Recomendaciones

  • Haga una dieta basada en frutas y verduras frescas, granos, legumbres, nueces crudas (excepto maní) y semillas, además de productos agrios, como yogur desnatado. De gran importancia son los vegetales crucíferos, como brócoli, coles de Bruselas, coliflor, y los vegetales de color amarillo o anaranjado, como zanahoria, calabaza y batata. Consuma los vegetales crudos o cocidos ligeramente al vapor. En cuanto a los granos, consuma arroz moreno sin descascarillar, maíz y trigo. Consuma solamente granos enteros. En lo posible, aliméntese solo con productos cultivados orgánicamente.
  • Los pesticidas y otros químicos se han relacionado con el cáncer de mama (podrían imitar el efecto del estrógeno en el organismo).
  • Incluya en su dieta manzanas, cerezas, uvas, ciruelas y todas las lechugas, siempre y cuando sean frescas.
  • Coma cebolla y ajo, o tome suplementos de ajo.
  • Beba únicamente agua de manantial o mineral. Nunca beba agua del grifo. Tome también jugos frescos de vegetales y frutas preparados en casa. En las mañanas, tome zumos de frutas, en las tardes, de vegetales.
  • No consuma carne ni otros productos de origen animal. A muchos animales les aceleran el crecimiento a base de hormonas. La carne también contiene grasa saturada. Evite todos los productos lácteos, excepto yogur desnatado sin endulzar.
  • No consuma alcohol, cafeína, alimentos procesados o refinados, grasas saturadas, sal, ni harina blanca. Limite su ingesta de productos de soja porque contiene inhibidores enzimáticos. Sin embargo, no es necesario que los excluya completamente de su dieta.
  • Todos los días tome algún suplemento de fibra. La fibra evita que el torrente sanguíneo absorba los desechos tóxicos. Para curarse, es importante que el colon permanezca limpio y que el intestino funcione todos los días.
  • Los suplementos de fibra no se deben tomar al tiempo con otros suplementos y medicamentos.
  • No tome suplementos que contengan hierro porque los tumores pueden aprovecharlo para crecer más.
  • Si está en tratamiento para el cáncer de mama y se siente deprimida o asustada, tenga en cuenta que cuando deje de tomar medicamentos (especialmente cuando termine la quimioterapia) se empezará a sentir mejor y a ver la vida con otro enfoque. Piense en todas las mujeres –incluidas muchas mujeres influyentes y reconocidas a nivel mundial- que han tenido cáncer de mama y hoy en día llevan una vida normal y feliz.

Descripción

El cáncer de mama es la primera causa de muerte por cáncer entre las mujeres en el mundo occidental. En el mundo occidental, una de cada nueve mujeres sufrirá de este tipo de cáncer antes de llegar a los ochenta y cinco años.

Las mamas o senos son unas glándulas que contienen conductos para la leche, lóbulos, tejido graso y una red de vasos linfáticos. Los tumores cancerosos pueden aparecer prácticamente en cualquier parte del seno y las mujeres se los suelen detectar cuando advierten una protuberancia. En general, las protuberancias de naturaleza cancerosa son firmes, no desaparecen y usualmente no duelen (en algunos casos sí duelen). A pesar de que la mayoría de las protuberancias o nódulos de los senos no son cancerosos (muchos son quistes o fibromas), la única manera de saberlo es mediante un examen profesional. Las protuberancias que dan la sensación de estar creciendo, y las que no se mueven a pesar de la manipulación, pueden ser cancerosas o, sencillamente, pueden ser cambios fibroquísticos normales durante el ciclo menstrual. La biopsia es necesaria para saber de que se trata. El cáncer de seno también puede producir una secreción amarillenta, sanguinolenta o translúcida en el pezón.

La gente tiende a pensar que el cáncer de mama es una entidad única. Sin embargo, hay distintas clases, entre las cuales están las siguientes:

  • Adenocarcinoma quístico, sarcoma maligno tipo filodes, carcinoma medular y carcinoma tubular. Al igual que otros cánceres poco comunes de seno, estos tienden a ser menos agresivos que los que se presentan con más frecuencia.
  • Carcinoma intraductal infiltrante. Este cáncer se presenta en el recubrimiento de los conductos de la leche e infiltra (invade) el tejido circundante del seno. Alrededor del 80 por ciento de todos los casos de cáncer de seno son carcinomas intraductales infiltrantes.
  • Carcinoma inflamatorio. En esta clase de cáncer aparece un tumor en el recubrimiento de los conductos de la leche y, a medida que se desarrolla, obstruye los vasos linfáticos y sanguíneos. La piel se engruesa y se enrojece, el seno se vuelve sumamente sensible y se ve como si estuviera infectado. Este tipo de cáncer se propaga muy rápido debido a la abundante irrigación linfática y sanguínea asociada con la reacción inflamatoria.
  • Carcinoma intraductal in situ. Este es un cáncer localizado, en el cual las células cancerosas crecen dentro de conductos. Este tipo de cáncer no siempre invade otros tejidos.
  • Carcinoma lobular. Este tipo de cáncer, que es menos común y aparece en los lóbulos, representa aproximadamente el 9 por ciento de todos los casos de cáncer de mama. El carcinoma lobular se presenta ocasionalmente en los dos senos al mismo tiempo.
  • Enfermedad de Paget del pezón. Este cáncer es el resultado de la migración hacia el pezón de células de un tumor canceroso subyacente. Los síntomas son escozor, enrojecimiento y dolor en el pezón. La enfermedad de Paget siempre indica la presencia de un carcinoma intraductal primario en algún lugar del tejido del seno.

La causa del cáncer de mama no es una sola, ni es fácil de determinar. Sin embargo, en muchos casos la responsabilidad le cabe probablemente a la hormona femenina estrógeno. El estrógeno promueve el crecimiento celular del tejido de os senos y de los órganos reproductivos, y el cáncer es, precisamente, el resultado del crecimiento celular descontrolado. Mas aún, entre los factores de riesgo de cáncer de mama que se conocen están:

  • primera menstruación antes de los nueve años,
  • inicio de la menopausia después de los cincuenta y cinco años,
  • haber dado a luz por primera vez después de los cuarenta, y
  • no tener hijos o tener pocos.
  • Un común denominador de todos estos factores de riesgo es una mayor exposición de las mamas al estrógeno durante periodos más largos.
  • La obesidad también aumenta el riesgo de que la mujer desarrolle cáncer de seno, y las mujeres obesas tienden a presentar niveles mas elevados de estrógeno en su organismo que las mujeres delgadas.
  • Así mismo, las dietas altas en grasa se ha relacionado con un riesgo mayor de cáncer de mama, y cuando la dieta de la mujer es alta en grasa y baja en fibra su organismo produce más estrógeno.

Además de lo anterior, es probable que algunos factores del medio ambiente (como exposición a la radiación y a los pesticidas, y uso de implantes mamarios) intervengan en el desarrollo del cáncer de mama.

Aunque el uso de implantes de silicona/poliuretano –implantes rellenos de silicona y cubiertos de poliuretano- fue prohibido en 1992 por las inquietudes que surgieron en torno a su seguridad, se calcula que doscientas mil mujeres estadounidenses todavía los llevan en su cuerpo. El poliuretano libera un carcinógeno humano conocido como disocianato de tolueno de tolueno, o TDA, cuyo uso en tinturas para el cabello fue prohibido mucho antes de que empezara la controversia sobre los implantes de seno.

En animales experimentales, la silicona causa tumores malignos. Pero incluso si no suponen ningún peligro potencial, los implantes dificultan la detección del cáncer de seno en sus etapas iniciales porque pueden ocultar parte del tejido del seno, lo que afecta a la capacidad de hacer e interpretar adecuadamente las mamografías. La herencia también desempeña un papel importante en esta enfermedad: hay algunos tipos de cáncer de seno que evidentemente son mas frecuentes en algunas familias.

A pesar de que el cáncer de mama se puede desarrollar a cualquier edad, la enfermedad es mas frecuente en las mujeres que han pasado los cuarenta años y, especialmente,  en las mujeres posmenopáusicas.

Los hombres también pueden contraer cáncer de mama, pero esos casos representan menos del 1 por ciento de la totalidad. Sin embargo, aunque se presenta mucho menos frecuentemente, el cáncer de mama en los hombres se suele diagnosticar en etapas más avanzadas y, por tanto, mas graves. Esto se debe e a que tanto para el paciente como para el médico es muy difícil imaginar que esta enfermedad pueda aquejar a un hombre.

Es muy importante detectar el cáncer de mama en su etapa inicial, cuando hay más probabilidades de poderlo curar:

  • Hacer cambios saludables en la dieta y el estilo de  vida,
  • Examinarse los senos con regularidad
  • Hacerse mamografías periódicamente.

Son medidas que pueden aumentar sus probabilidades de evitar el cáncer de seno o, si ya lo tiene, de superarlo.