La clave para controlar la diverticulosis es consumir una cantidad adecuada de fibra y mucha agua de buena calidad.

RECOMENDACIONES

Usted necesita por lo menos 30 gramos de fibra al día. Es posible que le convenga suplementar su dieta con algún producto que aumente el volumen de la materia fecal y/o que la ablande, y que contenga metilcelulosa o psyllium, pues estas sustancias no producen tantos gases en el colon como otras fuentes de fibra, en especial el arroz integral. Tome todos los días por lo menos ocho vasos de agua. Puede tomar tés de hierbas, caldos y jugos frescos para reemplazar parte del agua. El líquido ayuda a mantener lo

s divertículos libres de desechos tóxicos y, por tanto, previene la inflamación.Haga una dieta baja en carbohidratos y alta en proteínas. Los productos vegetales y el pescado son buenas opciones. No consuma granos, semillas ni nueces, excepto arroz integral bien cocido. Estos alimentos son difíciles de digerir y tienen a quedar atrapados en las hendiduras de la pared del colon, lo que se traduce en gases y sensación de llenura. Elimine también de su dieta productos lácteos, la carne roja, los productos que contienen azúcar, los alimentos fritos, las especias y los alimentos procesados.

Consuma abundantes vegetales hojosos de color verde, pues son buena fuente de vitamina K. Obtener esta vitamina en la dieta reviste particular importancia para quines tienen problemas intestinales.

Por sus propiedades curativas y desintoxicantes, consuma ajo.

Durante los ataques agudos de diverticulitis, quizás su médico le recomiende hacer temporalmente una dieta baja en fibra. Pero cuando la inflamación ceda, vuelva a incorporar gradualmente en su dieta alimentos ricos en fibra.

Tan pronto como le empiece un ataque de dolor, hágase un enema de limpieza utilizando dos cuartos de agua tibia y el jugo de un limón fresco. Esto ayuda a extraer del colon alimentos que no han sido digeridos y que han quedado atrapados, lo que alivia el dolor.

Cuando tenga un ataque agudo, tome cuatro tabletas o cuatro cápsulas de carbón activado con un buen vaso de agua para absorber los gases que están atrapados. Las tabletas de carbón activado se consiguen en la Farmacia. No se debe tomar al tiempo con otros medicamentos o suplementos, ni durante periodos prolongados, pues junto con los gases también absorbe nutrientes beneficios.

Durante los ataques severos, utilice suplementos vitamínicos en forma líquida para facilitar la asimilación, y usar la batidora para hacer puré con los vegetales y las frutas. Consuma únicamente vegetales cocidos al vapor. Los alimentos para bebé ayudan mientras se cura completamente. Agrégueles fibra. A medida que se haya mejorando, incorpore poco a poco en su dieta frutas y vegetales crudos. Tome zumo de zanahoria o de repollo. También puede tomar líquido de clorofila o alfalfa líquida en jugo.

Para aliviar el dolor, masajéese el lado izquierdo del abdomen, levántese y haga ejercicios de estiramiento.

Fíjese todos los días si la deposición contiene sangre. Si es de color negro, llévele una muestra al médico para hacerla analizar.Trate de evacuar el intestino todos los días a la

misma hora. Apenas se levante, y antes de desayunar, tome fibra y acidophilus para ayudarle al intestino a moverse en ese momento.

Descripción

La diverticulosis es una enfermedad en la cual se inflaman las membranas mucosas que recubren el colon, lo que conduce a la formación de pequeños sacos, llamados divertículos, en el intestino grueso. Cuando los divertículos se forman, no desapareen. Los divertículos no producen síntomas; sin embargo, cuando queda atrapado en ellos material de desecho, los divertículos se infectan o se inflaman, lo que produce fiebre, escalofrío y dolor.

Los divertículos se suelen formar cuando la persona sufre de estreñimiento. La dieta baja en fibra, que es usual en los países industrializados, contribuye a la diverticulosis. Cuando no hay fibra para ablandar la materia fecal y agregarle volumen, su movilización por el intestino se vuelve difícil. En este caso se debe ejercer una presión muy fuerte para movilizar por el intestino pequeñas porciones de  material fecal dura y seca. Esta gran presión puede llevar a la  formación de sacos o divertículos en puntos débiles de la pared del colon.

La diverticulosis puede ser aguda o crónica. Entre sus síntomas están cólicos, sensación de llenura, dolor en el lado izquierdo del abdomen que cede al expulsar los gases o al evacuar el intestino, estreñimiento o diarrea, náuseas y una necesidad continua de evacuar. También es posible que la deposición contenga sangre. La diverticulosis suele desarrollarse entre los cincuenta y los noventa años. Afecta a millones de personas, pero muchos ni siquiera saben que tienen esta enfermedad porque o bien no experimentan síntomas, o bien piensan que sus síntomas se deben a simple indigestión.

Aunque no se conoce la causa, se sabe que fumar y exponerse frecuentemente a situaciones de estrés agrava los síntomas. De hecho, la diverticulosis es un ejemplo clásico de enfermedad asociada con el estrés. Los malos hábitos alimentarios complican aún más el problema. Entre los factores que aumentan la probabilidad de sufrir de diverticulosis están: dieta inadecuada, antecedentes familiares de la enfermedad., trastornos de la vesícula biliar, obesidad y enfermedad de las arterias coronarias.

Existen varios exámenes para diagnosticar la diverticulosis. El enema de bario es un procedimiento mediante el cual después de llenar el colon de bario líquido se toman radiografías para determinar si hay divertículos en la pared del colon, si el colon se ha estrechado, o si existen otras anomalías La sigmoidoscopia le permite al médico inspeccionar el sigma –la parte inferior del colon- insertando en el recto un tubo iluminado, delgado y flexible. Si es necesario, se extraen muestras de tejido para ser analizadas. Para examinar otras áreas del colon puede ser necesario hacer una colonoscopia, un procedimiento parecido a la sigmoidoscopia, pero que permite revisar todo el colon. Lo mejor hacer un TAC.