica.

No tome suplementos que contengan los aminoácidos fenilalanina  o tirosina. También debe evitar el edulcorante artificial aspartamen, pues contiene fenilalanina.

Haga todo lo posible por evitar el estrés.

Descripción

Hipertensión Arterial

Cuando el corazón bombea la sangre a través de las arterias, ejerce presión contra las paredes de los vasos sanguíneos. En las personas que sufren de hipertensión, esta presión es anormalmente alta.

Son varios los factores de los cuales depende que la presión arterial sea alta, baja o normal:

• el volumen de la sangre,
• la resistencia de los vasos sanguíneos al flujo sanguíneo y
 la distribución de la sangre hacia los distintos órganos.

A su vez todos estos factores pueden verse afectados tanto por la actividad del sistema nervioso como por la actividad de algunas hormonas.

Cuando la presión arterial es alta, el corazón tiene que trabajar más duro para bombear la cantidad de sangre que todos los tejidos del organismo necesitan. Con el tiempo, éste problema suele conducir a insuficiencia renal, insuficiencia cardiaca y accidentes cerebrovasculares. Además, la presión arterial alta frecuentemente se asocia con enfermedad cardiaca coronaria, arteriosclerosis, trastornos renales, obesidad, diabetes, hipertiroidismo y tumores adrenales.

Se calcula que la sexta parte de ciudadanos en el mundo occidental padecen hipertensión arterial y un tres por ciento más llegaran a tenerla y además la hipertensión afecta ya más de la mitad de todos los ciudadanos del mundo occidental mayores de sesenta y cinco años. El porcentaje de las personas afroamericanas afectadas por la hipertensión arterial equivale, aproximadamente, a la tercera parte de las personas de raza blanca que presentan este trastorno. La probabilidad de desarrollar insuficiencia renal a causa de la hipertensión arterial es dieciocho veces más alta entre los afroamericanos de veinticuatro a cuarenta y cuatro años.

Los hombres tienden a presentar hipertensión con más frecuencia que las mujeres, pero el riesgo de las mujeres aumenta tras la menopausia y alcanza el mismo nivel que el de los hombres. El riesgo que tienen las mujeres de presentar hipertensión también aumenta con el embarazo y con los anticonceptivos orales.

Debido a que la presión arterial alta no suele producir síntomas mientras no se presentan complicaciones, se conoce como el “Asesino silencioso”. Entre los síntomas de que la hipertensión está, en una etapa avanzada se cuentan:

o dolores de cabeza,
o sudoración,
aceleración del pulso,
falta de aire,
vahídos y alteraciones visuales.

La presión arterial se divide en dos categorías: primaria y secundaria.

La hipertensión primaria es la presión arterial alta que no es consecuencia de ninguna enfermedad. Aun cuando su causa exacta se desconoce, se han identificado varios factores de riesgo, entre ellos tabaquismo, estrés, obesidad, uso excesivo de estimulantes (como café o té), abuso de drogas, alta ingesta de sodio y uso de anticonceptivos orales. Como la excesiva retención de agua puede ejercer presión contra los vasos sanguíneos, las personas que consumen alimentos ricos en sodio tienen un riesgo mayor de presentar hipertensión. La hipertensión también es frecuente en las personas que tienen sobrepeso. El estrés también puede hacer que la presión arterial se eleve, porque hace que las paredes de las arterias se constriñan. Las personas con antecedentes familiares de hipertensión también tienen más probabilidades de presentar este trastorno.

Cuando la presión arterial es persistentemente alta a causa de algún problema de salud, como, por ejemplo, alteración hormonal o estrechamiento hereditario de la aorta, se habla de hipertensión secundaria. También es posible sufrir de hipertensión secundaria por constricción crónica o por pérdida de elasticidad de los vasos sanguíneos a causa de la acumulación de placas de grasa en el interior de las paredes de vaso. Esta condición se conoce como aterosclerosis. La arteriosclerosis y la aterosclerosis son precursores frecuentes de la hipertensión. El estrechamiento y/o el endurecimiento de las arterias dificulta la circulación de la sangre a través de los vasos sanguíneo. En consecuencia, la presión arterial se eleva. La hipertensión secundaria también puede deberse a mal funcionamiento de los riñones, lo que produce retención excesiva de sodio y de fluidos en el organismo. Este aumento del volumen sanguíneo dentro de los vasos eleva la presión arterial. Los riñones también pueden elevar la presión arterial segregando sustancias que constriñen los vasos sanguíneos.

Para poder diagnosticar hipertensión arterial, el médico utiliza un aparato llamado tensiómetro (también conocido como esfigmomanómetro). La presión arterial está representada por un par de números.

• El primer número es la presión sistólica, que es la presión que la sangre ejerce cuando el corazón late e impulsa la sangre hacia el interior de los vasos sanguíneos. Esta lectura muestra la presión arterial en su punto más alto.
• La segunda lectura es la presión diastólica, que se registra cuando el corazón está en reposo entre un latido y otro y, por tanto, cuando la presión arterial está en su punto mas bajo. Las dos cifras representan la altura (en milímetros, o mm) que alcanza una columna de mercurio (Hg) sometida a la presión de la sangre.
 La lectura de la presión arterial combinada se expresa luego como una proporción entre la presión arterial sistólica y la presión arterial diabólica.
• Así pues, en una persona cuya presión arterial sea normal, la presión sistólica es de 120mm Hg y la presión diastólica, de 80 mm Hg; combinadas estas dos presiones se expresan como 120 sobre 80, es decir, 120/80.

Tanto la lectura sistólica como la lectura diastólica son importantes y ninguna de las dos debe ser alta. La presión arterial normal de las personas adultas puede ir desde 110/70 hasta 140/90, mientras que lecturas de 140/90 hasta 160/90 ó hasta 160/95 indican que el individuo está al borde de la hipertensión. Se considera que una presión arterial superior a 180/115 es excesivamente alta.

Para el médico es imposible hacer un diagnóstico correcto de hipertensión arterial con una sola lectura. Para que el resultado sea confiable, el examen se debe repetir varias veces en el transcurso del día. Es mejor hacerse el examen en el hogar, pues esto facilita el monitoreo periódico. Tomarse regularmente la presión arterial en el hogar sirve para:

• Determinar si la presión arterial solamente se eleva durante las consultas médicas (efecto de la bata blanca).
• Colaborar con el médico controlándose uno mismo la hipertensión arterial.
• Reducir la frecuencia de las citas médica para monitorizar la presión arterial.