RECOMENDACIONES

Consuma productos lácteos agrios, como yogur y kéfir.

Incluya en su dieta, remolacha, huevos, verduras de hoja verde oscura, leche entera, nueces crudas, semillas y soja.

Por su alta concentración de nutrientes, tome zumos frescos de remolacha, zanahoria, fríjol verde, verduras de color verde, guisantes y uvas

Haga comidas pequeñas, tome poco líquido de una sola vez, y tome todos los días dos cucharadas de aceite de oliva.

Debe consumir alimentos proteicos y descartar los ricos en hidratos de carbono.

Evite las bebidas alcohólicas, los alimentos fritos, los edulcorantes artificiales como el aspartame, la cafeína y la nicotina. Evite también los alimentos y el azúcar refinado.

Cuídese mucho. Para controlar la epilepsia es de suma importancia hacer una dieta correcta y tomar suplementos nutricionales.

Para mejorar la circulación hacia el cerebro, haga ejercicio con regularidad pero con moderación.

En lo posible, evite el estrés y la tensión.

No vaya a discotecas donde haya luces fluorescentes o tipo flash.

Procure no conducir por la noche, las luces de otros coches pueden desencadenarle ataques.

Manténgase alejado de los pesticidas.

No cocine con utensilios de aluminio. Utilice ollas de vidrio o de acero inoxidable. Durante la cocción, el aluminio puede desprenderse en cantidades ínfimas y llegar a los alimentos. Esto contribuye a las convulsiones.

Le convendría hacerse un examen de cabello para determinar si la causa de las convulsiones es toxicidad por algún metal.

Descripción

La epilepsia es una enfermedad que se caracteriza por convulsiones recurrentes provocadas por alteraciones eléctricas de las células nerviosas de determinada área del cerebro. En el 75 por ciento de los casos, las convulsiones empiezan a presentarse en la infancia y se caracterizan por ausencia mental con mirada fija y vacía durante unos cuantos segundos. En el 25 por ciento restantes, las convulsiones aparecen mas tarde en la vida.

La causa de la mayoría de los casos de epilepsia es desconocida. Se considera que la enfermedad es hereditaria; no obstante, en la mayoría de los casos la predisposición genética al parecer no es la única causa de la enfermedad. Es probable que otros factores, como falta de oxigeno durante el parto o lesión en la cabeza posteriormente, también influyan.

Las convulsiones epilépticas pueden presentarse sin razón aparente, o pueden ser desencadenadas por una gran variedad de circunstancias, como:

Exposición a un alergeno, Retirada de un medicamento o Del alcohol, Fiebre, Luz intermitente (flash), Hambre-hipoglucemia, Infección, Falta de sueño, Desequilibrios metabólicos o nutricionales, o Trauma, especialmente en la cabeza.

La causa más común de las convulsiones es la epilepsia. Esta enfermedad ataca a una de cada cien personas.

Entre las distintas clases de convulsiones están las siguientes:

• Ausencia (pequeño mal). Esta clase de convulsiones se presentan con mayor frecuencia en los niños. Su peculiaridad es una mirada inexpresiva que dura alrededor de medio minuto; la persona parece estar soñando despierta. Durante este tipo de convulsiones, el individuo no tiene consciencia de lo que le rodea.

• Atónica (con caída). Estas convulsiones son frecuentes en la infancia. El niño pierde el conocimiento durante unos diez segundos y generalmente se cae porque pierde completamente el tono muscular.

• Parcial compleja (lóbulo temporal). Las características de esta clase de convulsiones son una mirada vacía e inexpresiva, actividad sin orden ni concierto y movimientos de masticación. La persona que presenta esta clase de convulsiones se ve atontada y ajena a lo que la rodea, y puede actuar de manera extraña. Posteriormente no recuerda el episodio. No es raro experimentar antes de esta clase de convulsiones una señal característica de advertencia, llamada aura.

• El aura es, en si misma, una convulsión parcial con la característica de que el individuo conserva la consciencia. El aura se suele experimentar como un sonido, un olor peculiar o “mariposas” en el estómago. Un hombre que sufría de epilepsia y que era sumamente aficionado a las carreras de caballos contó que inmediatamente antes de perder el conocimiento siempre escuchaba el estrépito de una multitud, seguido del nombre de uno de los caballos favoritos de la carrera.

• Generalizada tónica-clónica (gran mal). Las características de esta clase de convulsiones son gritos súbitos, caída, rigidez muscular y sacudida involuntaria de los músculos, respiración superficial y piel azulada. También es posible perder el control de la vejiga. El episodio suele durar entre dos y cinco minutos, y va seguido de confusión, fatiga y/o pérdida de memoria. Presenciar un episodio de estos es una experiencia aterradora, especialmente la primera vez.

• Mioclónica. Se caracteriza por la presencia de contracciones musculares masivas, breves e involuntarias.

• Parcial simple (jacksoniana). Las sacudidas o contracciones empiezan en los dedos de las manos y de los pies y van ascendiendo por todo el cuerpo. La persona permanece consciente.

• Parcial simple (sensorial). En este tipo de convulsión la persona puede ver, oír o percibir cosas que no existen. En algunas ocasiones es síntoma preliminar de una convulsión generalizada.

Los suplementos nutricionales y una correcta alimentación cetogénica es importante para las personas que sufren de epilepsia.