Recomendaciones

  • Beba líquidos en abundancia, especialmente judo de arándanos. Cada hora tome por lo menos un vaso de agua de buena calidad. Esto es sumamente beneficioso para las infecciones del tracto urinario. Es mejor tomar agua destilada al vapor que agua del grifo.
  • Incluya en su dieta apio, perejil y sandía. Estos alimentos son diuréticos y limpiadores naturales. Los extractos y los jugos de apio y de perejil se consiguen en las tiendas de Dietética, o se pueden preparar en la casa utilizando un exprimidor.
  • Evite las frutas cítricas porque aumentan la alcalinidad de la orina, un medio propicio para el desarrollo de las bacterias. En cambio, aumentar la acidez de la orina inhibe el desarrollo de las bacterias.
  • Manténgase alejado del alcohol, la cafeína, las bebidas carbonatadas, el café, el chocolate, los alimentos refinados y procesados y los azucares simples. Los químicos de los alimentos, las drogas y el agua impura producen efectos adversos en la vejiga.
  • Haga una dieta de limpieza de un día a tres de duración.
  • Toma con cada comida dos tabletas o cápsulas de acidophilus. Esto es de gran importancia si está tomando antibióticos.
  • Dese todos los días dos baños de asiento con agua caliente, de veinte minutos cada uno. Los baños de asiento mitigan el dolor de la cistitis. Otra opción es agregarle una taza de vinagre al baño de asiento una vez al día. Las mujeres deben levantar las rodillas y separarlas para que el agua entre a la vagina. Esto se debe alternar con un baño que contenga dos dientes de ajo triturado o la cantidad equivalente de jugo de ajo.
  • Hágase duchas de acidophilus. Si la cistitis se relaciona con vaginitis, alterne con duchas de vinagre de sidra de manzana.
  • Evite el exceso de suplementos de cinc y de hierro mientras no esté completamente curado. Por una parte, una dosis superior a 100 miligramos de cinc al día puede debilitar el sistema inmunológico; por otra, las bacterias utilizan hierro para desarrollarse. Cuando hay infección bacteriana el organismo almacena el hierro en el hígado, el bazo y la médula ósea para impedir que las bacterias se desarrollen aun más.
  • No se demore en vaciar la vejiga. Orinar “por reloj” cada dos o tres horas (durante el día) es muy provechoso.
  • Mantenga limpias y secas las áreas genital y anal. Las mujeres se deben limpiar de adelante hacia atrás tan pronto como les funcione el intestino o la vejiga. Además, deben vaciar la vejiga antes y después de hacer ejercicio, y antes y después de las relaciones sexuales. Así mismo, se deben lavar la vagina después del coito.
  • Utilice ropa interior de algodón blanco; no utilice ropa interior de nailon.
  • Después de nadar póngase ropa seca lo mas pronto posible. No se quede largo rato con un traje de baño mojado.
  • No utilice sprays para la higiene femenina, duchas empacadas, espumas para el baño, tampones, toallas sanitarias ni papel higiénico con fragancia. Los químicos que contienen esos productos pueden producir irritación.
  • Si usted sufre de infecciones frecuentes del tracto urinario, utilice toallas sanitarias en vez de tampones.
  • Se siente dolor al orinar pero el cultivo de bacterias es negativo, suspenda el uso de todos los jabones y utilice solamente agua para lavarse el área vaginal. Algunas personas son sensibles al jabón y solo deben utilizar jabones 100 por ciento naturales (se consiguen en los Farmacias).
  • Si hay sangre en la orina, consulte con su médico. Podría tratarse de un problema de salud que necesite atención profesional.

Descripción

La infección de la vejiga, causada generalmente por algún tipo de bacteria, suele convertirse en cistitis o inflamación de la vejiga. Aproximadamente el 85 por ciento de todas las infecciones del tracto urinario son producidas por el bacilo Escherichia coli, que se suele encontrar en el intestino. La Clamidia también puede causar problemas de vejiga. En las mujeres, bacterias originadas en contaminación fecal o en secreciones vaginales pueden llegar hasta la vejiga viajando por la uretra. La cistitis es mucho más frecuente en las mujeres que en los hombres por la proximidad del ano, la vagina y la uretra, y porque la uretra de las mujeres es más corta, Todo esto facilita la transmisión de bacterias desde el ano hacia la vagina y la uretra y de esta a la vejiga. En los hombres, las bacterias llegan a la vejiga bien ascendiendo por la uretra, o bien migrando desde la glándula prostática cuando esta infectada. Mientras que en las mujeres las infecciones de la vejiga son relativamente comunes, en los hombres pueden indicar que existe un problema mucho más grave, como prostatitis.

Las infecciones de la vejiga se caracterizan por un deseo urgente de expulsar la orina. La micción suele ser frecuente y dolorosa; incluso muy poco después de vaciar la vejiga se experimenta de nuevo la necesidad de orinar. Por lo regular, la apariencia de la orina es turbia y el olor, fuerte y desagradable. Los niños con infección de la vejiga a menudo se quejan  de dolor en la parte baja del abdomen y de ardor al orinar. La orina puede contener sangre. Aunque la cistitis es mas una molestia que una enfermedad grave, cuando no se trata puede llegar a convertirse en una infección renal.

Muchos factores aumentan la probabilidad de adquirir una infección en la vejiga como embarazo, relaciones sexuales, uso del diafragma y enfermedades sistémicas, como diabetes. Otros factores que influyen son estrechez de la uretra a causa de infecciones anteriores, y anormalidades estructurales u obstrucción del tracto urinario que impiden el flujo libre de la orina.