RECOMENDACIONES

Consuma abundantes alimentos ricos en calcio, como mantequilla, leche de cabra, todos los vegetales con hojas, salmón, sardinas, mariscos, tofu y yogur.

Incluya en su dieta mucho ajo. El ajo es beneficioso para la circulación y controla la inflamación.

Consuma papaya y piña frescas con frecuencia. Estas frutas contienen enzimas que reducen la inflamación.

Evite los vegetales solanáceos. Entre ellos están tomate, patata, berenjena, pimienta de cayenne, páprika y pimiento. Estas verduras contienen muchos alcaloides, sustancias químicas con efectos fisiológicos muy fuertes, como alteración del metabolismo del calcio. Mediante un mecanismo que aun no se comprende, los alcaloides hacen que el calcio de los huesos se deposite en lugares del organismo donde no se requiere, como arterias, articulaciones y riñones.

Consuma algas por su aporte en minerales valiosos y otros nutrientes necesarios para la formación de los huesos.

El calor alivia el dolor. Por tanto, los baños en agua caliente, las compresas calientes y las lámparas de calor son eficaces.

Para combatir la inmovilidad, siga un programa de ejercicios recomendado por su médico.

Duerma en un colchón bastante duro o coloque una tabla debajo del colchón. Esto disminuye la probabilidad de que se desarrollen deformidades en la columna vertebral.

Durante la fase activa de la enfermedad, guarde cama y muévase o desee vueltas para prevenir  úlceras por decúbito.

Tome medidas para hacer de su hogar un sitio seguro y evitar fracturas. Retire los tapetes pequeños y evite los pisos resbaladizos o búsqueles solución. Haga instalar pasamanos en la bañera y cerca del inodoro.

No les imponga a los huesos un estrés físico muy grande.

Hágase chequeos médicos con regularidad para detectar a tiempo el cáncer de los huesos y la sordera. Si pierde capacidad auditiva, considere la posibilidad de utilizar un dispositivo especial.

Descripción

La enfermedad ósea de Paget  es una afección progresiva de los huesos que avanza lentamente y se caracteriza por un proceso morboso en el cual alternan la formación y la destrucción de hueso. La consecuencia de este proceso es que los huesos sanos son reemplazados poco a poco por cantidades excesivas de hueso anormal, que presenta deficiencia de calcio y carece de la estructura necesaria para proporcionar máxima fortaleza.

La enfermedad de Paget suele afectar a:

• los huesos  de la pelvis,

• la columna vertebral,

• los muslos,

 el cráneo,

 las caderas,

• las espinillas y

• los brazos.

Se presenta con más frecuencia en hombre mayores de cuarenta años, aunque también puede afectar a las mujeres. Se sabe de pocos casos en los cuales ha afectado adultos jóvenes.

En sus primeras etapas, la enfermedad usualmente no produce síntomas, aunque puede haber un dolor moderado en los huesos afectados. A medida que la enfermedad avanza tiene a aumentar el dolor en los huesos, a volverse más persistente –en especial por la noche- y a empeorar con el esfuerzo físico.

La enfermedad de Paget también puede ocasionar:

Dolores en el cuello y/o en la espalda,

Dolor y/o rigidez en las articulaciones comprometidas,

Aumento de la temperatura de la piel en el área de los huesos afectados,

Fracturas óseas sin causa clara,

Sordera,

Dolores de cabeza,

Vahídos,

Silbidos en los oídos y

Alteración del movimiento.

Esta enfermedad sigue un patrón en el que alternan la remisión y la exacerbación de los síntomas. Con el tiempo, la exacerbación de los síntomas es cada vez peor. A veces se afectan las articulaciones adyacentes al hueso enfermo y se puede desarrollar osteoartritis.

A la larga, pueden presentarse deformidades como arqueo de las piernas, abombamiento del pecho, encorvamiento de la columna vertebral y aumento del tamaño de la frente. Otras posibles complicaciones de las etapas avanzadas de la enfermedad son cálculos renales (por falta de movimiento), insuficiencia cardiaca congestiva, sordera o ceguera (por presión del cráneo contra el cerebro), presión arterial alta y gota.

En aproximadamente el 5 por ciento de los casos el hueso afectado sufre cambios de naturaleza maligna que terminan en osteosarcoma (cáncer de hueso). Aunque la expectativa de vida no es muy alta, la mayoría de los pacientes de la enfermedad ósea de Pager viven con su enfermedad entre diez y quince años, por lo menos.

Como esta enfermedad no suele producir síntomas importantes, en particular durante las primeras etapas, la mayoría de los casos pasan inadvertidos. Sin embargo, no es raro descubrir accidentalmente la enfermedad cuando a la persona le hacen una radiología simple o le hacen exámenes de sangre por motivos diferentes.

La causa de la enfermedad ósea de Paget no se conoce, pero algunos investigadores sospechan que podría ser una infección viral. Son muchos los casos que se presentan entre miembros de la misma familia. Sin embargo, parece que no se transmite de generación en generación, lo cual es más compatible con una causa viral que con una causa hereditaria.

La enfermedad de Paget con frecuencia se confunde con otras dolencias, como hipertiroidismo y enfermedades que producen lesión ósea, como cáncer de hueso, displasia fibrosa y mieloma múltiple. Para verificar el diagnóstico de la enfermedad de Paget, los médicos utilizan rayos X, escanograma óseo, TAC y Resonancia, exámenes de sangre y de orina, y biopsia de los huesos.