RECOMENDACIONES

Cuando tenga un ataque de gota, empiece a consumir únicamente frutas y vegetales crudos (es mejor tomarlos en zumo). Mantenga esta dieta durante dos semanas. El zumo de cereza congelado o fresco es excelente. Tome también zumo de apio diluido con agua mineral, no del grifo. Las cerezas y las fresas neutralizan el ácido úrico, por lo cual se deben consumir en abundancia. Incluya también en su dieta nueces.

Mantenga una dieta baja en purinas. Las purinas son compuestos orgánicos que contribuyen a la formación de ácido úrico y se encuentran en alimentos como anchoas, espárragos, consomé, arenque, salsas de carne, champiñones, mejillones, sardinas y mollejas.

Beba abundante agua de buena calidad. Los líquidos favorecen la excreción de ácido úrico.

Evite todas las carnes, incluidas las vísceras. La carne contiene cantidades sumamente altas de ácido úrico.

No consuma alcohol. El alcohol aumenta la producción de ácido úrico y se debe eliminar de la dieta.

No consuma alimentos fritos, nueces asadas ni ningún alimento que haya sido cocido con aceite, o que contenga aceite que haya sido sometido al calor. Los aceites se rancian al calentarlos. Las grasas rancias destruyen rápidamente la vitamina E, lo que promueve la liberación de altas cantidades de ácido úrico.

Evite los alimentos ricos en calorías, como las tartas. Excluya de su dieta los productos que contienen harina blanca y azúcar.

Evite el aminoácido glicina. La glicina se convierte en ácido úrico más rápidamente en la gente que sufre de gota.

Limite su consumo de cafeína, coliflor, fríjol seco, lenteja, pescado, huevos, guisantes, aves de corral, espinaca y productos con levadura.

Si usted tiene exceso de peso, pierda esos kilos que le sobran. Bajar de peso ayuda a reducir los niveles séricos de ácido úrico. Sin embargo, evite las dietas demasiado restrictivas para bajar de peso. Reducir abruptamente la ingesta de alimentos o ayunar durante más de tres días puede hacer que se eleve el nivel de ácido úrico.

Descripción

La gota es un tipo de artritis que se presenta cuando hay demasiado ácido úrico en la sangre, en los tejidos y en la orina. El ácido úrico es el producto final del metabolismo de unas sustancias químicas llamadas purinas. El organismo de las personas que sufren de gota no produce suficiente enzima digestivo uricasa, la cual oxida el ácido úrico relativamente insoluble y lo convierte en un compuesto altamente soluble. El resultado es que el ácido úrico se acumula en la sangre y en los tejidos y, por ultimo, se cristaliza.

Al cristalizarse, el ácido úrico adquiere forma de aguja y, como si lo fuera, se hunde de golpe en las articulaciones. Aunque al parecer el ácido úrico prefiere la articulación del dedo gordo del pie, otras articulaciones también son vulnerables, entre ellas el centro del pie, el tobillo, la rodilla, la muñeca e, incluso los dedos. El primer síntoma suele ser un dolor agudo. Luego las articulaciones afectadas se inflaman y se ven como si estuvieran infectadas; rojas, inflamadas, calientes y sumamente sensibles al tacto.

El ácido úrico es un subproducto de algunos alimentos, por lo que la gota se  relaciona evidentemente con la dieta. La obesidad y las dietas inadecuadas aumentan el riesgo de contraer gota. La gota se ha llamado la enfermedad de los hombres ricos, pues se asocia con consumo abundante de alcohol y de alimentos suculentos.

Sin embargo, la gota afecta a personas de todos loa ámbitos, en particular a los hombres de cuarenta a cincuenta años. Esta enfermedad se puede heredar o puede ser precipitada por factores como hacer dietas demasiado restrictivas, beber alcohol, tomar algunos medicamentos y comer en exceso. Otros factores que influyen en el desarrollo de la gota son estrés, cirugía y lesión en las articulaciones. Aproximadamente el 90 por ciento de los pacientes de gota son hombres. Un problema que a menudo se asocia con la gota son los cálculos renales de ácido úrico.

Para obtener un diagnóstico definitivo de gota, el médico inserta una aguja en la articulación afectada y extrae fluido que se manda examinar microscópicamente a fin de determinar si contiene los característicos cristales de ácido úrico.