RECOMENDACIONES

Consuma alimentos ricos en fibra, pero pobres en grasa y colesterol. Sus alimentos principales deben ser frutas y verduras.

Para mejorar la circulación, consuma abundantes alimentos ricos en vitamina E. Entre las mejores opciones están verduras de color verde oscuro, legumbres, nueces, semillas, soja, y granos enteros.

Como fuente de grasa dietética, utilice únicamente aceite de oliva puro y prensado en frío, o aceite de canola sin refinar (en cantidades moderadas). Estos aceites ayudan a bajar el colesterol. No los caliente.

Beba solamente agua envasada.

No consuma golosinas, alimentos fritos, alimentos ricos en colesterol, alimentos procesados, carne roja ni grasas saturadas. Evite la yema de huevo, el helado, la sal y todos los productos que contengan harina blanca y/o azúcar. No consuma estimulantes como café, colas y tabaco, elimina de su dieta los alimentos muy condimentados y no consuma bebidas alcohólicas.

Mantenga un peso saludable para su estatura. La obesidad produce cambios desfavorables en los niveles de las lipoproteínas séricas.

Reduzca el estrés y aprenda técnicas para manejarlo cuando sea inevitable.

Haga ejercicio con moderación pero con regularidad. Caminar todos los días es una buena alternativa.

Advertencia: Si usted es mayor de treinta y cinco años y/o ha llevado una vida sedentaria durante algún tiempo, consulte con su médico antes de empezar cualquier programa de ejercicios.

Hágase chequear periódicamente la presión arterial y, si es necesario, tome medidas para bajarla. Es importante controlar la presión arterial alta.

No fume y evite los ambientes donde hay humo. El humo del cigarrillo contiene grandes cantidades de radicales libres, muchos de los cuales oxidan las lipoproteínas de baja densidad (LDL) o “colesterol malo”, lo cual aumenta la probabilidad de que se depositen en las paredes de los vasos sanguíneos.

Uno de los factores principales en el desarrollo de la aterosclerosis son los radicales libres. El efecto del humo del cigarrillo puede deberse a la oxidación directa de los lípidos y las proteínas. El humo del cigarrillo también puede producir efectos indirectos, como acabar con diversas defensas antioxidantes, lo cual conduce a que otros procesos celulares (por ejemplo, inflamación) modifiquen las LDL.

Además de esto, fumar :

Aumenta los niveles de las LDL,

Disminuye los niveles de las lipoproteínas de alta intensidad (HDL) o “colesterol bueno” y

Aumenta la tendencia de la sangre a coagularse.

No tome ningún producto que contenga cartílago de tiburón, a menos que su médico se lo haya ordenado específicamente. El cartílago de tiburón puede inhibir la formación de nuevos vasos sanguíneos, el mecanismo que le permite al organismo aumentar la capacidad circulatoria.

Descripción

Tanto en la arterioesclerosis como en la aterosclerosis se acumulan depósitos en el interior de las paredes arteriales, lo cual engruesa y endurece las arterias. Mientras que en la arterioesclerosis los depósitos se componen principalmente de calcio, en la aterosclerosis se componen básicamente de sustancias grasas.

Las dos enfermedades afectan prácticamente de la misma manera a la circulación, ya que elevan la presión arterial y eventualmente pueden producir angina de pecho (dolor en el pecho al hacer algún esfuerzo), infarto de miocardio, accidente cardio-vascular y/o muerte cardiaca súbita.

Aunque la arterioesclerosis eleva la presión arterial, la presión arterial alta a su vez, puede producir arterioesclerosis. Los depósitos de calcio y de material graso se suelen formar en áreas de las arterias ya debilitadas por la tensión o por la presión arterial alta. Al estrecharse las arterias, se eleva aún más la presión arterial.

A medida que las arterias pierden flexibilidad y se vuelven menos permeables, las células pueden presentar isquemia (falta de oxígeno) a causa de insuficiencia circulatoria. Cuando una de las arterias coronarias se obstruye por acumulación de depósitos, o por coágulos sanguíneos que se forman o se adhieren al depósito, el músculo cardiaco queda privado de oxígeno y la persona sufre un ataque cardiaco, llamado también Infarto de Miocardio ú oclusión coronaria.

Las personas de edad avanzada tienen alto riesgo de sufrir del corazón. Cuando la arterioesclerosis obstruye el suministro arterial de sangre hacia el cerebro, se presenta accidente cerebrovascular, o accidente cardiovascular.

La mayoría de esas personas afectadas por la arterioesclerosis, tienen por lo menos un factor de riesgo importante:

Fumar,

Antecedentes familiares de este tipo de enfermedades,

Hipertensión,

Diabetes o

Niveles anormales de colesterol.

La edad avanzada es uno de los factores que incrementan la probabilidad de contraer estas enfermedades, al igual que la aterosclerosis de las arterias coronarias o cerebrales

La ateroesclerosis periférica, también llamada arterioesclerosis obliterans, es una enfermedad vascular periférica que afecta a las extremidades inferiores. En las etapas iniciales de la enfermedad, las principales arterias que transportan sangre a las piernas y a los pies se estrechan a causa de los depósitos de grasa.

La arterioesclerosis de una pierna o de un pie no sólo limita la movilidad de la persona, sino que puede llevar a la pérdida de la extremidad.

Las personas que  tienen arterias afectadas en una pierna o en un pie tiene una probabilidad mayor de presentar el mismo problema en otras partes del cuerpo, pero especialmente en el corazón y en el cerebro.

Entre los síntomas iniciales de aterosclerosis periférica están:

Dolores musculares,

Fatiga y

Dolores parecidos a calambres en los tobillos y en las piernas.

Dependiendo de las arterias que estén bloqueadas, también se puede presentar dolor en la cadera y en los muslos.

Un dolor en las piernas (a menudo se siente en las pantorrillas, pero también puede ocurrir en un pie, en la cadera, en los muslos o en las nalgas) al caminar, que mejora rápidamente con el descanso, se llama claudicación intermitente.

Este suele ser el primer síntoma de la aterosclerosis periférica.

Otros síntomas son entumecimiento, debilidad y sensación de peso en las piernas. Estos síntomas se deben a que la cantidad de sangre oxigenada que logra pasar por las arterias obstruidas por la placa es insuficiente para satisfacer las necesidades de los músculos de las piernas durante el ejercicio.

Cuanto más cerca esté el problema de la aorta abdominal -la arteria principal que se ramifica en las piernas- tanto mas tejido resulta afectado y tanto más peligrosa la condición del paciente.