RECOMENDACIONES

Su dieta debe componerse en un 75 por ciento de alimentos crudos. Consuma ajo, patatas, espárragos, perejil, berros, apio, pepinos, papaya y plátano. La sandía y las semillas de calabaza también son provechosos. A fin de que pase rápidamente por el organismo, la sandía no se debe consumir junto con otros alimentos. Si permanece demasiado tiempo en el organismo, se empiezan a formar toxinas. Consuma, además, vegetales verdes.

Incluya en su dieta legumbres, semillas y soja. Estos alimentos contienen el aminoácido arginina, que es bueno para los riñones.

Reduzca su consumo de potasio y fosfatos. No utilice sal ni cloruro de potasio, un sustitutivo de la sal. Evite también la remolacha, el chocolate, los huevos, el pescado, la carne, la espinaca, el ruibarbo y el té.

Si tiene síntomas de problemas renales, especialmente si tiene sangre en la orina o dolor de espalda severo, visite a su médico lo mas pronto que pueda. Es posible que requiera tratamiento médico.

Tome entre 2-3 litros de agua embotellada durante su tiempo de vigilia. Tomar agua de buena calidad es esencial para el correcto funcionamiento del tracto urinario.

Reduzca su consumo de proteína de origen animal, o elimínela por completo de su dieta. Las dietas ricas en proteína animal estresan los riñones. La acumulación excesiva de proteínas puede conducir a la uremia. El organismo utiliza mas fácilmente la proteína cuando ha sido descompuesta en aminoácidos en estado libre. Otras buenas fuentes de proteína son guisantes, frijoles, lentejas, soja y granos enteros.

Evite todos los productos lácteos excepto los productos agrios, como yogur desnatado, mantequilla y queso fresco.

Durante dos semanas haga una dieta a base de leche cruda de cabra. Consuma solamente medio litro de leche cruda de cabra al día. Caliéntela un poco para que tenga la misma temperatura de su cuerpo. Agregue una cucharada de melaza por cada cuarto de leche. Durante ese periodo tome 1.000 unidades internacionales de vitamina E y 75.000 unidades internacionales de vitamina A en emulsión.

Durante tres días haga un ayuno de limpieza a base de jugos, y hágase enemas de café.

Si está tomando antibióticos para algún problema de los riñones, no tome suplemento de hierro mientras no se haya curado completamente.

Descripción

Son bastantes las enfermedades que pueden afectar a los riñones. Pueden sufrir daños por exposición a algunos medicamentos o toxinas, entre ellos metales pesados, solventes, agentes quimioterapéuticos, veneno de serpiente o de insectos, hongos venenosos y pesticidas. La alteración de la función renal también puede deberse a otras enfermedades, como diabetes, lupus, hipertensión y enfermedades del hígado.

• La enfermedad de Bright es una enfermedad de los riñones que se caracteriza por la presencia de proteína sanguínea en la orina, junto con hipertensión y edema (retención de agua en los tejidos).

• La glomérulonefritis es la inflamación de los elementos de filtrado de los riñones. El origen de esta enfermedad puede ser una reacción inmunológica a alguna infección, como infección de la garganta por estreptococos.

• La pielonefritis es la infección de los riñones. Tanto la glomerulonefritis como la pielonefritis pueden ser crónicas o agudas, y ambas pueden revestir gravedad.

• La hidronefrosis es una condición en la cual los riñones y la pelvis renal (la estructura que recibe la orina de los riñones) se llena de orina debido a obstrucciones del flujo urinario. Los cálculos renales son acumulaciones de minerales (especialmente calcio) en los riñones.

• En la acidosis tubular renal, los riñones no absorben normalmente el bicarbonato; en consecuencia, se altera tanto la producción de amoniaco como la excreción de ácido. Esto puede dar por resultado deshidratación severa, acidosis, agotamiento del potasio y trastornos óseos.

• El síndrome nefrótico no es una enfermedad, pero puede ser señal de que existe una enfermedad renal. Se caracteriza por edema y exceso de proteína en la orina, y puede ser causado por inflamación de los glomérulos (pequeñas estructuras renales compuestas de vasos capilares) o por enfermedades crónicas, como diabetes o lupus.

Cuando los riñones no eliminan adecuadamente la sal y otros desechos, se desarrolla edema. Los desechos tóxicos acumulan en el torrente sanguíneo por el mal funcionamiento de los riñones. Esta condición se denomina uremia.

Entre los síntomas de problemas renales están:

• escalofrío,
• fiebre,
• urgencia para orinar
• retención de fluido (sensación de llenado),
• dolor abdominal,
• inapetencia,
• dolor de espalda,
• nauseas y vómito.

La orina puede verse turbia o puede contener sangre. El dolor de espalda, que suele ser súbito y severo, se presenta usualmente encima de la cintura y baja hacia la ingle.

Los siguientes suplementos ayudan a controlar las infecciones del tracto urinario y a que los riñones funcionen adecuadamente.