RECOMENDACIONES

Haga una dieta balanceada que incluya vegetales crudos, frutas, granos, semillas, nueces y proteína de calidad. Disminuya el consumo total de alimentos, pero aumente la cantidad de alimentos crudos. Incluya en su dieta brócoli, repollo, coliflor, pescado, frutas, granos enteros, nueces, y soja.

Tome agua embotellada, aunque no sienta sed, `pues su organismo la necesita en abundancia.

Incluya en su dieta ajo, cebolla, hongos. Estos alimentos son buena fuente de germanio, que reduce el daño ocasionado por los radicales libres e interviene como catalizador en el suministro de oxígeno a los tejidos que presentan deficiencia.

Evite el alcohol, la cafeína, la carne roja, la sal, el tabaco, la harina blanca, el azúcar blanco, los aditivos químicos, las drogas, los pesticidas y e agua del grifo.

Haga ejercicio con regularidad. El ejercicio es de suma importancia para retardar el proceso de envejecimiento porque aumenta la disponibilidad de oxigeno en los tejidos, un factor clave para la energía y la vitalidad. Caminar a buen paso es un magnífico ejercicio, pero nadar es aun mejor. Nadar es un ejercicio aeróbico de bajo impacto en el cual interviene todo el organismo; además tonifica los músculos del torso y hasta relaja la mente.

Haga ejercicios de respiración profunda para que mejore la oxigenación de su sangre. Sostenga la respiración durante treinta segundos cada media hora. Inspire, coloque la lengua en el paladar superior en el punto donde los dientes se juntan con la encía, sostenga la respiración durante treinta minutos, y luego suelte el aire lentamente. Repita este ejercicio todos los días durante un mes.

Para mantener a raya las enfermedades degenerativas y retardar el proceso de envejecimiento es fundamental mantener limpio el colon.

Haga una dieta alta en fibra y hágase un enema de limpieza una ver por semana. Consuma vegetales frescos para obtener fibra adicional. Los enemas de retención son una excelente manera de garantizar que el organismo asimilará y utilizará los nutrientes que necesita

Coma solamente cuando tenga hambre y reduzca el consumo total de calorías. Experimentos de laboratorio sugieren que es posible prolongar la vida reduciendo la ingesta total de calorías.

Aprenda a relajarse. Manténgase activo y entusiasta. Usted puede mantener activa su mente cuidando su apariencia, haciendo ejercicio todos los días y dedicándole tiempo a algún hobby o actividad que le llame la atención. Esto es muy importante.

Duerma la cantidad de horas que necesite. El descanso también es de suma importancia.

No utilice jabones ásperos. Límpiese la cara con aceite de oliva, de aguacate o de almendra. Aplíquese el aceite y luego remíreselo con agua tibia y un paño suave.

De vez en cuando retire las células muertas utilizando un algodón facial después de aplicarse el aceite.

Evite la resequedad de la piel aplicándose cremas y lociones liquidas (no use crema sólida) que contengan nutrientes e ingredientes naturales.

No use, cremas limpiadoras ni cremas humectantes sólidas. Estas cremas son elaboradas con grasas saturadas endurecidas que se rancian con facilidad y producen radicales libres, lo que puede ocasionar arrugas prematuras.

Los radicales libres producen las manchas cutáneas de color marrón que se conocen como manchas del envejecimiento

Exponer la piel al sol también propicia el desarrollo de radicales libres. Manténgase alejado del sol si no quiere llenarse de arrugas.

Descripción

A pesar de que envejecer no equivale a enfermar, con el paso de los años el organismo se vuelve más propenso a las enfermedades. Nuestros genes exigen que las células de nuestro organismo se dejen de dividir cuando ya lo han hecho entre veinte y treinta veces. A medida que las células mueren, nuevas células toman su lugar, un proceso que se vuelve mas lento con la edad. Además, las células pueden morir y deteriorarse prematuramente. Cuando no hay suficientes células nuevas para reemplazar las que han muerto o las que han sufrido daño, se produce el envejecimiento.

La teoría que vincula a los radicales libres con el envejecimiento ha sido motivo de innumerables investigaciones en años recientes y su aceptación va en aumento. Los radicales libres son átomos o grupos de átomos sumamente inestables y reactivos. Cuando están presentes en grandes cantidades, atacan a las células del organismo. Los radicales libres atacan a las membranas protectoras de las células y al material genético (los ácidos nucleicos ADN y ARN) y no solo les ocasionan daño a las células sino que afectan a su funcionamiento. Para empeorar las cosas, el sistema inmunológico puede empezar a atacar a las células deterioradas porque las confunde con invasores ajenos al organismo.

Debido a que son tan reactivos desde el punto de vista químico, la existencia de los radicales libres dura solamente una millonésima  de segundo. Por este motivo, para los científicos es muy difícil estudiarlos directamente. Sin embargo, existen millones de radicales libres y, a pesar de que su vida es tan corta, logran causarles considerable daño a las células.

El Dr. D. Harman, de la Universidad de Nebraska, propuso la teoría del envejecimiento basada en los radicales libres. El ha postulado que muchos de los trastornos degenerativos que solemos relacionar con el envejecimiento, incluyendo el cáncer y el endurecimiento de las arterias, no son el resultado inevitable del paso del tiempo, sino la consecuencia del deterioro de los ácidos nucleicos, las proteínas y las estructuras celulares inducido por los radicales libres.

El Dr. Harman ha afirmado que el fenómeno que llamamos envejecimiento no es otra cosa que la acumulación cada ver mayor de cambios producidos o facilitados por los radicales libres del oxigeno. Así pues, aunque el oxigeno nos da vida, también puede ser nuestro peor enemigo.

Muchos de los problemas que enfrenta a la gente mayor de sesenta años también se pueden atribuir a deficiencias nutricionales, como:

Malabsorción, un trastorno en el cual los nutrientes de loa alimentos no son absorbidos adecuadamente desde el tracto gastrointestinal. Además, a medida que envejecemos nuestro organismo deja de asimilar los nutrientes con la misma eficacia de antes. Al mismo tiempo, como al ir envejeciendo el funcionamiento de los sistemas del organismo se vuelve más lento y menos eficaz, consumir los nutrientes apropiados es más importante que nunca para el fortalecimiento, la reparación y la regeneración de las células.

También existen problemas con la ingesta de nutrientes. Un estudio realizado con personas de edad avanzada en un área urbana encontró que el 90 por ciento ingería cantidades inadecuadas de vitamina B1 (tiamina) y B6 (piridoxina), y que entre el 30 y el 40 por ciento presentaba deficiencias de vitamina A, vitamina B3 (niacina), vitamina B12, vitamina C, calcio y hierro. Solo el 10 por ciento de los sujetos de la investigación consumían cantidades adecuadas de proteína. El riesgo de contraer enfermedades degenerativas aumenta cuando la dieta carece de los nutrientes durante periodos prolongados.

La falta de vitamina B12 es especialmente perjudicial pues puede derivar en síntomas neurológicos que van desde zumbidos en los oídos, perdida de la coordinación muscular, debilidad de las extremidades y perdida del equilibrio, hasta perdida de la memoria, cambios anímicos, desorientación y enfermedades siquiátricas.

Los síntomas de la deficiencia de vitamina B12 se confunden fácilmente con síntomas de senilidad. Muchas personas mayores presentan deficiencia de esta vitamina porque su organismo no produce cantidades adecuadas de ácido estomacal para una correcta digestión. Esto crea un medio perfecto para la proliferación de un tipo de bacterias que se roban la vitamina B12 proveniente de la proteína del tracto digestivo. Otras personas no producen cantidades suficientes de una sustancia llamada factor intrínseco, sin el cual la vitamina B12 no puede movilizarse desde el estomago hacia el resto del organismo, aunque no haya obstáculos en su camino.

Es posible tener vitalidad y disfrutar de la vida a cualquier edad. No se debe suponer que el dolor y la enfermedad son aspectos inevitables del envejecimiento. Usted puede sentirse mejor a los sesenta años de lo que se sentía a los treinta si introduce cambios saludables en su dieta y en su estilo de vida.

Agregarle a la dieta los suplementos correctos le ayudará a fortalecer el sistema inmunológico y a prevenir o a curar la mayoría de las enfermedades, además de que le permitirá trabajar y desarrollar actividades recreativas durante más tiempo que personas bastante más jóvenes que usted. Un beneficio adicional es que se verá más joven de lo que en realidad es. Pero recuerde que como esos problemas se desarrollan a lo largo de muchos años, también se requiere tiempo para solucionarlos. No existen pociones mágicas; lo único cierto es que cuando le proporcionamos a nuestro organismo el combustible correcto, nos responde como es debido.