Recomendaciones

  • A fin de mantener limpio del colon y eliminar las toxinas, es importante seguir una dieta alta en fibra.
  • Consuma mas alimentos crudos que tengan ácido oxálico, como almendras, remolacha, etc. Sin embargo, las espinacas y el ruibarbo, que también contienen ácido oxálico, se deben consumir en pequeñas cantidades.
  • Coma más alimentos ricos en cinc, como marisco, soja, granos enteros y semillas de girasol, y consuma todos los días una pequeña cantidad de nueces crudas. El cinc es un agente antibacteriano y un elemento necesario para las glándulas sebáceas de la piel. Las dietas bajas en cinc contribuyen a la exacerbación del acné.
  • Para la salud de la flora intestinal, consuma bastantes alimentos agrios, como yogur desnatado.
  • Evite el alcohol, la mantequilla, la cafeína, el queso, el chocolate, la cocoa, la crema, los huevos, la grasa, el pescado; los alimentos fritos, picantes y muy condimentados; los aceites la margarina, la carne, las aves de corral, las gaseosas y los alimentos que contienen aceites vegetales bromados.
  • Durante un mes elimine de su dieta los productos lácteos. A veces el acné es producido por alergia a los productos lácteos y el contenido graso de esos productos puede agravar el problema. Cuando haya transcurrido el mes, empiece a incluir en su dieta productos lácteos de uno en uno para ver si el acne reaparece.
  • Evite el azúcar en todas su formas. El azúcar afecta a la función inmunológica. Además, biopsias practicadas a individuos que sufrían de acne han revelado que la tolerancia a la glucosa de sus tejidos estaba seriamente comprometida. Un investigador se ha referido a este problema como “diabetes cutánea”.
  • Elimine de su dieta todos los alimentos procesados y no utilice sal yodada. Estos productos son ricos en yodo, y se sabe que e yodo empeora el acné. Por la misma razón, evite el pescado, algas y la cebolla…
  • Hágase enemas de limpieza para eliminar de su organismo las toxinas acumuladas y para agilizar la curación.
  • Mantenga el área afectada por el acne lo mas libre posible de grasa. Lávese el cabello frecuentemente. Utilice un jabón natural con azufre. Lávese la piel concienzudamente pero con suavidad; nunca se la restriegue. Restregarse la piel agrava el acné.
  • No utilice maquillaje; sin embargo, si no puede prescindir de el, uso solamente productos naturales a base de agua. No utilice fórmulas a base de aceite. Evite todos los productos químicos ásperos, tinturas o aceites. Lave con alcohol las esponjas y los aplicadores de cosméticos después de usarlos para evitar que se contaminen.
  • Debido a que la fricción aumenta la probabilidad de que las espinillas se revienten, hay que evitar algunas prendas de vestir, como suéteres de cuello alto. Es preciso ajustar con cuidado algunos elementos deportivos, como las tiras de los casos de fútbol. Incluso utilizar el teléfono puede exacerbar la inflamación si se sostiene el receptor contra la mejilla durante un rato largo.
  • Si se tiene que rasurar un área afectada de acné, utilice una cuchilla corriente. Utilizar afeitadora eléctrica puede dejar cicatrices. Aféitese siempre en la dirección en la cual le crece la barba.
  • En lo posible, evite el estrés. El estrés produce cambios hormonales que exacerban el acné. Para combatir este trastorno, muchos dermatólogos recomiendan tomar el sol durante quince minutos diariamente, hacer ejercicio con regularidad y dormir una cantidad suficiente de horas.
  • Evite los esteroides orales o tópicos porque agravan el acné.
  • No se reviente las espinillas. Hacerlo aumenta la inflamación porque produce rompimientos cutáneos en los cuales de pueden alojar bacterias nocivas. No se toque el área afectada, a menos que se haya lavado concienzudamente las manos.

Descripción

El acné es un trastorno inflamatorio de la piel que afecta aproximadamente al 80 por ciento de los jóvenes occidentales entre los doce y los veinticuatro años de edad. El acné se presenta con mas frecuencia en los hombres, porque los andrógenos (hormonas sexuales masculinas), al igual que la testosterona, estimulan la producción de queratina y sebo, lo que hace que los poros se obstruyan. Como durante la pubertad los andrógenos aumentan en ambos sexos, las muchachas de este grupo de edad también son más susceptibles a sufrir acné. Sin embargo las hormonas no desaparecen al terminar la adolescencia. A muchas mujeres se les exacerba el acné durante el periodo premenstrual a causa de la liberación de progesterona después de la ovulación. Los anticonceptivos orales con altas concentraciones de progesterona también pueden desencadenar episodios de acné.

Las glándulas sebáceas, que se encuentran en todos los folículos pilosos o minúsculos hoyuelos de la piel, producen grasa que lubrica la piel. Estas glándulas abundan en la cara, la espalda, el pecho y los hombros. Cuando parte de la grasa se queda atrapada, las bacterias se multiplican  en el folículo y la piel se inflama. Muchos de estos puntos aparecen y desaparecen durante meses o incluso años. El acné no es producido por poros “sucios”, sino por exceso de actividad de las glándulas sebáceas. El exceso de grasa hace que los poros se vuelvan pegajosos; por tanto, las bacterias quedan atrapadas en su interior.

Las espinillas se forman cuando el sebo se mezcla con los pigmentos de la piel y obstruye los poros. También se producen cuando las escamas que se encuentran bajo la superficie de la piel se llenan de sebo. En casos severos de acné, las espinillas se forman, se propagan bajo la piel y se revientan, lo cual hace que la inflamación se extienda.

La causa exacta del acné se desconoce, pero entre los factores que contribuyen a este trastorno están la herencia, la piel grasosa y los andrógenos. Otras posibles causas son las alergias, el estrés, algunos medicamentos (especialmente esteroides, litio, anticonceptivos orales y algunas drogas antiepilépticas), excesivo consumo de comida basura, grasas saturadas, grasas hidrogenadas y productos de origen animal. El acné también se puede deber a deficiencias nutricionales, exposición a contaminantes industriales (aceites derivados del alquitrán de hulla, hidrocarburos clorurados), uso de algunos cosméticos, ciclos menstruales y lavar o restregar insistentemente la piel.

La piel es el órgano más grande del cuerpo. Una de sus funciones es eliminar parte de los productos tóxicos de desecho del organismo a través del sudor. Si el organismo tiene mas toxinas de las que los riñones y el hígado pueden eliminar eficazmente, la piel asume el control de la situación. En efecto, algunos médicos llaman a la piel “el tercer riñón”. La salud de la piel resulta afectada cuando las toxinas salen a través de ella. Este es uno de los factores clave en muchos problemas cutáneos, incluido el acné.

La piel también “respira”. Cuando los poros se tapan, los microbios que causan el acné proliferan porque están protegidos contra la acción bacteriostática de la luz del sol. La mugre, el polvo, la grasa y la contaminación obstruyen los poros, pero esta situación se remedia lavando correctamente la piel. Cuando pH del cuerpo es demasiado alto –es decir, demasiado alcalino- se facilita el desarrollo de las bacterias que producen acné.´