RECOMENDACIONES

Siga el programa de suplementos nutricionales que se recomienda en esta sección.

Si su oftalmólogo le recomienda algún medicamento para controlar el glaucoma y usted está satisfecho con los resultados, no lo deje de utilizar. Tome también dosis altas de vitamina C, pero solo con supervisión médica.

No someta a sus ojos a estrés prolongado, como ver televisión, leer y utilizar el ordenador durante periodos largos. Si tiene que realizar algún trabajo que le exigua forzar la vista, deje descansar los ojos periódicamente. Aproximadamente cada veinte minutos levante los ojos y enfóquelos durante u n minuto, mas o menos, en algún objeto distante.

Evite el humo del tabaco, el café, el alcohol, la nicotina y todo lo que contenga cafeína.

Cuando tome algún líquido, asegúrese de tomar solamente una cantidad pequeña.

Evite las dosis altas de niacina (mas de 200 miligramos diarios en total).

Descripción

El glaucoma es una enfermedad grave de los ojos que se caracteriza por una elevación anormal de la presión intraocular, que es la presión de los fluidos del interior del globo ocular ejercen en otras partes del ojo. Cuando la presión no se corrige, se atrofia la retina y, a la larga, también el nervio óptico. Esto conduce a pérdida de visión o, incluso, a la ceguera total. El glaucoma es una de las principales causas de ceguera. Esta enfermedad suele afectar a las personas mayores de cuarenta años, y es más común en las mujeres que en los hombres.  

Las personas que tienen mas riesgo de desarrollar glaucoma son:

las de ascendencia africana,

las diabéticas,

las que tienen presión arterial alta,

las que tiene miopía severa,

las que tienen antecedentes familiares de glaucoma,

y las que toman medicamentos corticosteroides.

Muchos casos de glaucoma pasan inadvertidos mientras la persona no empieza a perder la vista.

El glaucoma se divide en dos categorías básicas.

El más severo (pero, afortunadamente, el menos común) es el llamado glaucoma de ángulo cerrado. Los ataques de este tipo de glaucoma se presentan cuando el conducto a través del cual drenan normalmente los fluidos oculares se obstruye o se estrecha. Esto generalmente se debe a que los conductos oculares que permiten la salida de fluidos se constriñen o se endurecen, lo cual produce fuertes dolores, mala visión e, incluso, ceguera. Se considera que este problema es una emergencia médica.

Entre las primeras señales de que algo anormal está ocurriendo están dolor o malestar en el ojo (especialmente durante la mañana), visión borrosa, ver halos alrededor de las luces, e incapacidad de las pupilas de adaptarse a la oscuridad.

Entre los síntomas del ataque agudo están dolor palpitante en el ojo y pérdida de la visión (especialmente de la visión periférica, pupilas fijas y levemente dilatadas que no reaccionan adecuadamente ante la luz, y un acusado aumento de la presión interna del ojo, en especial en un lado. Estos síntomas se presentan muy rápido y pueden ir acompañados de nauseas y vómito. En el transcurso de apenas tres a cinco días se puede producir daño permanente de la visión, por lo que es imperativo tratar el problema en el curso de las primeras veinticuatro a cuarenta y ocho horas.

La forma más común de glaucoma, responsable del 90 por ciento de todos los casos de esta enfermedad, es el glaucoma crónico de ángulo abierto. Aun cuando en esta clase de glaucoma  no se presente obstrucción física y las estructuras del ojo parecen normales, el drenaje de fluidos es inadecuado para mantener el nivel normal de la presión intraocular.

A pesar de que el glaucoma agudo es una perspectiva atemorizante en particular para quienes tienen algo riesgo, el glaucoma crónico es mucho más insidioso porque los síntomas se suelen presentar solo cuando la enfermedad ya está muy avanzada. Para entonces, la visión ya puede haber sufrido un daño irreversible.

Los síntomas mas pronunciados del glaucoma de ángulo abierto son pérdida u “oscurecimiento” de la visión periférica y reducción marcada de la visión nocturna o de la capacidad del ojo de adaptarse a la oscuridad. La visión periférica es la capacidad de ver “por fuera del ángulo del ojo”. La pérdida de la visión periférica deja al individuo con “visión de túnel”.

Otros síntomas son dolores de cabeza leves pero crónicos (se suelen confundir con dolores de cabeza por tensión), necesidad de cambiar frecuentemente la prescripción de los lentes y/o ver halos alrededor de la luz eléctrica.

El glaucoma tiene probablemente muchas causas, pero se relaciona de modo especial con estrés, problemas nutricionales y enfermedades como diabetes y presión arterial alta. Los problemas asociados con el colágeno, la proteína más abundante en el organismo humano, también se han vinculado con el glaucoma.

El colágeno aumenta la fortaleza y la elasticidad de los tejidos del organismo, especialmente de los tejidos oculares. Las anomalías del colágeno y de los tejidos de la parte posterior del ojo contribuyen a “bloquear” los tejidos a través de los cuales drena normalmente el fluido intraocular.

La consecuencia es la elevación de la presión interna del ojo, lo que conduce al glaucoma y a la pérdida de visión. Los problemas de salud ocasionados por errores del metabolismo del colágeno a menudo se relacionan con trastornos oculares.