Recomendaciones

  • Su dieta debe constar básicamente de frutas y vegetales frescos, nueces y semillas, harina de avena,  y granos enteros. Además, debe ser relativamente alta en proteínas, baja en carbohidratos y no debe contener azúcar.
  • Incluya en su dieta ajo y cebolla. Estos alimentos contienen quercetina y aceites de mostaza, los cuales inhiben la acción de una enzima que estimula la liberación de químicos con propiedades inflamatorias.
  • Evite los alimentos que producen gases, como judías, brócoli, coliflor y repollo, y disminuya la cantidad de fibra. Los gases empeoran el asma pues presionan el diafragma.
  • No consuma helados ni tome líquidos demasiado fríos. El frío puede producir espasmos bronquiales.
  • Para ayudarle a su organismo a eliminar toxinas y secreciones, todos los meses haga durante tres días un ayuno de jugos, o un ayuno con agua destilada y jugo de limón, o una combinación de ambos.
  • Por sus propiedades curativas de las membranas mucosas, utilice propóleos de abeja.
  • Haga comidas ligeras; las comidas abundantes pueden producir sensación de ahogo pues hacen que el estómago presione el diafragma.
  • Haga una dieta de eliminación para determinar si hay algún o algunos alimentos que agravan su problema de asma. Este los alimentos que suelen ser perjudiciales están: alfalfa, maíz, maní, soja, huevos, remolacha, zanahoria, colas, bebidas frías (puede provocar espasmos  bronquiales), productos lácteos (incluyendo leche y helados), pescado, carnes rojas (en especial, cerdo), alimentos procesados, sal, espinaca, pollo y pavo, harina blanca y azúcar blanco.
  • Si usted toma aspirina y otros medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINES), tómelos con precaución. Medicamentos contra el dolor, como aspirina, ibuprofeno, naproxen y piroxicam son responsables de dos terceras partes de las reacciones asmáticas asociadas con los medicamentos, y la aspirina es responsable de la mitad. Los agentes utilizados para la quimioterapia y los antibióticos también desencadenan reacciones asmáticas.
  • Ponga en práctica métodos de reducción de estrés. El estrés y las emociones fuertes, como preocupación y miedo, pueden precipitar ataques de asma.
  • Evite los animales peludos, los aditivos alimentarios BHA y BHT, colorantes de alimentos, el humo del tabaco y otras clases de humo, y el aminoácido triptófano.
  • Si sospecha que los ácaros le producen síntomas asmáticos, haga lo posible por deshacerse de ellos. En el comercio se encuentran aspiradoras que destruyen esos ácaros. Una aplicación de benzyl benzoote en polvo,  los elimina entre dos y tres meses.

Descripción

El asma es una enfermedad de los pulmones que obstruye las vías respiratorias. Durante loa ataques de asma los músculos bronquiales se contraen, presentan espasmos e impiden que el aire viciado salga. Las personas aquejadas de asma describen esos episodios como “hambre de aire”. Entre los síntomas característicos del asma están tos, respiración sibilante, sensación de opresión en el pecho y dificultad para respirar.

Los espasmos que caracterizan os ataques agudos no son la causa de la enfermedad, sino un resultado de la infamación crónica y de la hipersensibilidad de las vías respiratorias a determinados estímulos. Los ataques de asma se producen cuando la persona que es susceptible a ellos entra en contacto con un alergeno o con una sustancia irritante. A pesar de que cualquier clase de alergeno puede precipitar un ataque de asma en las personas susceptibles, entre los más comunes están pelusa de los animales, químicos, drogas,  ácaros del polvo, contaminantes ambientales, plumas, aditivos alimentarios (como sulfitos), fumarolas, mohos y humo de tabaco. Otros factores que pueden provocar ataques de asma son trastornos adrenales, ansiedad, cambios de temperatura, ejercicio, sequedad o humedad extrema, miedo, risa, bajo nivel de azúcar sanguíneo y estrés. Infecciones respiratorias, como bronquitis, también pueden derivar en ataques de asma.

Sea cual sea el factor desencadenante, los bronquios se inflaman y se obstruyen a causa de las secreciones. Esta inflamación irrita aún más las vías respiratorias, lo que a su vez aumenta la susceptibilidad a la enfermedad. El resultado es que los ataques se vuelven mas frecuentes y la inflamación, más severa.

Especialistas en asma especulan que la creciente contaminación ambiental se refleja en una incidencia más alta de esta enfermedad. Las epidemias de asma relacionadas con contaminación atmosférica –especialmente en ambientes cerrados, donde abundan el polvo y las partículas químicas- son bien conocidas. La exposición a determinadas sustancias del medio laboral –por ejemplo, químicos como uretano y poliuretano, que se utilizan en la industria de los adhesivos y el plástico; resinas epoxídicas, que se utilizan en las pinturas; limpiadores líquidos para materiales de soldadura; emanaciones de los talleres de latonería; químicos de lavado en seco, y otras sustancias- también representa un gran riesgo. Es posible que la predisposición al asma sea hereditario.

En la última década ha aumentado en una tercera parte el número de personas que sufren de asma. Hoy en día, el asma afecta al 4 por ciento  de la población occidental. Las personas que tienen mas probabilidades de contraer asma son los niños menores de dieciséis años y los adultos mayores de sesenta y cinco. Durante los últimos veintinueve años, la incidencia de hospitalización a causa de esta enfermedad ha aumentado cinco veces entre la población infantil, mientras que entre los adultos se ha duplicado.

Es difícil hacer un diagnóstico definitivo de asma, ya que sus síntomas se parecen a los de otras enfermedades, como enfisema, bronquitis e infecciones del tracto respiratorio inferior. A fin de distinguir el asma de otras enfermedades, es posible que el médico ordene algunos exámenes de sangre, radiografías de tórax y espirometría (un procedimiento que permite cuantificar el aire que entre y sale de los pulmones).Con un diagnóstico oportuno y un tratamiento adecuado, es posible evitar que el asma se convierta en un peligro para la vida del paciente.

El asma cardiaca produce os mismos síntomas que los demás tipos de asma, pero su causa es la insuficiencia cardiaca. El asma intrínseca, una forma menos común de la enfermedad, por lo general se presenta en la edad adulta, se asocia con otras enfermedades respiratorias como bronquitis o sinusitis, y tiene a aparecer cuando hay alguna infección viral en el tracto respiratorio superior. Quienes padecen de asma intrínseca suelen ser vulnerables a los cambios de clima, al ejercicio, al estrés emocional y a otros factores sicológicos.