RECOMENDACIONES

Tome abundante agua destilada y zumos frescos.

No consuma alimentos sólidos mientras tenga fiebre y dolor en las articulaciones. Luego, haga una dieta ligera que incluya frutas y vegetales frescos, yogur, y zumos de frutas.

Mientras se esté recuperando, no consuma cafeína, bebidas gaseosas, alimentos fritos, procesados o refinados, sal ni azúcar en ninguna forma. Estos alimentos retrasan la curación.

Para recuperarse es fundamental que descanse mucho en cama.

Si el médico le prescribe antibióticos, tome acidofilus para reemplazar las bacterias “amigables”. Los antibióticos pueden ser necesarios para combatir la infección por estreptococos y para evitar que el corazón sufra daño permanente.

Sin embargo, los antibióticos y el acidofilus no se deben tomar al mismo tiempo.

Descripción

La fiebre reumática es una secuela de las infecciones por estreptococos. Se desarrolla de manera característica después de que el individuo ha tenido problemas de garganta por estreptococos, amigdalitis, fiebre escarlatina o infección en los oídos. La fiebre reumática afecta especialmente a los niños desde los tres a los dieciocho años. Puede afectar a una sola parte del cuerpo, o a varias, entre ellas el corazón, el cerebro y las articulaciones. Cuando el corazón resulta afectado, una o más válvulas cardiacas pueden sufrir daño permanente.

Los primeros síntomas de la fiebre reumática son dolor, inflamación y rigidez en una articulación grande, como la rodilla, además de fiebre. El dolor y el edema pueden pasar de una articulación a otra y pueden ir acompañados de erupción en la piel. Después de un episodio, la enfermedad tiende a presentarse de nuevo.