Recomendaciones

  • Consuma alfalfa, abundantes vegetales con hoja y vegetales de color verde oscuro, harina de maíz y algas.
  • Para eliminar las toxinas almacenadas en los músculos, tome un vaso grande de agua de buena calidad (de preferencia, agua destilada al vapor) cada tres horas a lo largo del día.
  • Dese masajes en os músculos y use calor local para mitigar el dolor.
  • Si está tomando algún medicamento diurético para la presión arterial alta o para un problema del corazón, no deje de tomar un suplemento de potasio todos los días.
  • Antes y después de hacer ejercicio  vigoroso, fricciónese los músculos con aceite de oliva. Dese un baño de agua caliente y agréguele al agua veinticinco gotas de aceite.
  • Para aumentar el riego sanguíneo hacia los músculos, antes de acostarse dese un baño caliente con sales minerales.
  • Si le dan calambres mientras está activo durante el día, consulta con su médico. Podrían ser señal de mala circulación o arterioesclerosis
  • Si los calambres le dan al caminar, y le pasan al descansar, es probable que tenga problemas de circulación.

Descripción

Los calambres musculares por lo general se presentan de noche y afectan a los pies y a las piernas, en particular a las pantorrillas. Esta clase de calambres afectan con más frecuencia a las personas de edad avanzada. Los niños a veces presentan dolores en los músculos y en las piernas llamados “dolores del crecimiento”.

La causa mas común de los calambres musculares es un desequilibrio en los niveles de calcio y magnesio del organismo y/o deficiencia de vitamina E. La anemia, el tabaquismo, la inactividad, la fibromialgia, la artritis e, incluso, la arterioesclerosis, pueden provocar calambres, al igual que la deshidratación, la insolación, el hipotiroidismo, las varices y, con menos frecuencia, la esclerosis lateral amiotrófica o enfermedad de Lou Gehing.

Utilizar diuréticos para la presión arterial alta o para algunos problemas cardiacos puede ocasionar desequilibrios electrolíticos, lo que a su vez produce calambres musculares. La mala circulación también contribuye a los calambres en las piernas.