Recomendaciones

  • Siga una dieta alta en fibra que conste entre el 50 y el 75 por ciento de alimentos crudos, entre ellos muchas frutas y vegetales, además, lenteja y patatas. Para obtener proteína, consuma judías y legumbres, pescado, nueces y semillas crudas, carne blanca de pavo sin piel o pechuga de pollo, tofu y yogur desnatado.
  • Elimine de su dieta el alcohol, la cafeína, los alimentos enlatados y empacados, las bebidas carbonatadas, el chocolate,  los alimentos refinados y procesados, la sal, el azúcar, los dulces, las grasas saturadas, las bebidas gaseosas y la harina blanca. Evite los alimentos que contienen colorantes o preservativos artificiales. De igual modo, evite productos como bacón, fiambres variados, alimentos fritos, jamón, salchichas y todos los productos lácteos, excepto productos agrios con bajo contenido de grasa.
  • Absténgase de consumir trigo y productos a base de trigo.
  • Beba agua destilada al vapor.
  • Haga ejercicio con regularidad y moderación.
  • Haga una dieta de eliminación para comprobar si tiene alguna alergia alimentaria, lo cual puede agravar el problema.
  • Hágase un análisis del cabello para descartar envenenamiento por metales pesados.
  • Trate de incrementar el suministro de oxígeno hacia el cerebro haciendo ejercicios de respiración profunda. Inspire y sostenga el aire durante treinta segundos cada media hora durante treinta días. Esto promueve una respiración aun más profunda y ayuda a elevar el nivel de oxígeno en el tejido cerebral.
  • No pase largos periodos sin comer. Hacer comidas pequeñas con frecuencia durante el día es mejor que hacer dos o tres comidas grandes.

Descripción

El autismo es un trastorno cerebral poco comprendido, que afecta aproximadamente a cuatro de cada diez mil personas. El autismo se diagnostica habitualmente en la primera infancia (antes de los tres años) y se caracteriza por una marcada indiferencia ante los demás y ante el medio que rodea a la persona. Desde el punto de vista físico, el individuo autista el igual a los demás; sin embargo, desde muy temprana edad presenta conductas evidentemente distintas. Mientras que la mayoría de los bebes disfrutan cuando los levantan y los acarician, los bebés autistas no muestran ningún interés ante las manifestaciones de afecto de los demás. Al ir creciendo no forman vínculos con otras personas como la mayoría de los niños; en cambio, da la sensación de que se refugiaran dentro de sí mismos.

Muchos niños autistas también presentan conductas inusuales e impredecibles, como mecerse ininterrumpidamente, golpear con los pies mientras están sentados, o permanecer sentados durante largos periodos en perfecto silencio. Algunos presentan episodios de hiperactividad durante los cuales se muerden y se golpean.

Los niños autistas tienen dificultades de aprendizaje; además, no es raro que presenten discapacidad mental. El desarrollo del lenguaje suele ser demorado y, en muchos casos, no existe o está limitado a balbuceos o repetición de sonidos semejantes y carentes de sentido. Mientras que la inteligencia de algunos niños autistas en inferior a lo normal, la de otros se ajusta al rango normal. Algunos niños autistas con un nivel bajo de inteligencia en la mayoría de las áreas, son casi superdotados en otras como matemáticas o música. La mayoría de los niños autistas manifiestan una gran resistencia ante cualquier cambio de ambiente o en las rutinas familiares.

La causa del autismo es desconocida. Estudios comparativos con hermanos mellizos indican que puede haber un componente hereditario en este trastorno. Algunos expertos opinan que se debe a un desequilibrio neurológico o a una alteración que vuelva al individuo autista exageradamente sensible a los estímulos externos. Se sabe que el autismo no es causado por el abandono de os padres ni por su conducta, como se creía antes.