Recomendaciones

  • Consuma abundantes ensaladas con cebolla cruda. La cebolla contiene azufre y tiene propiedades curativas.
  • Incluya en su dieta yogur y otros productos agrios, como kéfir. Evite el azúcar, las frutas cítricas y los alimentos procesados y refinados.
  • Durante dos semanas no coma pescado ni carne de ninguna clase. La proteína de origen animal aumenta la acidez del organismo, condición que retarda la curación.
  • Evite el chicle, los enjuagues bucales, el tabaco, el café, las frutas cítricas y cualquier otro alimento que le produzca aftas.
  • Si le salen aftas frecuentemente, compruebe si tiene alguna deficiencia nutricional.
  • Para evitar que le salgan aftas, es importante conservar un balance mineral, ácido y alcalino adecuado en el organismo. Hágase un examen de cabello para determinar el nivel de los minerales.
  • No tome suplementos de hierro, a menos que su médico se los ordene. Obtenga el hierro en fuentes alimentarias naturales.
  • Si tiene alguna úlcera en la mucosa bucal que no le ha sanado, es importante que consulte con su odontólogo.

Descripción

Las aftas, son úlceras pequeñas y dolorosas que pueden aparecer en la lengua, los labios, las encías o el interior de las mejillas. Las aftas empiezan como manchas rojas ulceradas, con un borde amarillento. Después, la úlcera se cubre de una mezcla coagulada y amarillenta de fluidos, bacterias y glóbulos blancos sanguíneos. Una sensación de ardor y hormigueo suele preceder al desarrollo del afta. A diferencia de los fuegos, las aftas no forman vesículas.

Las aftas pueden ser tan pequeñas como la cabeza de un alfiler o tan grandes como un “cráter”. Aparecen súbitamente y casi siempre desaparecen de la misma manera. Suelen durar entre cuatro y veinte días. Mientras que algunos expertos consideran que estas dolorosas úlceras de las mucosas bucales son contagiosas, otros opinan lo contrario. Las aftas se presentan con más frecuencia en las mujeres. Entre los diversos factores que pueden desencadenarlas están: mala higiene dental, irritación ocasionada por tratamientos odontológicos, alergias alimentarias, deficiencias nutricionales, desequilibrios hormonales, infecciones virales, enfermedad inmunológica, trauma (como el que ocasiona morderse la parte interna de la mejilla o utilizar un cepillo dental de cerdas duras), estrés y/o fatiga. Las aftas también pueden ser producidas por una reacción inmunológica anormal a las bacterias normales de la boca, y de vez en cuando se relacionan con la enfermedad de Crohn, que afecta al intestino. En algunas personas se ha encontrado una relación entre las aftas y deficiencias de hierro, lisina, vitamina B12 y ácido fólico.