Hemos repasado los Principios Inmediatos, las Proteínas los Hidratos de Carbono y las Grasa o Lípidos, que, junto al Agua, los Minerales y las Vitaminas, forman mayormente la Alimentación.

Igualmente resaltamos de forma importante tres alimentos: la Sal, el Azúcar y las Grasas Saturadas. Estos tres alimentos van a condicionar los principios de la Comida Basada en la Evidencia Científica. Vivir con muy poca Sal, con poco Azúcar y con poca Grasa Saturada, será una de las condiciones de una alimentación sobre todo para el futuro de las personas mayores de sesenta años.

Por último, la información sobre los alimentos que van a formar parte de la nueva vida dependiendo de las Condiciones Médicas de cada persona, así, justificaremos al mínimo la Sal el Azúcar y las Grasas. Y se tendrá que acoplar la alimentación a las sensaciones gustativas y olfativas nuevas. Tendremos que buscar nuevas sensaciones, nuevos sabores etc, como está ya ocurriendo con el Oleogustus (el sexto sabor emergente en la alimentación).

COLESTEROL

Incluya en su dieta los siguientes alimentos que ayudan a bajar el colesterol: manzana, plátano, zanahoria, pescado, judías, ajo, toronja y aceite de oliva.

Consuma abundante fibra. Las frutas, las verduras y los granos enteros son ricos en fibra. La fibra dietética soluble en agua es muy importante para reducir el nivel del colesterol sanguíneo y se encuentra en las judías, arroz integral, frutas, goma guar y avena.

La fibra de avena y el arroz integral son los mejores alimentos para bajar el colesterol. Los cereales de grano entero (consumidos con moderación) también son provechosos. Como la fibra absorbe los minerales de los alimentos en los cuales se encuentra, es necesario tomar cantidades adicionales de minerales pero independientemente de la fibra.

Tome zumos frescos, especialmente de zanahoria, apio y remolacha. El de zanahoria, ayuda a lavar la grasa de la bilis del hígado y esto contribuye a bajar el nivel del colesterol.

Consuma nueces únicamente si están crudas y han permanecido muy bien selladas o refrigeradas. No las consuma si están asadas (o si han sido sometidas al calor por cualquier motivo) o si han estado expuestas al aire (como los que venden en los quioscos de los centros comerciales y en las tiendas de golosinas).

REDUCIR O EVITAR

Reduzca la cantidad de grasa saturada y colesterol de su dieta. Todas las grasas de origen animal y los aceites de coco y de palma son grasas saturadas. Elimine de su dieta todas las grasas hidrogenadas y la grasa y los aceites endurecidos, como margarina, manteca de cerdo y mantequilla. No consuma grasas calentadas ni aceites procesados, evite los productos de origen animal (especialmente cerdo y productos a base de carne de cerdo) y los alimentos fritos o grasosos. Lea siempre las etiquetas de los productos detenidamente. Si puede consumir, pero con moderación, leche desnatada, requesón y carne blanca sin piel (mejor de pavo).

No consuma alcohol, tartas, golosinas, bebidas carbonatadas, café,  alimentos procesados o refinados, carbohidratos refinados, té, tabaco ni pan  blanco.

Evite los alimentos que producen gases, como coles de Bruselas, repollo, berza o coliflor.

HIPERTENSIÓN ARTERIAL

Haga una dieta alta en fibra y tome fibra en suplemento.

Nota: La fibra en suplemento no se debe tomar junto con otros suplementos o medicamentos, sino por separado.

Consuma muchas frutas y vegetales, como manzana, espárrago, plátano, brócoli, repollo, melón cantalupo, berenjena, ajo, toronja, vegetales color verde oscuro, guisantes, pasas y boniato.

Incluya en su dieta zumos frescos. Los de remolacha, zanahoria, apio, frutas cítricas, perejil, espinaca y sandía son muy saludables.
Consuma granos, como arroz integral.

Tome únicamente agua envasada.

REDUCIR O EVITAR

Haga estrictamente una dieta que no contenga sal. Esto es fundamental para bajar la presión arterial. Sin embargo, disminuir el consumo de sal no es suficiente, la sal se debe eliminar por completo de la dieta. Lea detenidamente las etiquetas de los productos y evite aquellos cuya etiqueta diga “sal”, “sodio” o el símbolo “Na”. Algunos alimentos y aditivos que se deben evitar en una dieta libre de sal son glutamato monosódico, vegetales enlatados (excepto si en la etiqueta dice SIN SODIO o SIN SAL), alimentos preparados comercialmente, dentífricos que contengan sacarina, medicamentos sin prescripción médica que contengan ibuprofeno, bebidas gaseosas dietéticas; alimentos que contengan inhibidores de moho, preservativos y sustitutivos del azúcar; ablandadores de carnes y salsa de soja.

Evite todas las grasas de origen animal. Los siguientes alimentos están prohibidos: bacón, carne de res, consomés, hígado de pollo, cerdo, salchichas y carnes ahumadas o procesadas. Se puede consumir, pescado de piel blanca, y pavo o pollo sin piel y asados a la parrilla. Obtenga su proteína en fuentes vegetales, en los granos y en las legumbres.

Evite alimentos como queso curado, carne curada, anchoas, aguacate, chocolate, fabas o judías, arenque conservado en vinagre, crema agria, Jerez, vino y yogur.

Evite por completo el alcohol, la cafeína y el tabaco.

Si está tomando algún inhibidor MAO para la depresión (drogas que los médicos prescriben para bajar la presión arterial y para tratar la depresión, las infecciones y el cáncer), evite el químico tiramina y su precursor, tirosina. Combinar los inhibidores MAO con tiramina hace que la presión arterial se dispare y puede precipitar un accidente cerebrovascular.

Entre los alimentos que contienen tiamina están:

• las almendras,
• aguacate,
• plátano,
• hígado de res y de pollo,
• cerveza, chocolate, café,
• habas o judías,
• arenque
• piña,
• semillas de sésamo, pasas,
• salchichas, crema agria, salsa de soja, vino, extractos de levadura y yogur.

• En general, se deben evitar todos los alimentos ricos en proteínas que hayan sido conservados en vinagre o que hayan sido sometidos a un proceso de maduración o de fermentación entre otros.

• También se deben evitar todos los medicamentos para el resfriado y las alergias que se compran sin prescripción médica.

Manténgase en un peso bajo. Si tiene sobrepeso, tome medidas para perder los kilos que le sobran.

Haga con regularidad ejercicio moderado. No se exceda, especialmente si está en clima cálido o húmedo.

Duerma el número de horas que necesite.

No tome antihistamínicos, excepto con supervisión médica.

No tome suplementos que contengan los aminoácidos fenilalanina  o tirosina. También debe evitar el edulcorante artificial aspartamen, pues contiene fenilalanina.

Haga todo lo posible por evitar el estrés.

DIABETES

Haga una dieta rica en carbohidratos complejos, baja en grasa y alta en fibra, que incluya muchas frutas y vegetales crudos, así como también jugos frescos de vegetales. Este tipo de dieta reduce la necesidad de insulina y baja el nivel de la grasa sanguínea. La fibra reduce las subidas del azúcar sanguíneo. Como aperitivo, consuma galletitas de fibra o de arroz integral. También son beneficiosas las legumbres, los vegetales de raíz y los granos enteros.

Suplemente su dieta con espirulina porque ayuda a estabilizar los niveles del azúcar sanguíneo. Otros alimentos que producen el mismo efecto son, productos lácteos (especialmente queso), yema de huevo, pescado, ajo, y vegetales.

Obtenga la proteína en fuentes vegetales, como granos y legumbres. Otras fuentes aceptables de proteína son el pescado y los productos lácteos desnatados.

REDUCIR O EVITAR

Evite las grasas saturadas y los azucares simples (excepto cuando se necesiten para equilibrar una reacción a la insulina).

Antes de hacer ejercicio consuma más carbohidratos o reduzca la dosis de insulina. El ejercicio produce un efecto parecido al de la insulina.

No tome cápsulas ni suplementos de aceite de pescado que contengan grandes cantidades de ácido para-aminobenzoico (PABA), y evite la sal y los productos de harina blanca. Estos productos elevan el nivel del azúcar sanguíneo.

No tome suplementos que contengan el aminoácido cisteína. Este aminoácido puede destruir los enlaces de la hormona insulina, y afecta a la capacidad de las células de absorber la insulina.

No tome cantidades excesivamente altas de vitaminas B1 (tiamina) y C porque pueden bloquear la acción de la insulina. Sin embargo, estas vitaminas se pueden tomar en cantidades normales.

Si presenta síntomas de hiperglicemia, vaya sin demora a la sala de urgencias del hospital más cercano porque es una situación potencialmente peligrosa. Es posible que le tengan que administrar fluidos, electrólitos e insulina por vía intravenosa.

No tome grandes cantidades de vitamina B3 (niacina). Sin embargo, tomar por vía oral pequeñas cantidades (entre 50 y 100 miligramos al día) es provechoso.

Si usted tiene un hijo diabético, asegúrese de que su maestro sepa que debe hacer en caso de que presente señales de hipoglicemia o hiperglicemia.

Si usted experimenta síntomas de hipoglicemia, consuma inmediatamente zumo de fruta, coca cola o cualquier cosa que contenga azúcar. Si eso no le surte efecto durante los veinte minutos siguientes, vuelva a consumir algo dulce. Si la segunda vez tampoco se siente mejor, o si no puede ingerir el alimento, busque ayuda médica de inmediato.

Todas las personas que tienen diabetes dependiente de la insulina deben llevar siempre consigo un kit de glucagon y deben saber cómo utilizarlo.

Evite el tabaco en todas sus formas porque constriñe los vasos sanguíneos e inhibe la circulación. Mantenga sus pies limpios, secos y calientes, y utilice solamente medias de algodón blanco y zapatos cómodos.

Dos factores importantes en el desarrollo de las úlceras en los pies de las personas diabéticas son falta de oxígeno (por mala circulación) y daño de los nervios periféricos (con la consiguiente pérdida de la sensación de dolor). En lo posible, evite lesionarse y tome medidas para mejorar la circulación de los pies y las piernas.

INFARTO DE MIOCARDIO

Asegúrese de incluir en su dieta una cantidad alta de fibra.

Incluya en su dieta almendras y semillas de sésamo.

Tome zumos de verdura frescos.

Beba únicamente agua mineral sin gas.

REDUCIR O EVITAR

Minimice su ingesta de vitamina D., y no trate de obtener esta vitamina en la leche entera o en productos lácteos con alto contenido en grasa. Esos alimentos promueven la obstrucción de las arterias. Puede consumir con moderación leche desnatada y yogur bajo en grasa.

No consuma carne roja, alimentos muy condimentados, sal, azúcares ni harina blanca. Los azúcares refinados desencadenan reacciones desfavorables en todas las células porque producen grandes variaciones en el nivel del azúcar sanguíneo. Las alzas de nivel van seguidas de caídas hipoglucémicas, lo que genera una peligrosa inestabilidad en el nivel del azúcar intracelular, que es vital.

Elimine de su dieta los alimentos fritos, el café, el té negro, las colas y los demás estimulantes.

No fume y manténgase alejado de los ambientes donde hay humo de cigarrillo.

Absténgase del alcohol, pues produce efectos tóxicos en el corazón.

ÁCIDO ÚRICO

Cuando tenga un ataque de gota, empiece a consumir únicamente frutas y vegetales crudos (es mejor tomarlos en zumo). El zumo de cereza congelado o fresco es excelente. Tome también zumo de apio diluido con agua mineral, no del grifo. Las cerezas y las fresas neutralizan el ácido úrico, por lo cual se deben consumir en abundancia. Incluya también en su dieta nueces.

Mantenga una dieta baja en purinas. Las purinas son compuestos orgánicos que contribuyen a la formación de ácido úrico y se encuentran en alimentos como anchoas, espárragos, consomé, arenque, salsas de carne, champiñones, mejillones, sardinas y mollejas.

Beba abundante agua de buena calidad. Los líquidos favorecen la excreción de ácido úrico.

RECUCIR O EVITAR

Evite todas las carnes, incluidas las vísceras. La carne contiene cantidades sumamente altas de ácido úrico.

No consuma alcohol. El alcohol aumenta la producción de ácido úrico y se debe eliminar de la dieta.

No consuma alimentos fritos, nueces asadas ni ningún alimento que haya sido cocido con aceite, o que contenga aceite que haya sido sometido al calor. Los aceites se rancian al calentarlos. Las grasas rancias destruyen rápidamente la vitamina E, lo que promueve la liberación de altas cantidades de ácido úrico.

Evite los alimentos ricos en calorías, como las tartas. Excluya de su dieta los productos que contienen harina blanca y azúcar.

Evite el aminoácido glicina. La glicina se convierte en ácido úrico más rápidamente en la gente que sufre de gota.

Limite su consumo de cafeína, coliflor, fríjol seco, lenteja, pescado, huevos, guisantes, aves de corral, espinaca y productos con levadura.

Si usted tiene exceso de peso, pierda esos kilos que le sobran. Bajar de peso ayuda a reducir los niveles séricos de ácido úrico. Sin embargo, evite las dietas demasiado restrictivas para bajar de peso. Reducir abruptamente la ingesta de alimentos o ayunar durante más de tres días puede hacer que se eleve el nivel de ácido úrico.

CÁNCER

Incluya en su dieta granos, nueces, semillas y arroz sin descascarillar. Los cereales, son buena fuente de proteína. Consuma fibra.

Coma abundantes vegetales crucíferos, como brócoli, coles de Bruselas, y coliflor. Consuma también vegetales amarillos o anaranjados, como zanahoria, calabaza y batata. También ayudan a combatir el cáncer la manzana, las nueces de Brasil, el melón, las cerezas, las uvas, las legumbres (incluyendo garbanzos, lenteja y judía roja) y las ciruelas.

Cocine ligeramente todos los brotes (excepto los de alfalfa, que se debe consumir crudos).

Consuma cebolla y ajo, o tome ajo en suplemento.

Tome frecuentemente jugo de remolacha (de la raíz y las hojas), de zanahoria (fuente de betacaroteno), y de espárrago. También son provechosos todos los jugos oscuros, como los de uva, y cereza negra. El zumo de manzana fresca también es beneficioso. Los zumos de fruta son más provechosos cuando se toman en la mañana, los de vegetales, cuando se toman en la tarde.

Haga ejercicio con regularidad. El cáncer es menos frecuente en las personas activas. El ejercicio también ayuda a combatir la depresión y promueve la oxigenación de los tejidos.

REDUCIR O EVITAR

No consuma ninguno de los siguientes alimentos: cacahuete o maní, comida rápida, alimentos refinados y procesados, grasas saturadas, sal, azúcar o harina blanca.

En vez de sal, use un sustitutivo de potasio. Si es necesario, en lugar de azúcar utilice como edulcorante natural una pequeña cantidad de melaza o de miel. No consuma nada que contenga alcohol o cafeína. Evite todos los tés, excepto los de hierbas.

No consuma ninguna proteína animal; nunca coma, perritos calientes o carnes ahumadas o curadas. A medida que vaya mejorando, puede empezar a comer pescado tres veces por semana.

Restrinja su consumo de productos lácteos; basta con un poquito de yogur o kéfir.

Limite el consumo de productos de soja.

No tome suplementos de hierro. El organismo retiene de manera natural hierro de las células cancerosas para inhibir su desarrollo.

Cocine solamente con ollas de vidrio y con utensilios de madera.

Evite los químicos como sprays para el cabello, compuestos para limpieza, ceras, pintura fresca y pesticidas para jardín. No utilice productos en aerosol. Muchos químicos propician la formación de radicales libres en el cuerpo, los cuales pueden conducir al cáncer. Tener contacto con sustancias químicas debilita a un más el sistema inmunológico de las personas que tienen cáncer, pues su organismo tiene que gastar energía tratando de protegerse de los químicos nocivos, en vez de invertirla en combatir la enfermedad.

No tome medicamentos distintos de los que le haya recetado su médico.

En lo posible, evite el estrés. Aprenda técnicas de relajación y de manejo del estrés para que pueda afrontar las situaciones difíciles que son inevitables en la vida.

HIGADO GRASO

Cuidar que no nos falte la proteína en la dieta (sobre todo las proteínas vegetales) ya que en muchos casos de hígado graso o esteatosis hay una gran resistencia a la insulina. Los endulzantes artificiales (Sacarina) nos irá muy bien en estos casos.

Y también los antioxidantes, como la vitamina A, C, E y el Selenio, que pueden colaborar en evitar una degeneración celular.

Los alimentos ricos en fibra (vegetales y cereales integrales) nos ayudarán a absorber menos grasas y azucares de la dieta.

El pescado azul, las legumbres, las semillas y los frutos secos crudos (en poca cantidad) nos ayudarán también en nuestra lucha contra el colesterol.

El limón es un gran aliado en estos casos de hígado graso (podemos añadirlo al agua y a las ensaladas) Una buena combinación es el zumo de zanahoria y limón.

REDUCIR O EVITAR

Una de las cosas que debemos hacer es evitar las rápidas pérdidas de peso o las subidas y bajadas del mismo (muy típico en la gente que hace dieta) ya que son un factor añadido que aumenta el riesgo de tener hígado graso. Lo ideal es buscar una dieta adecuada a nuestro caso que nos ayude a perder peso gradualmente.

Evitar el alcohol sólo o en combinación, la leche de vaca (mejor el yogur y el kéfir), los quesos muy curados y las grasas de origen animal, son pautas básicas.

Hemos de reducir el azúcar y los dulces.

ARTROSIS

La fisioterapia y la rehabilitación pueden mejorar el funcionamiento articular y la calidad de vida en fases precoces.

Se deben proteger las articulaciones afectadas y disminuir su uso, ayudándose de bastones en la artrosis de cadera y de rodilla y con un corsé en la artrosis de columna.

Alimentos Acidificantes

Las personas que sufren de artrosis deben hacer la parte principal de su dieta diaria a base de frutas y verduras en una u otra forma, aunque algunas modificaciones ocasionales no hacen daño.

– Alimentos Neutralizadores y Alcalinizadores

Aunque parezca extraño, las llamadas frutas ‘ácidas’ que incluyen al limón y al pomelo, tienen un efecto neutralizador de los ácidos corporales. Además, ayudan a la eliminación o dispersión de los minerales que han formado depósitos en el cartílago de las articulaciones. La mayoría de las frutas frescas, verduras y frutos secos, producen una reacción alcalina.

Las espinacas por ejemplo aunque tienen un alto contenido en ácido oxálico, son ricas en hierro.

Frutas ‘ácidas’ de todos los tipos, frutos secos, incluyendo dátiles son siempre buenos. Vegetales como apio, berro, perejil, rabanitos, tomates, lechuga, col y zanahorias, preferiblemente crudos y en pequeñas cantidades.

Los guisantes, coles de Bruselas y brócoli cocidos, son buenos todos si se van tomando en forma rotativa.

Para quienes padecen artrosis, es esencial una ensalada diaria de hojas verdes, pero quienes no están habituados a comer alimentos crudos, deben comenzar de a poquito. Todos los alimentos crudos deben masticarse mucho, lo que puede ser un problema para quien tenga dificultades en los dientes.

Los que poseen una licuadora o batidora, tienen a mano una valiosa herramienta para producir buenos alimentos alcalinizadores con casi todas las frutas y verduras, o una mezcla de frutas o de verduras, pero no ambas cosas juntas.
Las frutas o verduras se cortan en pequeñas rodajas y se licuan añadiéndoles agua, y el zumo resultante contendrá todos los minerales y vitaminas junto con la fibra filtrada.

Sin embargo, estos licuados son algo fuertes y sólo se debe empezar con unas cuantas cucharaditas al día, tomadas por la mañana o la noche, que gradualmente se irán aumentando hasta llegar a un vaso.

Pero, como forma general, el alimento debe comerse no beberse. Las bebidas son útiles en los casos de enfermedad. Los que no están acostumbrados a digerir alimentos verdes crudos, superarán de este modo el problema, lo mismo que los que tengan digestiones débiles o dificultades para masticar.

REDUCIR O EVITAR

Alimentos que Tienden a ser Acidificantes

La formación de ácido en el cuerpo puede hacerse excesiva por el consumo de una gran proporción de proteínas concentradas en la dieta. Estas proteínas acidificantes están contenidas en alimentos como carnes, pescados, huevo, queso, legumbres y guisantes y frutos secos.

No deben tomarse nunca en grandes cantidades de una sola vez, y con poca frecuencia tomarlos más de una vez en un sólo día.

Todas las carnes, pescados y quesos (salvo el requesón). Se deben reducir a un mínimo. El objetivo es tomar cualquiera de estos alimentos solo una vez al día y evitar las raciones abundantes.

Huevos y productos de los huevos. A la semana sólo se debe tomar el equivalente a 3 huevos. Los huevos se asimilan más fácilmente cuando se mezclan con leche como en los huevos revueltos.

Legumbres secas, incluyendo lentejas, guisantes y frutos secos. Pueden alternarse con las carnes, quesos y huevos para obtener proteínas, y no deben utilizarse en grandes cantidades.

Todos los productos del azúcar y la harina blanca. Sólo se pueden utilizar ocasionalmente y escasamente.

Bebidas alcohólicas, NO se deben consumir diariamente y nunca en grandes cantidades.

Alimentos fritos. No se deben comer nunca.

Te y café fuertes. Son acidificantes y probablemente aumentarán los síntomas de la artrosis.

Otras sustancias nocivas como la sal (salvo la sal marina con moderación), el adobo y la mayoría de las salsas.

ENFERMEDADES RENALES

Su dieta debe componerse en un 75 por ciento de alimentos crudos. Consuma ajo, patatas, espárragos, perejil, berros, apio, pepinos, papaya y plátano. La sandía y las semillas de calabaza también son provechosos. A fin de que pase rápidamente por el organismo, la sandía no se debe consumir junto con otros alimentos.

Incluya en su dieta legumbres, semillas y soja. Estos alimentos contienen el aminoácido arginina, que es bueno para los riñones.

Tome entre 2-3 litros de agua embotellada durante su tiempo de vigilia. Tomar agua de buena calidad es esencial para el correcto funcionamiento del tracto urinario.

El organismo utiliza más fácilmente la proteína cuando ha sido descompuesta en aminoácidos en estado libre. Otras buenas fuentes de proteína son guisantes, frijoles, lentejas, soja y granos enteros.

REDUCIR O EVITAR

Reduzca su consumo de potasio y fosfatos. No utilice sal ni cloruro de potasio, un sustitutivo de la sal. Evite también la remolacha, el chocolate, los huevos, el pescado, la carne, la espinaca, el ruibarbo y el té.

Reduzca su consumo de proteína de origen animal, o elimínela por completo de su dieta. Las dietas ricas en proteína animal estresan los riñones. La acumulación excesiva de proteínas puede conducir a la uremia

Evite todos los productos lácteos excepto los productos agrios, como yogur desnatado, mantequilla y queso fresco.

Si está tomando antibióticos para algún problema de los riñones, no tome suplemento de hierro mientras no se haya curado completamente.

ALZHEIMER

El deterioro y el Alzheimer

Haga una dieta bien balanceada a base de alimentos naturales.

Incluya en su dieta mucha fibra. Buenas opciones para usted son los arroces integrales.

En los primeros estadios de la enfermedad a nuestro ser querido se le puede olvidar comer o perder la habilidad que necesita para preparar las comidas. Debemos llamarle para recordárselo o ayudarle a hacerlo. A la hora de comprar alimentos elegir los que sean fáciles de preparar o que no necesiten cocción.

También puede ocurrir que:

Se deteriore su sentido del gusto y el olfato, lo que podría afectar a su interés por la comida.

Que tenga dificultades para tragar en la etapa final de su enfermedad.

Puede qué debido a la agitación y otros síntomas del Alzheimer, le cueste estar sentado durante la comida. Para evitar las distracciones pruebe lo siguiente:

Servir la comida alejados de la TV en un ambiente tranquilo.

Quitar cualquier elemento que no sea necesario de la mesa.

Procurar que no tome alcohol, puede causarle confusión y agitación.

MANTÉN LAS RUTINAS

Las rutinas familiares pueden conseguir que las comidas transcurran mejor, por ejemplo si siempre come a la misma hora, hay que respetar ese horario, el lugar y la forma de servir las comidas.

Usar platos blancos le ayudará a distinguir el alimento en ellos. También manteles individuales de color que contrasten y así lo distinga bien de la mesa. Los estampados pueden llegar a confundir.

Coloca alimentos de uno a uno en el plato, mucha comida de golpe puede abrumarle demasiado y no querer comer. Es preferible hacer varias comidas ligeras al día en lugar de tres completas.

Partir los alimentos en trozos pequeños, evitar las comidas difíciles de masticar y tragar (frutos secos, zanahoria cruda o palomitas).

No tener prisa a la hora de comer y recordarle que tiene que masticar bien y tragar con cuidado. Darle el tiempo que necesite.

Si no puede comer sólo ayudarle a hacerlo cogiéndole de la mano y sujetar el tenedor o cuchara acercándoselo a la boca.

Ofrecerle siempre alimentos saludables como, verduras, frutas, cereales integrales, lácteos bajos en grasa, y proteínas de la carne. Si es difícil conseguirlo, prepárale sus comidas favoritas.

Es muy importante que las personas con Alzheimer estén hidratadas, ofrecerle vasos de agua o líquidos durante todo el día y alimentos ricos en agua como frutas, batidos, sopas, gelatinas.

Consultar con el médico si notamos pérdida de peso repentina.

Una buena nutrición ayudará al enfermo a enfrentarse mejor tanto física como emocionalmente a los desafíos del Alzheimer.

REDUCIR O EVITAR

Evite el alcohol, el humo del cigarrillo, los alimentos procesados y las toxinas ambientales, especialmente metales como aluminio y mercurio.

Hágase un análisis de cabello para descartar la posibilidad de que sus síntomas se deban a intoxicación por metales pesados.

Hágase los exámenes necesarios para descartar alergias medioambientales y/o a los alimentos.

Hemos señalado diez de más de 180 Condiciones Médicas con sus atributos alimentarios. Las especificaciones sobre la forma de COCINAR forman parte de “la Cocina Basada en la Evidencia Científica”. El último apartado es un resumen de la DIETA MEDITERRÁNEA hecho mediante los protocolos de ADHERENCIA.