RECOMENDACIONES

Consuma una buena variedad de frutas frescas, verduras de color verde y carnes, para que las encías y dientes se ejerciten y reciban las vitaminas y minerales esenciales para la salud de la dentadura.

Aunque todas las vitaminas y minerales son importantes para la formación y salud de los dientes, la vitamina C. reviste una importancia espacial para prevenir la gingivitis y la piorrea. La vitamina A controla el desarrollo y la salud general de las encías; su deficiencia suele conducir a infección en las encías. La vitamina A también es necesaria para el sano desarrollo de la dentadura en los niños.

Entre los minerales indispensables para la salud dental están el sodio, potasio, calcio, fósforo, hierro y magnesio.

Consuma muchos alimentos ricos en fibra, como arroz integral, verduras y legumbres.

Evite el azúcar y todos los carbohidratos refinados. El azúcar produce acumulación de placa e inhibe la capacidad de los glóbulos blancos de la sangre de repeler las bacterias.

Cepíllese los dientes todos los días y durante un mes, por lo menos. Cuando haya transcurrido el mes, cambie de marca de dentífrico. No siga utilizando el mismo dentífrico porque algunos irritan las encías.

Para mantener la enfermedad bajo control, cambie su cepillo de dientes todos los meses y manténgalo limpio. Las bacterias se sienten a gusto en los cepillos de dientes.

Use el hilo dental todos los días.

Para ablandar la placa, utilice un enjuague dental tipo Listerine u Oraldine. A Diferencia de los enjuagues bucales, este se utiliza antes del cepillado.

Use un cepillo de dientes muy suave y de cerdas naturales. Siempre se debe cepillar las encías y la lengua, al igual que los dientes. La manera más eficaz de llegar a la unión de la encía con los dientes es inclinando el cepillo de dientes para que las cerdas queden en un ángulo de 45º con respecto de la encía, y luego cepillar las encías con movimientos cortos hace adelante y hacia atrás para extraer la bacteria.

Si tiene inflamadas las encías, coloque el cepillo de dientes debajo de un chorro de agua muy caliente para que las cerdas se ablanden. Mientras no se haya mejorado por completo, cepíllese los dientes con suavidad.

Abra una cápsula de vitamina E y frótese el aceite en el área de la encía que está inflamada. Este es un remedio muy curativo y mitiga el dolor.

Para aliviar el dolor de muela, mientras obtiene una cita con su odontólogo, aplíquese hielo en la encía.

Evite los antibióticos. La boca es el sitio donde menos eficaces son, además de que destruyen las bacterias beneficiosas para el colon.

Descripción

Es el problema infeccioso más frecuente de pérdida de la dentadura entre los adultos. Los casos de enfermedad periodontal aumenta con la edad; del 15 por ciento a los diez años a más del 50 por ciento a los cincuenta años.

Periodontal significa “alrededor de los dientes”. Por tanto, enfermedad periodontal se refiere a cualquier afección de las encías y otras estructuras que sostienen la dentadura.

La gingivitis (inflamación de las encías) es la etapa inicial de la enfermedad periodontal. Está producida por una placa –depósitos pegajosos de bacteria, mucosidad y partículas de alimentos- que se depositan en los dientes. La acumulación de placa infecta las encías y las inflama. Al inflamarse, se forman cavidades entre las encías y los dientes, donde se deposita más placa.

 Otros factores que contribuyen al desarrollo de la gingivitis son:

o respirar por la boca,

empastes y prótesis dentales mal ajustados y que irritan el tejido circundante,

o una dieta en la cual abundan los alimentos blandos, que priven a los dientes y a las encías del “ejercicio” que necesitan. Las encías se vuelven rojas, blandas y brillantes, y sangran con facilidad. En algunos casos las encías duelen, aunque la gingivitis no suele ser dolorosa.

Cuando no se trata, la gingivitis puede llevar a la piorrea o periodontitis. Esta es una etapa avanzada de la enfermedad periodontal, en la cual los huesos que soportan los dientes empiezan a desgastarse como resultado de la infección. Los abscesos son frecuentes en estos casos. La piorrea produce halitosis (mal aliento), sangrado y dolor en las encías.

Entre los factores que aumentan el riesgo de que se desarrolle piorrea están:

o mala nutrición,

o cepillado incorrecto,

o alimentación poco nutritiva,

o consumo de azúcar,

o enfermedad crónica,

o trastornos glandulares,

o enfermedad de la sangre,

o fumar, drogas y abuso del alcohol.

La piorrea a menudo se relaciona con deficiencia de vitamina C, bioflavonoides, calcio, ácido fólico o niacina. Los fumadores son más susceptibles a contraer piorrea y a perder la dentadura.

La enfermedad periodontal empeora cuando falta alguna pieza dental, cuando hay  mala oclusión dental, empuje lingual, bruxismo (rechinamiento de los dientes) y trauma por cepillado.

La estomatitis es la inflamación de la mucosa bucal y puede afectar a los labios, el paladar y la parte interna de las mejillas. A menudo, la estomatitis forma parte de los síntomas de otra enfermedad. Esta dolencia hace que las encías se inflamen y sangren con facilidad, además, en la boca se pueden desarrollar úlceras que se convierten en lesiones parecidas a las aftas y que pueden afectar a las encías. Dos clases comunes de estomatitis son estomatitis herpética aguda (mejor conocida como herpes oral) y estomatitis aftosa (aftas).

Los problemas bucales suelen ser reflejo de deficiencias u otros problemas de salud.

El sangrado de las encías puede indicar deficiencia de vitamina C;

la resequedad y las grietas en las comisuras de la boca, de vitamina B2 (riboflavina), y ambos pueden indicar que existe una deficiencia nutricional generalizada.

Los labios secos y cuarteados suelen ser producto de una reacción alérgica.

La mucosa bucal irritada y de color rojo vivo puede ser síntoma de estrés;

 Las úlceras debajo de la lengua pueden ser una de las primeras manifestaciones del cáncer de boca.

Visitar regularmente al odontólogo ayuda a detectar estos problemas a tiempo.