RECOMENDACIONES

Aliméntese solo con productos cultivados orgánicamente y que no hayan sido tratados con sustancias químicas ni aditivos, entre ellos los huevos, frutas, granos sin gluten, nueces y semillas crudas, vegetales y aceites vegetales prensados en frío. La mejor dieta para las personas que sufren de esclerosis múltiple es la vegetariana.

Consuma abundante alfalfa y brotes crudos, además de alimentos que contengan ácido láctico. También debe consumir “bebidas verdes” por su alto contenido en clorofila.

Consuma muchas verduras de hoja verde oscura porque son buenas fuentes de vitamina K.

A fin de prevenir la acumulación de sustancias tóxicas en los músculos, tome todos los días por lo menos ocho vasos de agua de buena calidad.

Evite los siguientes productos: alcohol, chocolate, café, productos lácteos, alimentos fritos, alimentos muy condimentados, alimentos refinados, carne, maíz, trigo, sal, especias, azúcar, tabaco, y alimentos procesados, enlatados o congelados.

Tome algún suplemento de fibra. La fibra es importante para prevenir el estreñimiento. Hágase periódicamente enemas de limpieza calientes utilizando el jugo de un limón fresco. Para evitar que los desechos tóxicos interfieran la función muscular, es importante mantener limpio el colon.

Nunca consuma grasas saturadas, aceites procesados, aceites que hayan sido sometidos al calor (durante el procesamiento o la cocción), ni aceites que hayan sido almacenados sin refrigeración.

Hágase exámenes para comprobar si tiene alguna alergia alimentaria. Nosotros pensamos que las alergias a los alimentos desempeñan un papel importante en el desarrollo y en el avance de la esclerosis múltiple. Desafortunadamente, a menudo las alergias solo se detectan cuando ya han deteriorado irreversiblemente a los nervios.

Por tanto, es vital detectarlas oportunamente. Eliminar de la dieta los alimentos perjudiciales puede retardar el avance de la enfermedad y evitar que se produzca mas daño.

Evite el estrés y la ansiedad. Los episodios de exacerbación de la esclerosis múltiple suelen ir precedidos de un trauma o de un periodo de perturbación emocional.

En lo posible, no se exponga al calor. No se bañe con agua caliente, no tome el sol y evite el clima cálido. No conviene que su temperatura corporal suba mucho; no deje que su cuerpo se caliente demasiado al trabajar o al hacer ejercicio, y evite fatigarse en exceso. Así mismo, debe evitar las infecciones virales. Todo eso contribuye a empeorar los síntomas o a precipitar un ataque.

Los masajes, el ejercicio practicado con regularidad y la actividad mental son de suma importancia para conservar el funcionamiento de los músculos y lograr la remisión de los síntomas. Sin embargo, cuando el ejercicio eleva la temperatura corporal, puede disminuir la actividad de los nervios implicados y se pueden agravar los síntomas. Nadar es el mejor ejercicio.

Conviene practicar otros ejercicios entre agua fría porque la temperatura corporal se mantiene baja y el agua soporta el peso del cuerpo. Los ejercicios de estiramiento sirven para prevenir las contracturas musculares. La terapia física suele ser necesaria.

Cuando los síntomas se empiecen a exacerbar, repose en cama por lo menos dos días. Eso suele bastar para detener los ataques leves.

Junto con los miembros de su familia, instrúyase sobre su enfermedad y busque fuentes de apoyo emocional. Comuníquese con la Sociedad Nacional de Esclerosis Múltiple.

Si su médico le transmite la idea de que no va a mejorar, cambie de médico. Esa forma de pensar puede tener efectos desastrosos en su salud.

Descripción

La esclerosis múltiple es una enfermedad progresiva y degenerativa del sistema nervioso. Esta enfermedad afecta a diversas partes del sistema nervioso, entre ellas el cerebro, el nervio óptico y la médula espinal, destruyendo la vaina de mielina que cubre los nervios y produciendo tejido cicatricial llamado placa, lo que a la larga conduce a la destrucción de los nervios. Este proceso se conoce como esclerosis.

Dependiendo de la porción o de las porciones del sistema nervioso que están afectadas, los síntomas varían entre las distintas personas. En las etapas iniciales de la enfermedad, la persona puede presentar vahídos, cambios emocionales y/o depresión, problemas oculares como visión borrosa o visión doble, sensación de hormigueo y/o adormecimiento, especialmente de las manos y los pies, pérdida del equilibrio y/o de la coordinación, rigidez muscular, nauseas y vómito, lenguaje atropellado y confuso, temblor, sensación vaga de debilidad y/o fatiga, y dificultad respiratoria. Los hombres pueden presentar impotencia.

A medida que la enfermedad avanza, el paciente empieza a tambalearse y a caminar con dificultad. En las etapas avanzadas de la esclerosis múltiple, los movimientos se vuelven más espásticos y se puede presentar parálisis y dificultad para respirar. En esas etapas se suelen presentar problemas de vejiga e intestino, especialmente incontinencia o urgencia urinaria crónica. Además, el paciente puede experimentar fatiga extrema, uno de los síntomas mas incapacitantes de la esclerosis múltiple.

La esclerosis múltiple sigue un patrón en el cual los periodos de exacerbación de los síntomas van seguidos de periodos de disminución o, incluso, de desaparición de los síntomas. El desarrollo de esta enfermedad es variable: puede ser relativamente benigno (pocos ataques de naturaleza leve a lo largo de décadas), o puede ser rápido y totalmente incapacitante. Pero por lo regular su desarrollo es lento, desaparece temporalmente y vuelve a aparecer de modo intermitente. Los ataques suelen ser más severos cada vez.

La causa de la esclerosis múltiple no se conoce, pero una creencia generalizada es que se trata de una enfermedad autoinmune en la cual los glóbulos blancos de la sangre atacan las vainas de mielina de los nervios como si se tratara de sustancias ajenas al organismo. El estrés y la malnutrición, derivada de la mala absorción de los nutrientes o de una dieta inadecuada, suelen preceder el inicio de la enfermedad.

Algunos expertos piensan que un virus aun no identificado podría ser el causante de la enfermedad. Posiblemente la herencia también interviene. Según otra teoría, la enfermedad es producida por intolerancia a algunos alimentos, o por alergias alimentarias, en particular a los productos lácteos y al gluten.

El envenenamiento del cerebro con productos químicos, como pesticidas, químicos industriales y metales pesados, también podría explicar en parte el desarrollo de la esclerosis múltiple. Hay toxinas medioambientales capaces de alterar las vías metabólicas normales del organismo, lo que se traduce en deterioro de las vainas de mielina que protegen los nervios.

Incluso sustancias que no son necesariamente toxicas para todo el mundo pueden afectar adversamente a las personas susceptibles. Se sabe que algunas toxinas producidas por las bacterias y los hongos del organismo provocan síntomas parecidos a los de la esclerosis múltiple.

Muchos expertos consideran que el envenenamiento con mercurio es la causa de la esclerosis múltiple en muchos casos. Se ha demostrado que el mercurio se liga al DNA de las células y las membranas celulares, produciendo deformación celular e inhibiendo el funcionamiento de las células.

Se sabe que las amalgamas de mercurio que se utilizan en odontología (la principal fuente de exposición al mercurio para la mayoría de los estadounidenses) les producen a algunas personas síntomas idénticos a los de la esclerosis múltiple. Más aún, se ha encontrado que el nivel de mercurio del organismo de los pacientes de esclerosis múltiple es, en promedio, siete veces más alto que el de las personas que no sufren de esta enfermedad.

Por último, el hecho de que esta enfermedad sea bastante común en Europa y en Estados Unidos, pero prácticamente  desconocida en países como el Japón, Corea, y China, sugiere que la dieta podría desempeñar un papel clave en el desarrollo de la esclerosis múltiple. Y ello es por:

El consumo de grasas saturadas, colesterol y alcohol, que está tan generalizado en los países occidentales, redunda en la producción de una sustancia parecida a la hormona llamada prostaglandina 2 (PG2), que promueve la respuesta inflamatoria y empeora los síntomas de la esclerosis múltiple.

Sin embargo en los países asiáticos, la gente consume mucho menos grasa de la que se consume en América del Norte y en  Europa. La dieta de los asiáticos es rica en alimentos de origen marino, semillas y aceites de fruta, que tienen altas concentraciones de ácidos grasos esenciales, entre ellos ácidos grasos esenciales omega-3, los cuales ejercen un efecto inhibidor de la respuesta inflamatoria.

La esclerosis múltiple se suele diagnosticar entre los veinticinco y los cuarenta años. La enfermedad afecta casi dos veces mas a las mujeres que a los hombres, y solo en raras ocasiones se presenta en niños y en personas mayores de sesenta años. Para el diagnóstico se puede utilizar la Resonancia Magnética RM. Sin embargo, no existe una prueba única para diagnosticar la esclerosis múltiple, y el diagnostico debe hacerse descartando otras posibles causas de los síntomas.

Aun cuando no se conoce cura para esta enfermedad, se ha demostrado que los programas nutricionales y suplementarios son provechosos para los pacientes de esclerosis múltiple. Las personas que han sufrido durante mucho tiempo de esta enfermedad no se benefician tanto como las personas jóvenes que están empezando a presentar síntomas. Estas personas suelen advertir que los suplementos correctos retardan o, incluso, detienen el avance de su enfermedad.