Recomendaciones

  • Haga una dieta rica en carbohidratos complejos, baja en grasa y alta en fibra, que incluya muchas frutas y vegetales crudos, así como también jugos frescos de vegetales. Este tipo de diete reduce la necesidad de insulina y baja el nivel de la grasa sanguínea. La fibra reduce las subidas del azúcar sanguíneo. Como aperitivo, consuma galletitas de fibra o de arroz integral con mantequilla de cacahuate o queso. También son beneficiosas las legumbres, los vegetales de raíz y los granos enteros.
  • Suplemente su dieta con espirulina porque ayuda a estabilizar los niveles del azúcar sanguíneo. Otros alimentos que producen el mismo efecto son, productos lácteos (especialmente queso), yema de huevo, pescado, ajo, algas, sauerkraut, soja y vegetales.
  • Obtenga la proteína en fuentes vegetales, como granos y legumbres. Otras fuentes aceptables de proteína son el pescado y los productos lácteos desnatados.
  • Evite las grasas saturadas y los azucares simples (excepto cuando se necesiten para equilibrar una reacción a la insulina).
  • Antes de hacer ejercicio consuma más carbohidratos o reduzca la dosis de insulina. El ejercicio produce un efecto parecido al de la insulina. Pídale orientación a su medico sobre lo que más le conviene.
  • No tome cápsulas ni suplementos de aceite de pescado que contengan grandes cantidades de ácido para-aminobenzoico (PABA), y evite la sal y los productos de harina blanca. Estos productos elevan el nivel del azúcar sanguíneo.
  • No tome suplementos que contengan el aminoácido cisteína. Este aminoácido puede destruir los enlaces de la hormona insulina, y afecta a la capacidad de las células de absorber la insulina.
  • No tome cantidades excesivamente altas de vitaminas B1 (tiamina) y C porque pueden bloquear la acción de la insulina. Sin embargo, estas vitaminas se pueden tomar en cantidades normales. Consulte la tabla de Nutrientes de esta enfermedad.
  • Si presenta síntomas de hiperglicemia, vaya sin demora a la sala de urgencias del hospital más cercano porque es una situación potencialmente peligrosa. Es posible que le tengan que administrar fluidos, electrólitos e insulina por vía intravenosa.
  • No tome grandes cantidades de vitamina B3 (niacina). Sin embargo, tomar por  vía oral pequeñas cantidades (entre 50 y 100 miligramos al día) es provechoso.
  • Si usted tiene un hijo diabético, asegúrese de que su maestro sepa que debe hacer en caso de que presente señales de hipoglicemia o hiperglicemia.
  • Si usted experimenta síntomas de hipoglicemia, consuma inmediatamente zumo de fruta, coca cola o cualquier cosa que contenga azúcar. Si eso no le surte efecto durante los veinte minutos siguientes, vuelva a consumir algo dulce. Si la segunda vez tampoco se siente mejor, o si no puede ingerir el alimento, busque ayuda médica de inmediato.
  • Todas las personas que tienen diabetes dependiente de la insulina deben llevar siempre consigo un kit de glucagon y deben saber como utilizarlo.
  • Evite el tabaco en todas sus formas porque constriñe los vasos sanguíneos e inhibe la circulación. Mantenga sus pies limpios, secos y calientes, y utilice solamente medias de algodón blanco y zapatos cómodos.
  • Dos factores importantes en el desarrollo de las úlceras en los pies de las personas diabéticas son falta de oxigeno (por mala circulación) y daño de los nervios periféricos (con la consiguiente pérdida de la sensación de dolor). En lo posible, evite lesionarse y tome medidas para mejorar la circulación de los pies y las piernas.

Descripción

Hay básicamente dos clases de diabetes: diabetes insípida y diabetes mellitus. La diabetes insípida es un trastorno metabólico que se presenta muy pocas veces y cuya causa es o bien una deficiencia de vasopresina, una hormona pituitaria, o bien la incapacidad de los riñones de reaccionar adecuadamente a esta hormona. La producción insuficiente de vasopresina suele deberse a daño de la glándula pituitaria. La diabetes insípida se caracteriza por una sed excesiva y unja producción enorme de orina, sin relación alguna con la cantidad de líquido ingerido.

La causa de la diabetes mellitus es un defecto en la producción de insulina por parte del páncreas. Sin insulina, el organismo no puede utilizar la glucosa (azúcar sanguíneo), su principal fuente de energía. En consecuencia, el nivel de glucosa que absorben los tejidos del organismo, bajo. Quizás más que cualquier otra enfermedad, la diabetes mellitas se relaciona con la dieta. Esta es una enfermedad crónica del metabolismo de los carbohidratos que con el tiempo aumenta el riesgo de sufrir enfermedades renales, aterosclerosis, ceguera y neuropatía (pérdida de la función nerviosa). Además, predispone al enfermo a adquirir infecciones con candidiasis y puede complicar el embarazo. Aunque la genética puede determinar la susceptibilidad a la diabetes, se cree que el origen de  muchos casos de diabetes es una dieta rica en alimentos refinados y procesados, y pobre e fibra y carbohidratos complejos. Las personas con sobrepeso son las que tienen un riesgo más alto de llegar a sufrir diabetes.

La diabetes mellitus se divide en dos categorías: tipo I, llamada diabetes dependiente de la insulina o diabetes juvenil, y tipo II, o diabetes no dependiente de la insulina. La diabetes tipo I se relaciona con la destrucción de las células beta del páncreas, que son las encargadas de fabricar la insulina. Este tipo de diabetes es mas frecuente en los niños y en los adultos jóvenes. Pruebas recientes le atribuyen casas virales a algunos casos de esta enfermedad. Es posible que también intervengan factores autoinmunes.

Entre los síntomas de la diabetes tipo I están irritabilidad, micción frecuente, sed anormal, náuseas o vómito, debilidad, fatiga, pérdida de peso aun cuando el consumo de alimentos es normal (o, incluso, superior a lo normal) y hambre inusual. Un síntoma frecuente en los niños es la enuresis.

La gente que sufre de diabetes tipo I presenta episodios en los cuales el nivel de la glucosa sanguínea es sumamente alto (hiperglicemia) o sumamente bajo (hipoglicemia). Cualquiera de estas dos situaciones puede evolucionar hasta convertirse  en una grave emergencia médica.

Los episodios de hipoglicemia, que se presentan súbitamente, pueden ser causados por no haber hecho alguna comida, por haber hecho demasiado ejercicio, o como reacción a una cantidad muy alta de insulina. Las primeras señales de la hipoglicemia son hambre, vahídos, sudor, confusión, palpitaciones  y adormecimiento y hormigueo en los labios. Si no se le pone remedio inmediatamente, la persona puede empezar a desorientarse, a ver doble y a temblar. Así mismo, puede empezar a actuar de manera extraña y, eventualmente, caer en coma.

Por otra parte, los episodios de hiperglicemia no se presentan abruptamente; su desarrollo puede tardar horas o incluso días. El riesgo de hiperglicemia es mas alto cuando hay alguna enfermedad, pues los requerimientos de insulina aumentan, el azúcar sanguíneo se eleva poco a poco y conduce finalmente al coma diabético, reacción que se conoce también como cetoacidosis diabética. Un signo de que se está desarrollando hiperglicemia es la incapacidad de retener los fluidos. Entre las complicaciones a largo plazo están derrame cerebral, ceguera, enfermedad cardiaca, falla renal, gangrena y daño de los nervios.

La segunda categoría de la diabetes mellitus o tipo II, a la cual mucha gente se refiere como diabetes de la edad madura, se presenta con más frecuencia en personas con antecedentes familiares de diabetes. En esta clase de diabetes, el páncreas produce insulina, pero esa insulina no es eficaz. Entre los síntomas está visión borrosa, prurito, sed inusual, somnolencia, fatiga, infecciones cutáneas, lenta curación de las heridas, y hormigueo y adormecimiento de los pies. La diabetes tipo II suele aparecer durante la edad adulta y se relaciona con una dieta inadecuada. Otros síntomas asociados con la diabetes son malestar permanente similar al que produce la influenza, pérdida de vello de las piernas, aumento del vello facial y pequeñas protuberancias amarillas (conocidas como xantomas) en cualquier lugar del cuerpo. A menudo, el primer síntoma de diabetes es balanopostitis (inflamación del glande y del prepucio del pene), síntoma que también se relaciona con la frecuente micción diurna y nocturna.

Algunas personas presentan baja tolerancia a la glucosa, lo que indica que existe una forma latente de diabetes, que es asintomática. Los niveles de glucosa plasmática y de reacción a la glucosa de estas personas son intermedios, es decir, están entre los de la persona diabética y los de la persona sana.

Se calcula que actualmente hay un dos por cien de occidentales en tratamiento para la diabetes. Algunos estudios indican que hay otro dos por cien de adultos con diabetes tipo II sin detectar, y que un ocho por cien presentan baja tolerancia a la glucosa que puede llegar a convertirse en diabetes. La diabetes sin diagnosticar ha producido pérdida de la visión en millones de personas. Además, las complicaciones de la diabetes son la tercera causa de muerte por ejemplo en Estados Unidos. Un examen de orina puede detectar la diabetes que ha pasado inadvertida.